06 abril 2006

Antologías de relatos

El día que se quiera hacer un recorrido serio y riguroso por los itinerarios del cuento en castellano en los últimos quince años, resultará imprescindible remitirse a cuatro recopilaciones, cuatro apuestas, que puso en circulación la editorial Lengua de Trapo.
Tras Páginas amarillas, una propuesta con 38 narradores españoles para el 2000, Líneas aéreas, una generosa y valiente antología de narradores hispanoamericanos para el siglo XXI.
Esa, la del relato corto, es una línea por la que ha apostado la editorial desde el principio. No hay más que recordar que su lanzamiento se produjo con Trece historias breves, trece viajes al misterio y a la elipsis de la mano de Juan Bonilla, Jesús Ferrero o Enrique Vila-Matas.
Y no solo de esos volúmenes colectivos se nutre el fondo editorial de Lengua de Trapo.
Hay en su catálogo una joya narrartiva de Francisco Nieva, Argumentario clásico, que debería ser de uso obligado en las escuelas de escritores y en los talleres literarios.
Indispensable me parece también, para conocer el panorama de la nueva narrativa portuguesa, la antología publicada con el título Alta velocidad.