31 octubre 2010
30 octubre 2010
29 octubre 2010
28 octubre 2010
Félix Francisco Casanova
Debes saber que a veces
soy como un entierro interminable,
siempre triste y azul
subiendo y bajando
por la misma calle.
Pero otras veces soy un río de risa
corriéndome por toda la ribera,
haciendo el amor a la mar,
una felicidad contagiosa,
un revólver de amor, nena,
y voy a disparar justo a tu corazón
¡bang, bang!
¿te di?
Quiero arrollarte, enrollarte y arrullarte,
montaña de aguardiente
y tarde rojiza.
Precoz para la muerte y para la literatura, dejó escrita y publicada El don de Vorace, una asombrosa novela paródica que escribió en mes y medio. La ha reeditado Demipage, que acaba de publicar simultáneamente Yo hubiera o hubiese amado, diario íntimo de 1974, y la Antología poética. Cuarenta contra el agua, preparada por Francisco Javier Irazoki, que resume lo más significativo de La memoria olvidada, el volumen que en 1990 reunió la poesía completa de Félix Francisco Casanova.
Todo un acierto esa simultaneidad, porque los dos libros son complementarios. En el diario, un cercano autorretrato del artista adolescente, el poeta refleja sus lecturas y sus gustos, pone en orden su lucidez potente y en limpio los poemas que va escribiendo -casi todos de Una maleta llena de hojas, premiado con el "Matías Real" poco antes de su muerte-, y explica las raíces estéticas y vitales de las que surge su poesía, que se nutre tanto de la literatura como de la música. De hecho, como recuerda en el prólogo del diario su padre, el también poeta Félix Casanova - con el que escribió a dos manos Cuello de botella-, lo primero que compuso aquel precoz adolescente fueron letras de canciones en inglés.
Y es que muchos de sus textos, ajenos a la solemnidad, tienen el tono melancólico y ensimismado de un blues o manifiestan la temperatura brutal y autodestructiva de una letra de rock. Esas claves están ya presentes en El invernadero, su primer libro de poesía, que ganó el Premio Julio Tovar y fue publicado en mayo de 1974.
Lautreamont y Rimbaud, Coltrane y Mingus forman parte esencial del paisaje vital, sentimental y estético del poeta, en el que la libertad expresiva y la ambición imaginativa son el cauce para manifestar la rebeldía y la desavenencia radical con la realidad, como en uno de sus últimos poemas, Bocadillo de pájaros:
Extraño es el arte
de sufrir: se cultiva
en selvas y ciudades,
el semen negro y espeso
de una cicatriz de nieve.
Desde las plantaciones
al cuarto de alquiler
el mismo humo del sueño
nos excita como un pezón,
el vicio subterráneo
de los solitarios
extendiéndose
como un sangriento polen
en cada beso de raíz a raíz.
Los barcos cargan toneladas de cigarrillos
y las arañas se encienden en los hoteles.
Nadie se está quieto.
Es un asunto muy contagioso
este de la muerte.
27 octubre 2010
26 octubre 2010
El Periscopio
El otro libro es Mis andanzas por Europa, de Charles Chaplin, sobre el que escribe Luis Alberto de Cuenca estas líneas: es un libro lleno de humor y de ironía, y de datos valiosísimos sobre los gustos de su autor. Sus memorables páginas están escritas en un estilo despojado y sencillo que no rehúye una exquisita hondura lírica, y que cautiva a quien se acerca a ellas, pues quien nos habla es Charlie Chaplin, uno de los cuatro o cinco nombres más relevantes del siglo XX y del cine mundial.
A esos dos volúmenes iniciales les seguirá próximamente Crónicas de un viaje. Gibraltar, Argel, Toledo, El Escorial, de Blasco Ibáñez.
25 octubre 2010
Jin Ping Mei
Reclinado sobre la almohada, le he echado un vistazo, y sus páginas desprenden una bruma erótica, decía en una carta de 1596 el letrado chino Yuan Hongdao. Es la primera mención que se conoce de Jin Ping Mei, una novela que seguiría creciendo manuscrita hasta su primera edición en 1617.El título de la novela alude a los tres personajes femeninos centrales. Su autor se ocultó bajo un estrafalario seudónimo, El Erudito de las Carcajadas de Lanling, por dos razones probables: la sexualidad explícita de sus episodios y la crítica del poder y de la corrupción política que hay en sus páginas.
Tal vez esas dos razones combinadas expliquen también por qué esta obra ha sido prohibida durante siglos y ha circulado clandestinamente.
La edición de Atalanta, traducida directamente del original chino por la sinóloga Alicia Relinque, no sólo es la primera que se hace en español de esta novela fundacional: es también la versión más completa que existe en una lengua occidental.
Estos días llega a las librerías el primer volumen, con abundantes ilustraciones en color como la que reproduzco arriba y un centenar de dibujos en blanco y negro. Para el año que viene está programada la aparición del segundo tomo.
De momento, dejo aquí los dos párrafos iniciales del magnífico texto introductorio de Alicia Relinque:
Leyó: Jin Ping Mei en verso y en prosa. El mensajero que le había entregado la caja de brocado que contenía el manuscrito le había susurrado al oído: «El amo dice que sólo puedes disfrutar de él tú, mi señor; que no lo lean otros ojos, sobre todo que ninguna otra mano roce sus páginas». Excitado, apartó la primera hoja y, al percibir el suave tacto del papel, pura seda, se dijo: «Se nota que el libertino sabe disfrutar. ¡Qué papel tan delicado para una novela vulgar!». Y no pudo evitar sentir un estremecimiento de placer al saberse uno de los pocos privilegiados que tenían acceso a ella. Él le había dicho en el burdel: «No creas que es una de esas historietas pornográficas. Ésta sí posee belleza, lujo, poder y, sobre todo, unas descripciones de lo más explícitas…; prepárate para arder, es puro fuego».
Y comenzó con el título del capítulo I: «En la cresta de Jingyang, Wu Song mata a golpes a un tigre. Pan Jinlian desprecia a su esposo y vende su encanto». Ya le había explicado: «Verás, empieza con el fornido Wu Song, pero a quien le dedica tiempo de verdad es a la hermosa Jinlian, «Loto de oro»; casi puedes ver sus pies, tan diminutos, tan sensuales…, te darán ganas de acariciarlos, de besarlos, de introducírtelos en la boca…». Sin duda, la Jin del título debía de referirse a ella, pero ¿quiénes serían Ping y Mei? Las primeras páginas no prometían demasiado: hablaban de famosos personajes virtuosos y enamorados, y el texto despedía cierto tufillo moralizante: «¡Ya tengo yo bastante con fingir que leo a Confucio y los libros de historia! Éste me ha tomado el pelo, ¡maldito cabrón!». Estaba ya a punto de desistir en torno a la octava carilla –la constancia no era una de sus cualidades– cuando sus ojos se posaron en la frase: «Este libro trata sobre una hermosa muchacha de corazón de tigre…, una mujer licenciosa que se unió a un ser depravado…». ¡Por fin! Eso era lo que él buscaba. Y continuó leyendo. Leyó la conocida historia de cómo Wu Song mataba al tigre; sabía que pronto conocería a su cuñada…
24 octubre 2010
El libro del voyeur
Ediciones del Viento. La Coruña, 2010.
23 octubre 2010
Friedrich Hölderlin. Cantos

Cantos.
Traducción e introducción
de Antonio Pau.
Linteo Poesía. Orense, 2010.
22 octubre 2010
Fábulas de Stevenson

Posiblemente pensaba en el Stevenson de las Fábulas póstumas, en las que Borges vio una breve y secreta obra maestra que tradujo y prologó en 1982 con Roberto Alifano. Con prólogo de este último y una nueva traducción de Catalina Martínez Muñoz, Rey Lear publica las Fábulas de Robert Louis Stevenson en un volumen que incorpora dos piezas inéditas (El simio científico y El relojero) descubiertas en 2006 por la Universidad de Yale entre los fondos de la colección Beinecke.
No es, ni mucho menos, un Stevenson menor o lateral. Está aquí en estado puro y en una excelente versión el mejor Stevenson, el poderoso contador de historias al que sus deslumbrados oyentes en Samoa llamaban Tusitala, que da en estas Fábulas breves e intensas que aparecieron en 1896, dos años después de su muerte, una depurada lección de libertad creadora y eficacia narrativa.
Cada fábula de este libro –es Borges otra vez el que habla- tiene su propio estilo y su propio vocabulario, casi en cada renglón hay una sorpresa.
Desde el primer texto -Los personajes del relato- comienzan esas sorpresas en el diálogo que mantienen Long John Silver y el Capitán Smollet en un descanso de su trabajo como personajes de La isla del tesoro. Cuando su autor ha terminado el capítulo 32, los dos personajes que representan el bien y el mal sostienen una conversación preunamuniana y desenfadada sobre el valor que les ha asignado el inventor de sus días.
Es la primera de las veintidós Fábulas en las que un Stevenson brillante y dueño de resortes narrativos como el diálogo y la sorpresa derrocha imaginación y talento, ironía y buen humor. Muchos lectores tendrán en este Stevenson la mejor versión del admirable contador de historias que fue siempre.
21 octubre 2010
Shakespeare. Poesía completa
20 octubre 2010
19 octubre 2010
José Saramago en sus palabras

Sobre esas declaraciones decía Saramago en 2008: Me dicen que las entrevistas han valido la pena. Yo, como de costumbre, lo dudo, tal vez porque estoy cansado de oírme. Lo que para otros todavía puede ser novedad, para mí se ha convertido, con el paso del tiempo, en comida recalentada. O algo peor, me amarga la boca la certeza de que unas cuantas cosas sensatas que he podido decir durante la vida no habrán tenido, a fin de cuentas, ninguna importancia. Y ¿por qué habrían de tenerla? ¿Qué significado tiene el zumbido de las abejas en el interior de la colmena? ¿Les sirve para comunicarse unas con las otras?
Fernando Gómez Aguilera es el responsable de la selección y edición de este José Saramago en sus palabras que se presenta esta tarde en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecillo (Metro Noviciado).
18 octubre 2010
Fernando Fiorese
Desconozco el panorama global de la poesía brasileña actual, pero la voz poética de Fernando Fiorese me parece de lo más interesante que he leído en portugués en los últimos años. Formó parte del grupo de poetas y artistas plásticos que en los años ochenta editaron la publicación Abre Alas y la revista D'Lira y su evolución se puede seguir en el volumen Corpo Portátil (Escrituras Editora, São Paulo, 2002), que recoge su poesía entre 1986 y 2000.
De Papéis Avulsos, la segunda parte de su Pequeno Livro de Linhagens (1997-1998) es esta
CARTA ABERTA
Ao anagrama Magog
aos que de mãos impolutas assinam a miséria
aos que preferem o bunker ao abismo
aos que propõem civilizar o coração selvagem
aos que no teorema petrificam o poema
aos que não riem do dicionário
aos que emplumam o cão
aos que evitam os olhos do inimigo
aos contra-regras do gran teatro del mundo
aos que prefixam o radical
aos que prometem Ítaca sem epopéia
aos que rezam para adormecer o escorpião
aos que não sabem fazer o plural
aos que horizontalizam a paisagem
aos que tomam assento
a todos advirto:
escrever é também vingar-se
Dejo aquí dos muestras breves del Dicionário mínimo:
Janeiro destelha tempo e lugar. Cumula de verbos mesmo um livro doente.
sombra
Está ali desde sempre. Quando convida é para soletrar fantasmas.
E nesses contos estão as perguntas sobre os enigmas da vida e da arte, a permanente perplexidade sobre o sentido de tudo, das menores coisas, dos nossos atos e gestos, da nossa velhice solitária, da hipocrisia do cinema a que assistimos e comentamos, do nosso ser fragmentado e danificado neste mundo de mercadorias sem fim e, ainda, o futuro, que muito nos ameaça e nada nos promete.
17 octubre 2010
Los adolescentes furtivos

De madrugada,
las calles se tornan feraces,
el vaho vivifica las raíces que brotan de las calzadas
y el violento carmín de los tacones de aguja
se protege de la lluvia
en los párpados ocres de centeno
que duermen en las fachadas.
En los portales,
late un murmullo de acero y cuerpos deseantes,
los maestros de esgrima se baten en duelo
y entre adoquines
flotan cadáveres de enamorados
que ensayan caligramas.
Es oscura la noche entonces.
Las chicas hispanas desenredan sus trenzas en las cabinas
y anotan versos de nueve cifras sin remite,
los canes enloquecen con su propio rastro
y apátridas del cielo descienden
a trocar sus penas en los billares.
A esas horas, la luz es un animal herido,
que danza, como las tribales formas se contemplan,
en el latón abandonado de las esquinas
y en los verticales rostros
que aguardan tras las ventanas
su propia resurrección.
(Madrugada)
16 octubre 2010
La tragedia del Congo

A. Conan Doyle y Mark Twain.
La tragedia del Congo.
Ediciones del Viento. La Coruña, 2010.
15 octubre 2010
Paul Theroux. Las columnas de Hércules
Traducción de Alejandra Devoto.
Punto de Lectura. Madrid, 2010.
14 octubre 2010
Los últimos días de Pompeya

La erupción del Vesubio una noche de agosto del año 79 d.C. arrasó en menos de veinticuatro horas la ciudad de Pompeya y más de cinco mil de sus habitantes murieron bajo la roca fundida y las cenizas de un volcán que desconocían incluso sabios como Plinio el Viejo, un experto naturalista que navegaba aquel día cerca de la costa de la Campania y vio aquella erupción de la montaña antes de morir el 24 de agosto, en las playas de la bahía de Nápoles, probablemente asfixiado por los gases volcánicos. Murió sin acabar de entender lo que ocurría, porque, por llamativo que parezca, en latín no existía una palabra para designar a los volcanes.
Lo evocaba Plinio el Joven en una carta a Tácito con este tono apocalíptico: Sólo se oían los gemidos de las mujeres, el llanto de los niños, el clamor de los hombres. Unos llamaban a sus padres, otros a sus hijos, otros a sus esposas. Muchos clamaban a los dioses, pero la mayoría estaban convencidos de que ya no había dioses y esa noche era la última del mundo.
La fascinación que ha producido ese episodio, cuyos efectos completó el gas tóxico que envenenó a quienes habían podido protegerse de los impactos de la piedra ardiente, ha dado lugar a una abundante literatura y a reconstrucciones cinematográficas que suelen basarse en la más canónica y conocida de las novelas históricas: Los últimos días de Pompeya, que Edward G. Bulwer-Lytton publicó en 1834, en pleno deslumbramiento romántico por el pasado como tema literario y como forma de evasión.
La manejable y limpia edición sobre la destrucción de Pompeya, una ciudad avanzada y llena de refinamiento, la miniatura de la civilización de aquel tiempo, que acaba de publicar BackList incorpora dos paratextos quizá más memorables que la propia novela: el jactancioso prólogo de Bulwer-Lytton a la segunda edición de la novela, en 1835, y un espléndido epílogo de André Maurois sobre las circunstancias en las que surgió esta obra.
13 octubre 2010
De la lengua al ojo en El botín del mundo
Es una de las imágenes que ilustran el comentario y la antología de mi plaquette De la lengua al ojo en El botín del mundo, el estupendo Dietario del indomable que firma Alfredo Rodríguez.12 octubre 2010
11 octubre 2010
Atalanta. Cinco años, cincuenta libros
El proceso de construir un libro es largo y arduo, y de alguna manera convierte la edición en un arte, aunque yo prefiero el antiguo término de artesanía. A pesar de que el artesano acabó siendo a finales del siglo pasado una vieja referencia que la sociedad tecnificada había hecho casi desaparecer en favor de los procesos industriales, me sigue pareciendo uno de los mejores modelos que pueden imaginarse para la edición del siglo xxi. Como sucedía con los viejos amanuenses, el trabajo (electrónico) del editor y su equipo es más bien anónimo al ir firmado colectivamente, por lo general, en la parte baja del libro. Esta firma no se refiere a ninguna persona en concreto, a ningún ego en particular, como sucede con las obras de arte. El editor es el director de orquesta, pero todo el mundo sabe que la música que escucha, con sus aciertos y equivocaciones, la hacen posible todos los diferentes intérpretes que participan en la orquesta, y que, por tanto, es una obra plural. Es cierto que los editores eligen las partituras y dan su estilo al programa, pero el trabajo de resolver los mil y un detalles es una silenciosa labor colectiva, pues, como dijo una vez Oscar Wilde: en la vida los detalles tienen poca importancia, pero en el arte lo son todo.
Cinco años, cincuenta libros. Ésta es nuestra filosofía. Tratar de hacer pocos libros. No seguir las pautas del mercado, sino aspirar a abrir un espacio propio en su seno. Tener una línea editorial clara, libre y coherente; y lo más importante, ser siempre fiel a ella. Editar no es un trabajo, es una pasión, un inconfundible anhelo.
Es un fragmento del texto del catálogo especial 2005-2010 que ha elaborado Jacobo Siruela para celebrar los cinco años de Atalanta.
10 octubre 2010
Gaya. Obra completa

Obra completa.
Edición de Nigel Dennis
e Isabel Verdejo.
Prólogo de Tomás Segovia.
Pre-Textos. Valencia, 2010.
09 octubre 2010
Azul ruso
Azul ruso.
Páginas de Espuma. Madrid, 2010.
08 octubre 2010
Vargas Llosa

No hace muchos meses que Ediciones del viento editó en el volumen La tragedia del Congo el largo y demoledor informe que Casement escribió en su particular viaje al corazón de las tinieblas cuando era cónsul británico. Apareció en 1903 con el título The Congo Report y ha sido la base documental de la inminente novela de Vargas Llosa.
07 octubre 2010
06 octubre 2010
Felipe II. Un rey antófilo

El libro, que contiene abundantes ilustraciones procedentes de la Colección van Berkhey del Real Jardín Botánico y delicados grabados de Noah Webster, es una espléndida presentación de la temporada editorial de Reino de Cordelia.
05 octubre 2010
Dos novedades de Minúscula
En la colección Alexanderplatz, La muerte del adversario, una novela que el más que centenario Hans Keilson publicó en 1959. Más de medio siglo después aparece en castellano con traducción de Carles Andreu este libro que fue saludado por Francine Prose en The New York Times como la obra maestra de un autor genial.
La empezó a escribir durante la Segunda Guerra Mundial, exiliado y oculto en Holanda, y la terminó tras una complicada peripecia que le sirvió para presentarla con la vieja técnica del manuscrito encontrado:
Los apuntes aquí publicados me los proporcionó un abogado holandés un tiempo después de la guerra en Ámsterdam. Según me contó, a él se los había entregado al cabo de unos dos años y medio del inicio de la guerra uno de sus clientes, un hombre de poco más de treinta años que había acudido a él para pedirle consejo acerca de una serie de anodinas cuestiones profesionales, como suele ser habitual en la práctica diaria de un abogado. Entre ambos no se había llegado a establecer una relación de confianza que pudiera explicar por qué este había decidido entregar a su asesor jurídico aquel legajo manuscrito antes de desaparecer durante un tiempo para ponerse en lugar seguro, no sin antes haberle asegurado que la posesión de dichos papeles no entrañaba peligro alguno y que podía guardarlos en cualquier sitio.
A partir de ese momento y a lo largo de trescientas páginas se desarrolla una novela intensa y profunda, una personal reflexión sobre el odio con la que se adelantó a su tiempo. Tal vez por eso, La muerte del adversario pasó casi desapercibida en 1959 en una Alemania que tenía demasiado frescas las heridas de la guerra para asumir la tesis de Hans Keilson -psiquiatra además de novelista- sobre los vínculos entre el verdugo y la víctima, sobre la identificación con el enemigo, sobre el miedo, la autodestrucción y la venganza en la Alemania de Hitler.
Con su muerte se ha llevado una parte de mi vida que ya no podré recuperar. Y un grano de su muerte ha plantado su consternada semilla en mi interior, dicen las últimas líneas de una narración absorbente que se lee de un tirón.
Muy distinta en tono, en propósito y en el mundo narrado es Un año de escuela en Trieste, de Giani Stuparich, del que hace dos años apareció en esta misma editorial La isla.
Un año de escuela en Trieste es una novela corta que aparece en la colección Paisajes narrados traducido por Francesc Miravitlles. El original, Un anno di scuola, formaba parte de un volumen de relatos que se publicó en 1929.
Protagonizada por Edda Marty, una adolescente decidida, excéntrica y rebelde, es una novela sobre los ritos de paso, sobre la entrada en el mundo adulto y el conocimiento del amor y la muerte.
Se inicia cuando la muchacha ingresa en el instituto masculino el año anterior a su entrada en la universidad:
Al otro lado de aquella puerta Edda Marty luchaba con el tema de latín. Edda Marty era osada: era la primera mujer que intentaba hacerse con una plaza en aquel instituto masculino. Examinarse de ocho asignaturas, responder por cinco años de griego y siete de latín, no era ninguna broma.
¿Superaría las pruebas? ¿Sería compañera suya de clase? Aquellos chicos habían oído decir cosas admirables de su inteligencia; pero de ellos solo uno la conocía un poco mejor, los demás la habían visto por primera vez aquella mañana cuando iba por el pasillo acompañada de dos profesores y entraba en aquella aula.
04 octubre 2010
Tiempos difíciles

Es la imagen que figura en la portada de Tiempos difíciles, que acaba de aparecer con el remozado diseño del Libro de Bolsillo de Alianza Editorial.
El responsable de las nuevas portadas es Manuel Estrada, discípulo de Daniel Gil, el maestro del género en España en el siglo XX. Pero la remodelación no se limita a las portadas. Afecta también al diseño gráfico interior, a un ligero aumento del formato a lo ancho y a lo alto, con márgenes más amplios, y a la mejor encuadernación de los volúmenes.
03 octubre 2010
Antología de poesía erótica griega

Edición bilingüe de
José Luis Calvo Martínez.
Cátedra Letras Universales. Madrid, 2009.
02 octubre 2010
Plinio. Todos los cuentos

Plinio. Todos los cuentos.
Prólogo de Jorge M. Reverte.
Rey Lear. Madrid, 2010.
01 octubre 2010
Joseph Roth. Izquierda y derecha
Izquierda y derecha.
Traducción de
Sandra Chaparro Martínez.
Barataria. Sevilla, 2010.





















