La pasión según Jaramillo
Pre-Textos tiene en la colección Poéticas una de sus líneas editoriales más admirables. Sus volúmenes de exquisito diseño enlazan con la mejor tradición tipográfica del 27. Y en cuanto a la selección de títulos, basta señalar que autores como Eugenio Montale, Wallace Stevens, Leopardi o Cernuda están convocaados en ellos para exponer en primera persona su poética.
El anterior volumen, Intermedio, reunía y sistematizaba las ideas de Luis Cernuda sobre la creación poética. El último título por el momento es Historia de una pasión, del colombiano Darío Jaramillo Agudelo, un tríptico de reflexiones sobre la lectura y la escritura como dos variantes de una misma pasión gozosa:
El anterior volumen, Intermedio, reunía y sistematizaba las ideas de Luis Cernuda sobre la creación poética. El último título por el momento es Historia de una pasión, del colombiano Darío Jaramillo Agudelo, un tríptico de reflexiones sobre la lectura y la escritura como dos variantes de una misma pasión gozosa:
Escribo porque con las palabras alucino, porque así atravieso otros umbrales, porque es un oficio quieto, porque es un oficio minucioso, porque disfruto corrigiendo, buscando palabras, efectos entre palabras, resultados rítmicos, escribo porque adoro el silencio, porque me gusta estar solo, porque me salgo del tiempo, porque inventando historias me desdoblo de un modo fascinante que no sé explicar, escribo para manchar con tinta el dedo del corazón, escribo porque al rato de estar escribiendo, ya concentrado, estoy más eufórico que cuando empecé, escribo por puro placer. La ventaja que tienen todas estas hipótesis, y otras que no he dicho, es que todas son felices, hasta la única triste, que olvidé arriba, la catarsis. Se impone el hecho de que mi pasión es gozosa.
Y un tomito como este, un volumen que no llega al centenar de páginas de pequeño formato, crece en las manos y en la mente del lector y le tiene gozosamente prendido días y días de lectura y relectura, de conversación con alguien cercano y amigo como Darío Jaramillo.
Y un tomito como este, un volumen que no llega al centenar de páginas de pequeño formato, crece en las manos y en la mente del lector y le tiene gozosamente prendido días y días de lectura y relectura, de conversación con alguien cercano y amigo como Darío Jaramillo.
Reseña íntegra en la revista Encuentros de lecturas y lectores


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