Ex Libris

Allí aparece El reino de los hielos, del que copio las dos estrofas iniciales y las dos finales:
Lo he visto algunas tardes de diciembre con nieve,
confundido en las hojas caídas de los chopos
y en la emboscada blanca de la niebla en el río.
Lo he visto en la mirada redonda de los peces,
en el hueco que deja el vuelo de los pájaros
y en las nubes de fuego que disipó un mal viento.
(...)
Lo he visto y me ha mirado.
Me está esperando un día de París y aguacero,
un jueves con Vallejo y niebla desolada.
Un día agazapado que yo ya no recuerdo,
un jueves que me mira
desde el reino incontable de los hielos.











































