21 enero 2007

Aires de Ellicott City

Mario Campaña (Ecuador, 1959), poeta y crítico literario, autor de un ensayo sobre Quevedo y otro sobre Baudelaire. Traductor de Mallarmé, ha preparado varias antologías de poesía hispanoamericana actual y dirige en Barcelona la revista cultural El Guaraguao.

Acaba de publicar su quinto libro de poesía, Aires de Ellicott City, que publica la Editorial Candaya.

Los tres poemas que lo articulan son también un periplo, la descripción de un viaje marítimo y nocturno, una aventura personal que tiene siempre, como en el caso de Ulises, la voluntad de volver de un país extranjero a la más noble de las patrias desde los límites del mundo y del conocimiento con unos instrumentos de navegación que le han prestado los simbolistas con los que Mario Campaña ha conversado tanto en los viejos puertos nocturnos de la literatura.

La potencia de la iluminación verbal que nos enseñaron los simbolistas es la brújula más exacta del poeta en esta travesía llena de paronomasias e imágenes visionarias que convocan las relaciones secretas que tienen las palabras, sus revelaciones.

Con el astrolabio de ese lenguaje que fluye libre y levanta su entidad a base de asociaciones y relámpagos, se emprende un viaje que es el de la palabra, el del conocimiento mediante la poesía, esa travesía nocturna con el lenguaje nocturno de la imagen irracional que ilumina el periplo, como la voz del nigromante que sonaba en sus Cuadernos de Godric.

Es también la voz del sacerdote y del visionario oracular que hablan más allá de la noche y la convocan con imágenes secretas y turbias. Con un tono de conjuro precolombino o con el ritmo de un recitativo barroco se invoca a las fuerzas telúricas que dan sentido al regreso en este libro intenso y deslumbrante, en esta ceremonia verbal en la que el poeta se convierte en oficiante y en el intermediario que comunica los dos lados de la frontera.

Reseña íntegra en la revista Encuentros de lecturas y lectores