24 junio 2018

Balzac. La Comedia humana. Volumen VII



23 junio 2018

Goethe y la envidia



La envidia no puede poetizar, pues para la poesía se requiere libertad o «franqueza», tal como leemos en el Diván. Pero la «franqueza» y la envidia no se excluyen. La envidia es vida oprimida y la poesía es vida incrementada. La poesía es expresión de instantes fuertes y refresca los espíritus de la vida, también en el dolor y la tristeza, en cuanto da sonido y forma. La poesía es como la vida, sin meta ni fin, girando en torno a sí misma: «Tu canción gira como la cúpula estelar, principio y fin siempre están en igual lugar».


Rüdiger Safranski. 
Goethe. La vida como obra de arte. 
Traducción del alemán de Raúl Gabás.
Tusquets. Barcelona, 2015.

22 junio 2018

Los mitos en el Prado



Ese espléndido cuadro de Velázquez, Mercurio y Argo, fue una de sus últimas pinturas. La realizó en 1659, un año antes de su muerte, y formaba parte de una serie de cuatro obras para el Salón de Espejos del Alcázar de Madrid. 
Esta es la única que sobrevivió al incendio del Alcázar en la Nochebuena de 1734 y refleja el  momento en el que Mercurio va a matar a Argo tras haberlo adormilado con el relato del mito de Pan y Siringe. 
Esa actualización del mito que Ovidio narró en las Metamorfosis es una de las 90 obras que Miguel Angel Elvira Barba y Marta Carrasco Ferrer analizan en un libro espectacular, Los mitos en el Museo del Prado, que edita Guillermo Escolar.
Un recorrido mitológico y artístico desde las esculturas clásicas helenísticas y romanas hasta Goya, pasando por seis cuadros de Tiziano, cinco de Velázquez o veinte de Rubens, entre ellos los que pertenecían al ciclo pictórico para la Torre de la Parada, el palacete que construyó Felipe II en el Pardo. 
Magníficamente ilustrado con reproducciones hechas por los fotógrafos del Prado, además del esclarecedor análisis de las obras y su contenido narrativo (la narratividad que desarrollan las situaciones, la acción, las escenas o los personajes), el libro contiene un buen número de textos clásicos que explican los temas mitológicos de estas obras, desde la Biblioteca de Apolodoro a las Metamorfosis de Ovidio y a la Eneida de Virgilio, y de la modernidad renacentista y barroca, desde los Emblemas de Alciato a las Estancias de Poliziano.



21 junio 2018

Mañana, en Madrid, con Pablo Guerrero


Mañana viernes, 22 de junio, a las siete de la tarde, con Pablo Guerrero Cabanillas, en el Aula literaria Poeta Carlos Álvarez del Club Amigos de la Unesco de Madrid.

20 junio 2018

En Max Estrella



En el nuevo número de la revista Max Estrella, un doble homenaje: a José Herrera Petere y a Leopoldo de Luis en el centenario de su nacimiento. 
Artículos de José Esteban, Javier Villán, Isabelo Herreros, Prieto de Paula, Jorge Urrutia o Jorge E. Almeida; poemas de Antonio Herrnández, Pepa Caro, Matías Muñoz y un inédito de Leopoldo de Luis; un puñado de reseñas y.una entrevista a Javier Reverte.
Entre los artículos, una página mía sobre Acero de Madrid, la novela de Herrera Petere que Machado calificó en 1938 como "admirable epopeya". Y entre las reseñas, la que he escrito sobre El porteador de sonidos, el último libro de Pablo Guerrero, al que presentaré el viernes 22 en Madrid en el Club de amigos de la Unesco. 




Antes de publicarse en papel se puede descargar en este enlace o pinchando en la portada.

19 junio 2018

El jardinero del silencio y otros poemas


18 junio 2018

Paseos



El paseante es una especie de reflejo del lugar que recorre, aunque es cierto que su estado de ánimo también tiene una influencia determinante en lo que puede ver. Thoreau habla de la necesidad interior que le lleva a caminar por lo menos cuatro horas al día, y de su dolor cuando otras ocupaciones lo retienen en su habitación hasta más allá del mediodía, arriesgándose así a que su cuerpo se oxide. Pasear es a sus ojos tan ineludible como dormir. La elección del lugar por el que paseará se le hace a veces complicada, pero Thoreau tiene una respuesta: «¿Por qué resulta a veces tan arduo decidir hacia dónde caminar? Creo que existe en la naturaleza un sutil magnetismo y que, si cedemos inconscientemente a él, nos dirigirá correctamente. No da igual qué senda tomemos. Hay un camino adecuado, pero somos muy propensos, por descuido y estupidez, a elegir el erróneo. Nos gustaría tomar ese buen camino, que nunca hemos emprendido en este mundo real y que es símbolo perfecto del que desearíamos recorrer en el mundo ideal e interior; y si a veces hallamos difícil elegir su dirección, es —con toda seguridad— porque aún no tiene existencia clara en nuestra mente» (Thoreau, 1998). De nuevo, Thoreau expresa maravillosamente bien la capacidad de metamorfosearse que tienen los lugares ya conocidos, y sobre todo la inmensidad de los lugares cerca de nuestra casa que todavía están esperando que los descubramos: «Mi región ofrece gran número de paseos espléndidos; y aunque durante muchos años he caminado prácticamente cada día, y a veces durante varios días, aún no los he agotado. Un panorama completamente nuevo me hace muy feliz, y sigo encontrando uno cada tarde. Dos o tres horas de camino me llevan a una zona tan desconocida como siempre espero. Una granja solitaria que no haya visto antes resulta a veces tan magnífica como los dominios del rey de Dahomey. La verdad es que puede percibirse una especie de armonía entre las posibilidades del paisaje en un círculo de diez millas a la redonda —los límites de una caminata vespertina— y la totalidad de la vida humana. Nunca acabas de conocerlos por completo» (Thoreau, 1998). El paseo inventa el exotismo de lo familiar, y desubica la mirada al hacerla sensible a las más ínfimas variaciones del detalle.


David Le Breton. 
Elogio del caminar.
Traducción de Hugo Castignani.
Siruela. Madrid, 2015.

17 junio 2018

Fernando Savater. Contra las patrias



Los patriotas tienen menos doctrina y más martirologio que los simples nacionalistas, a los que suelen servir de fuerzas de choque. Por lo demás, se trata de un término ponderativo o exhortativo mucho más que descriptivo: visto desde fuera –es decir, desde la patria de enfrente–, el patriota es un chovinista, un rebelde o un imperialista agresivo. Y es que el nacionalista o el patriota se comporta tan fanfarronamente en lo colectivo como no toleraríamos que nadie hiciera en lo privado: quienes viven vanagloriándose de su mejor cuna, de sus más distinguidas dotes, de las peculiares gracias de su familia o de su superioridad en todos los órdenes sobre el resto de los mortales no suelen ser personas demasiado populares ni se las considera un modelo de buena educación, y, sin embargo, el nacionalista ha hecho de una muy semejante arrogancia de grupo su filosofía, que además suele servirle para justificar empresas sanguinarias.

Fernando Savater. 
Contra las patrias. 
Ariel. Barcelona, 2017.

16 junio 2018

Nueva historia de la España contemporánea


15 junio 2018

En Heterónima



En Heterónima, la revista de creación y crítica de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura, siete poemas de Las tardes navegables. Antes de que se publiquen en papel se pueden leer en formato digital pinchando en la imagen de la portada.