18 febrero 2009

Angeología de Juan Arias


Aunque es muy probable que no existan, han sido imprescindibles en la construcción de la mejor poesía del siglo XX. Sin ellos Rilke no hubiera escrito las Elegías de Duino (Todo ángel es terrible), ni Alberti el que quizá sea su mejor libro (Sobre los ángeles), ni Lorca hubiera podido evocarlos, marchosos o terribles, en el Romancero gitano.

Win Wenders los filmó en El cielo sobre Berlín, Wallace Stevens escribió sobre la necesidad del ángel y García Márquez vio a uno de ellos derrotado por el tiempo y la lluvia en uno de sus mejores relatos.

Sobre esos ángeles, que están muy por encima de las religiones y la superstición - por eso no hay ateos de ángeles, ni invitan al agnosticismo- Juan Arias publica en Espasa La seducción de los ángeles, un recorrido etéreo por la angeología, una genealogía de sus variedades y jerarquías y un detallado estudio de su presencia en la literatura, la música o la astrología.

Sobrevuelan este libro los ángeles carteros de Santa Gema, los ángeles psicoanalíticos de Jung y el ángel de Tobías, los ausentes ángeles negros y los ángeles cuánticos y astrales, los ángeles sopranos de Mahler y los ángeles caídos.

Un ensayo escrito con la sensibilidad y el talento acostumbrados en Juan Arias, con un difícil equilibrio de afecto (Un antídoto contra la soledad) y distancia (¿Cómo hablan los ángeles?, ¿comen los ángeles?) y un espléndido resultado.