Amour Fou
Amour Fou
Los reyes se enamoran de sus hijas más jóvenes,
Lo deciden un día, mientras los cortesanos
discuten sobre el rito de alguna ceremonia
que se olvidó y que debe regresar del olvido.
Los reyes se enamoran de sus hijas, las aman
con látigos de hielo, posesivos, feroces,
obscenos y terribles, agonizantes, locos.
Para que nadie pueda desposarlas, plantean
enigmas insolubles a cuantos pretendientes
aspiran a la mano de las princesas. Nunca
se vieron tantos príncipes degollados en vano.
Los reyes se aniquilan con sus hijas más jóvenes,
se rompen, se destrozan cada noche en la cama.
De día, ellas se alejan en las naves del sueño
y ellos dictan las leyes, solemnes y sombríos.
Los reyes se enamoran de sus hijas más jóvenes,
Lo deciden un día, mientras los cortesanos
discuten sobre el rito de alguna ceremonia
que se olvidó y que debe regresar del olvido.
Los reyes se enamoran de sus hijas, las aman
con látigos de hielo, posesivos, feroces,
obscenos y terribles, agonizantes, locos.
Para que nadie pueda desposarlas, plantean
enigmas insolubles a cuantos pretendientes
aspiran a la mano de las princesas. Nunca
se vieron tantos príncipes degollados en vano.
Los reyes se aniquilan con sus hijas más jóvenes,
se rompen, se destrozan cada noche en la cama.
De día, ellas se alejan en las naves del sueño
y ellos dictan las leyes, solemnes y sombríos.
Este poema, que abría La caja de plata (1985), inauguraba también una nueva etapa en la trayectoria de Luis Alberto de Cuenca. Y más que eso: clausuraba la poesía novísima e iniciaba una tendencia poética que sería fundamental en la literatura española de los últimos años.
Entre ese texto y ¡Larga vida al fantasma del recuerdo!, el verso que cierra Por fuertes y fronteras (1996) transcurre la parte central de la poesía de Luis Alberto de Cuenca, cuatro libros cuyas versiones definitivas se recogen en su Poesía 1979-1996.
El volumen lo ha preparado Juan José Lanz para Cátedra Letras Hispánicas con un estupendo prólogo que, además de iluminar la obra del poeta, proyecta luz en el análisis de una época que cambió el rumbo de las poéticas de los últimos veinte años.
Entre ese texto y ¡Larga vida al fantasma del recuerdo!, el verso que cierra Por fuertes y fronteras (1996) transcurre la parte central de la poesía de Luis Alberto de Cuenca, cuatro libros cuyas versiones definitivas se recogen en su Poesía 1979-1996.
El volumen lo ha preparado Juan José Lanz para Cátedra Letras Hispánicas con un estupendo prólogo que, además de iluminar la obra del poeta, proyecta luz en el análisis de una época que cambió el rumbo de las poéticas de los últimos veinte años.

<< Home