31 octubre 2010

Montaigne. La educación de los hijos

30 octubre 2010

Baroja. La busca

29 octubre 2010

La orilla de las mujeres fértiles

28 octubre 2010

Félix Francisco Casanova



Debes saber que a veces
soy como un entierro interminable,
siempre triste y azul
subiendo y bajando
por la misma calle.
Pero otras veces soy un río de risa
corriéndome por toda la ribera,
haciendo el amor a la mar,
una felicidad contagiosa,
un revólver de amor, nena,
y voy a disparar justo a tu corazón
¡bang, bang!
¿te di?
Quiero arrollarte, enrollarte y arrullarte,
montaña de aguardiente
y tarde rojiza.

Así termina Eres un buen momento para morirme, el último poema que escribió el canario Félix Francisco Casanova (1956-1976). Se lo dedicó a su novia, María José, y lo fechó el 14 de diciembre de 1975, justo un mes antes de su muerte en enero del año siguiente. Tenía poco más de 19 años y ya había empezado a convertirse en una leyenda al borde de un abismo; una leyenda que, alimentada por las circunstancias de su muerte prematura, no ha dejado de crecer desde entonces.

Precoz para la muerte y para la literatura, dejó escrita y publicada El don de Vorace, una asombrosa novela paródica que escribió en mes y medio. La ha reeditado Demipage, que acaba de publicar simultáneamente Yo hubiera o hubiese amado, diario íntimo de 1974, y la Antología poética. Cuarenta contra el agua, preparada por Francisco Javier Irazoki, que resume lo más significativo de La memoria olvidada, el volumen que en 1990 reunió la poesía completa de Félix Francisco Casanova.

Todo un acierto esa simultaneidad, porque los dos libros son complementarios. En el diario, un cercano autorretrato del artista adolescente, el poeta refleja sus lecturas y sus gustos, pone en orden su lucidez potente y en limpio los poemas que va escribiendo -casi todos de Una maleta llena de hojas, premiado con el "Matías Real" poco antes de su muerte-, y explica las raíces estéticas y vitales de las que surge su poesía, que se nutre tanto de la literatura como de la música. De hecho, como recuerda en el prólogo del diario su padre, el también poeta Félix Casanova - con el que escribió a dos manos Cuello de botella-, lo primero que compuso aquel precoz adolescente fueron letras de canciones en inglés.

Y es que muchos de sus textos, ajenos a la solemnidad, tienen el tono melancólico y ensimismado de un blues o manifiestan la temperatura brutal y autodestructiva de una letra de rock. Esas claves están ya presentes en El invernadero, su primer libro de poesía, que ganó el Premio Julio Tovar y fue publicado en mayo de 1974.

Lautreamont y Rimbaud, Coltrane y Mingus forman parte esencial del paisaje vital, sentimental y estético del poeta, en el que la libertad expresiva y la ambición imaginativa son el cauce para manifestar la rebeldía y la desavenencia radical con la realidad, como en uno de sus últimos poemas, Bocadillo de pájaros:

Extraño es el arte
de sufrir: se cultiva
en selvas y ciudades,
el semen negro y espeso
de una cicatriz de nieve.
Desde las plantaciones
al cuarto de alquiler
el mismo humo del sueño
nos excita como un pezón,
el vicio subterráneo
de los solitarios
extendiéndose
como un sangriento polen
en cada beso de raíz a raíz.
Los barcos cargan toneladas de cigarrillos
y las arañas se encienden en los hoteles.
Nadie se está quieto.
Es un asunto muy contagioso
este de la muerte.


27 octubre 2010

Tolstói. Memorias

26 octubre 2010

El Periscopio



Este libro que está usted a punto de leer refleja una época turbulenta y llena de contradicciones tanto en España como fuera de ella. Pertenece a un período en el que Concha Espina se manifestó en la vanguardia de los ideales de libertades públicas y derechos civiles republicanos. Un período en el que la escritora santanderina se distinguió por su reivindicación de la igualdad de la mujer, reivindicación en la que algunos y algunas todavía estamos comprometidos por quedar tanto aún por hacer, escribe Cristina Narbona en el texto de presentación de Singladuras. Viaje americano, de Concha Espina.

Es uno de los dos títulos con los que Ediciones Evohé inaugura la nueva colección El Periscopio, dedicada a los libros de viaje que entre finales del XIX y comienzos del XX dieron cuenta de unos años cruciales para la historia cultural y social del mundo.

El otro libro es Mis andanzas por Europa, de Charles Chaplin, sobre el que escribe Luis Alberto de Cuenca estas líneas: es un libro lleno de humor y de ironía, y de datos valiosísimos sobre los gustos de su autor. Sus memorables páginas están escritas en un estilo despojado y sencillo que no rehúye una exquisita hondura lírica, y que cautiva a quien se acerca a ellas, pues quien nos habla es Charlie Chaplin, uno de los cuatro o cinco nombres más relevantes del siglo XX y del cine mundial.

A esos dos volúmenes iniciales les seguirá próximamente Crónicas de un viaje. Gibraltar, Argel, Toledo, El Escorial, de Blasco Ibáñez.

25 octubre 2010

Jin Ping Mei

Reclinado sobre la almohada, le he echado un vistazo, y sus páginas desprenden una bruma erótica, decía en una carta de 1596 el letrado chino Yuan Hongdao. Es la primera mención que se conoce de Jin Ping Mei, una novela que seguiría creciendo manuscrita hasta su primera edición en 1617.

El título de la novela alude a los tres personajes femeninos centrales. Su autor se ocultó bajo un estrafalario seudónimo, El Erudito de las Carcajadas de Lanling, por dos razones probables: la sexualidad explícita de sus episodios y la crítica del poder y de la corrupción política que hay en sus páginas.

Tal vez esas dos razones combinadas expliquen también por qué esta obra ha sido prohibida durante siglos y ha circulado clandestinamente.

La edición de Atalanta, traducida directamente del original chino por la sinóloga
Alicia Relinque, no sólo es la primera que se hace en español de esta novela fundacional: es también la versión más completa que existe en una lengua occidental.

Estos días llega a las librerías el primer volumen, con abundantes ilustraciones en color como la que reproduzco arriba y un centenar de dibujos en blanco y negro. Para el año que viene está programada la aparición del segundo tomo.

De momento, dejo aquí los dos párrafos iniciales del magnífico texto introductorio de
Alicia Relinque:

Leyó: Jin Ping Mei en verso y en prosa. El mensajero que le había entregado la caja de brocado que contenía el manuscrito le había susurrado al oído: «El amo dice que sólo puedes disfrutar de él tú, mi señor; que no lo lean otros ojos, sobre todo que ninguna otra mano roce sus páginas». Excitado, apartó la primera hoja y, al percibir el suave tacto del papel, pura seda, se dijo: «Se nota que el libertino sabe disfrutar. ¡Qué papel tan delicado para una novela vulgar!». Y no pudo evitar sentir un estremecimiento de placer al saberse uno de los pocos privilegiados que tenían acceso a ella. Él le había dicho en el burdel: «No creas que es una de esas historietas pornográficas. Ésta sí posee belleza, lujo, poder y, sobre todo, unas descripciones de lo más explícitas…; prepárate para arder, es puro fuego».

Y comenzó con el título del capítulo I: «En la cresta de Jingyang, Wu Song mata a golpes a un tigre. Pan Jinlian desprecia a su esposo y vende su encanto». Ya le había explicado: «Verás, empieza con el fornido Wu Song, pero a quien le dedica tiempo de verdad es a la hermosa Jinlian, «Loto de oro»; casi puedes ver sus pies, tan diminutos, tan sensuales…, te darán ganas de acariciarlos, de besarlos, de introducírtelos en la boca…». Sin duda, la Jin del título debía de referirse a ella, pero ¿quiénes serían Ping y Mei? Las primeras páginas no prometían demasiado: hablaban de famosos personajes virtuosos y enamorados, y el texto despedía cierto tufillo moralizante: «¡Ya tengo yo bastante con fingir que leo a Confucio y los libros de historia! Éste me ha tomado el pelo, ¡maldito cabrón!». Estaba ya a punto de desistir en torno a la octava carilla –la constancia no era una de sus cualidades– cuando sus ojos se posaron en la frase: «Este libro trata sobre una hermosa muchacha de corazón de tigre…, una mujer licenciosa que se unió a un ser depravado…». ¡Por fin! Eso era lo que él buscaba. Y continuó leyendo. Leyó la conocida historia de cómo Wu Song mataba al tigre; sabía que pronto conocería a su cuñada…

24 octubre 2010

El libro del voyeur

Pablo Gallo.
El libro del voyeur.
Ediciones del Viento. La Coruña, 2010.

69 autores escriben en El libro del voyeur sobre 69 dibujos eróticos de Pablo Gallo. Si lo habitual es que primero sea el texto y luego las ilustraciones que lo iluminan, aquí se han cambiado los papeles y el pintor y Ediciones del Viento han convocado a 69 escritores para que miren y escriban poemas, microrrelatos o diálogos tan variados como los cuerpos, las variantes sexuales o las posturas que toman como punto de partida. 69 dibujos ilustrados con palabras que exploran las relaciones entre el erotismo, la plástica y la literatura. Un triángulo duplicado con la figura imprescindible del lector, ese mirón.

23 octubre 2010

Friedrich Hölderlin. Cantos


Friedrich Hölderlin.
Cantos.
Traducción e introducción
de Antonio Pau.
Linteo Poesía. Orense, 2010.

Pocos poetas han marcado tan decisivamente el camino de la poesía de los dos últimos siglos como Friedrich Hölderlin (1770-1843), del que la espléndida colección Linteo Poesía acaba de editar en versión bilingüe los Cantos, con traducción e introducción de Antonio Pau. Escritos entre mayo de 1801 y diciembre de 1803, son una muestra del último Hölderlin lúcido. En el irracionalismo radical y transgresor de estos Cantos, que él mismo definió como poemas mayores, aislados y líricos, está reelaborado en su forma definitiva el mundo poético de Hölderlin: las islas y los dioses griegos, los ríos alemanes, los héroes trágicos y épicos. En sus veinte poemas que abarcan la oda y la elegía, en el huésped de las sombras de los Cantos nocturnos o en el júbilo alto y puro de los Cantos patrios, brilla la polifonía poética de una obra por la que cruza la subjetividad exacerbada de Hölderlin entre el amor y la mitología, el pensamiento y la visión. Más de dos siglos después, esa música extraña y oscura sigue sonando en la noche del mundo.

22 octubre 2010

Fábulas de Stevenson


Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson, escribió Jorge Luis Borges.

Posiblemente pensaba en el Stevenson de las Fábulas póstumas, en las que Borges vio una breve y secreta obra maestra que tradujo y prologó en 1982 con Roberto Alifano. Con prólogo de este último y una nueva traducción de Catalina Martínez Muñoz, Rey Lear publica las Fábulas de Robert Louis Stevenson en un volumen que incorpora dos piezas inéditas (El simio científico y El relojero) descubiertas en 2006 por la Universidad de Yale entre los fondos de la colección Beinecke.

No es, ni mucho menos, un Stevenson menor o lateral. Está aquí en estado puro y en una excelente versión el mejor Stevenson, el poderoso contador de historias al que sus deslumbrados oyentes en Samoa llamaban Tusitala, que da en estas Fábulas breves e intensas que aparecieron en 1896, dos años después de su muerte, una depurada lección de libertad creadora y eficacia narrativa.

Cada fábula de este libro –es Borges otra vez el que habla- tiene su propio estilo y su propio vocabulario, casi en cada renglón hay una sorpresa.

Desde el primer texto
-Los personajes del relato- comienzan esas sorpresas en el diálogo que mantienen Long John Silver y el Capitán Smollet en un descanso de su trabajo como personajes de La isla del tesoro. Cuando su autor ha terminado el capítulo 32, los dos personajes que representan el bien y el mal sostienen una conversación preunamuniana y desenfadada sobre el valor que les ha asignado el inventor de sus días.

Es la primera de las veintidós Fábulas en las que un Stevenson brillante y dueño de resortes narrativos como el diálogo y la sorpresa derrocha imaginación y talento, ironía y buen humor. Muchos lectores tendrán en este Stevenson la mejor versión del admirable contador de historias que fue siempre.

21 octubre 2010

Shakespeare. Poesía completa



William Shakespeare.
Poesía completa.
Edición de Antonio Rivero Taravillo.
Almuzara. Córdoba, 2009.

Almuzara publica en la Biblioteca de Literatura Universal la Poesía completa de Shakespeare en la espléndida traducción de Antonio Rivero Taravillo, que había publicado anteriormente dos traducciones de los Sonetos (en Renacimiento y en Alianza). Esa cima de la poesía universal la ha revisado el traductor para esta nueva edición, que ofrece una voz única en español al resto de los poemas de Shakespeare: desde los textos líricos de El peregrino apasionado al alegórico El fénix y la tórtola pasando por la poesía narrativa de Venus y Adonis, La violación de Lucrecia o el Lamento de una amante. Esta edición de su poesía en endecasílabos blancos, equivalentes a los pentámetros yámbicos que empleó Shakespeare, es el primer paso que dan la Fundación BLU y Almuzara en su empeño de editar la totalidad de la obra de Shakespeare.

20 octubre 2010

Miguel Hernández. Palabra e Historia

19 octubre 2010

José Saramago en sus palabras


Alfaguara reúne en el volumen José Saramago en sus palabras un repertorio de declaraciones del autor recogidas en la prensa escrita desde la segunda mitad de los años setenta hasta marzo de 2009.

Sobre esas declaraciones decía Saramago en 2008: Me dicen que las entrevistas han valido la pena. Yo, como de costumbre, lo dudo, tal vez porque estoy cansado de oírme. Lo que para otros todavía puede ser novedad, para mí se ha convertido, con el paso del tiempo, en comida recalentada. O algo peor, me amarga la boca la certeza de que unas cuantas cosas sensatas que he podido decir durante la vida no habrán tenido, a fin de cuentas, ninguna importancia. Y ¿por qué habrían de tenerla? ¿Qué significado tiene el zumbido de las abejas en el interior de la colmena? ¿Les sirve para comunicarse unas con las otras?

Fernando Gómez Aguilera es el responsable de la selección y edición de este José Saramago en sus palabras que se presenta esta tarde en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecillo (Metro Noviciado).

18 octubre 2010

Fernando Fiorese



Fernando Fábio Fiorese Furtado (1963), brasileño de Minas Gerais, poeta, narrador y ensayista, es profesor de Teoría de la Literatura en la Universidad de Juiz de Fora.

Desconozco el panorama global de la poesía brasileña actual, pero la voz poética de Fernando Fiorese me parece de lo más interesante que he leído en portugués en los últimos años. Formó parte del grupo de poetas y artistas plásticos que en los años ochenta editaron la publicación Abre Alas y la revista D'Lira y su evolución se puede seguir en el volumen Corpo Portátil (Escrituras Editora, São Paulo, 2002), que recoge su poesía entre 1986 y 2000.

De Papéis Avulsos, la segunda parte de su Pequeno Livro de Linhagens (1997-1998) es esta

CARTA ABERTA
Ao anagrama Magog

aos que de mãos impolutas assinam a miséria

aos que preferem o bunker ao abismo
aos que propõem civilizar o coração selvagem
aos que no teorema petrificam o poema

aos que não riem do dicionário

aos que emplumam o cão
aos que evitam os olhos do inimigo

aos contra-regras do gran teatro del mundo
aos que prefixam o radical

aos que prometem Ítaca sem epopéia

aos que rezam para adormecer o escorpião
aos que não sabem fazer o plural

aos que horizontalizam a paisagem
aos que tomam assento


a todos advirto:

escrever é também vingar-se


Posteriormente, ha publicado en Nankin Editorial y Funalfa los poemas en prosa de Dicionário mínimo (2003) y Um dia, o trem (2008), un conjunto de poemas sobre las imágenes ferroviarias de la infancia que se encomienda a esta cita de Paulo Mendes Campos: A infância é ferroviária. Un libro en el que la melancolía y la memoria se suavizan con la fuerza de la metáfora.

Dejo aquí dos muestras breves del Dicionário mínimo:

janeiro
Janeiro destelha tempo e lugar. Cumula de verbos mesmo um livro doente.

sombra

Está ali desde sempre. Quando convida é para soletrar fantasmas.

El último libro de Fernando Fiorese es aconselho-te crueldade, un conjunto de catorce cuentos crueles que hacen del secreto y la perplejidad una forma de mirar el mundo y de narrarlo. Lo ha publicado en julio de este mismo año en Nankin Editorial y Funalfa, con un texto de presentación de Valentim Facioli, que afirma:

E nesses contos estão as perguntas sobre os enigmas da vida e da arte, a permanente perplexidade sobre o sentido de tudo, das menores coisas, dos nossos atos e gestos, da nossa velhice solitária, da hipocrisia do cinema a que assistimos e comentamos, do nosso ser fragmentado e danificado neste mundo de mercadorias sem fim e, ainda, o futuro, que muito nos ameaça e nada nos promete.

17 octubre 2010

Los adolescentes furtivos



Si un poeta es, como, probablemente con razón, creía Goethe, un hombre que piensa en imágenes, las de este libro, pieza a pieza, denotan o delatan o revelan la inconfundible condición de poeta del autor, escribe Pere Gimferrer en el prólogo que ha escrito para presentar Los adolescentes furtivos, el libro con el que Toni Quero (Sabadell, 1978) obtuvo el Premio Internacional de Literatura Antonio Machado 2009.

Lo publica en edición bilingüe la editorial francesa Cap Bear Éditions y es el primer libro de un autor cuyo potente ímpetu visionario se despliega en versos que cabalgan sobre la imagen y aspiran a fundar un mundo en cada poema. Para Toni Quero la poesía es una forma de mirar el mundo, de reconstruirlo con imágenes y con palabras que van más allá de las palabras, porque el poeta forma parte de una tradición visionaria y simbólica en la que -la lección es de Wallace Stevens- la lengua es un ojo.

Junto con esa concepción de la poesía como revelación de la realidad, llama poderosamente la atención la capacidad del poeta para hacer del poema una forma de integración, para conjugar en sus textos tradición y posmodernidad, para fundir las alas de Ícaro en los rascacielos, para situar al minotauro en el laberinto de las madrugadas urbanas y para unir a las Erinias con la música de Kurt Cobain.

Los adolescentes furtivos es un libro construido sobre la solidez léxica, la ambición imaginativa y la unidad tonal que fundan un espacio poético propio habitado por el cuerpo y la memoria, por los lugares y los símbolos, por Cirlot y la Quimera, entre la noche y el amanecer.

De madrugada,
las calles se tornan feraces,
el vaho vivifica las raíces que brotan de las calzadas
y el violento carmín de los tacones de aguja
se protege de la lluvia
en los párpados ocres de centeno
que duermen en las fachadas.

En los portales,
late un murmullo de acero y cuerpos deseantes,
los maestros de esgrima se baten en duelo
y entre adoquines
flotan cadáveres de enamorados
que ensayan caligramas.

Es oscura la noche entonces.
Las chicas hispanas desenredan sus trenzas en las cabinas
y anotan versos de nueve cifras sin remite,
los canes enloquecen con su propio rastro
y apátridas del cielo descienden
a trocar sus penas en los billares.

A esas horas, la luz es un animal herido,
que danza, como las tribales formas se contemplan,
en el latón abandonado de las esquinas
y en los verticales rostros
que aguardan tras las ventanas
su propia resurrección.

(Madrugada)


16 octubre 2010

La tragedia del Congo


George W. Williams, Roger Casement,
A. Conan Doyle y Mark Twain.
La tragedia del Congo.
Ediciones del Viento. La Coruña, 2010.

Un viaje al corazón de las tinieblas, al horror de aquel Congo Belga en el que Leopoldo II instauró un régimen de terror que exterminó a diez millones de personas. Antes y después de que Conrad publicara su memorable novela en 1902, estas cuatro voces denunciaron con energía los crímenes de aquel sistema colonial. Ediciones del Viento pone por vez primera en castellano cuatro denuncias del exterminio. Una carta abierta que G. W. Williams dirigió en 1890 al rey Leopoldo, el Informe general de Roger Casement, acompañado de espeluznantes testimonios gráficos, un texto de Conan Doyle que define el crimen del Congo como el más grande de la historia de la humanidad y El Soliloquio del Rey Leopoldo, una demoledora caricatura escrita por Mark Twain. Cuatro testimonios que reflejan la enorme crueldad de un episodio vergonzoso de la historia contemporánea cuyas consecuencias son visibles aún hoy en aquel continente.

15 octubre 2010

Paul Theroux. Las columnas de Hércules

Paul Theroux.
Las columnas de Hércules.
Traducción de Alejandra Devoto.
Punto de Lectura. Madrid, 2010.


De una columna de Hércules a otra por el camino más largo. Casi un viaje circular que comienza en Gibraltar, bordea el Mediterráneo hasta Siria y regresa por el Norte de África hasta Tánger, enfrente de donde había comenzado el viaje. Un viaje que Theroux hace con más de cincuenta años, con mucha prevención y demasiados prejuicios en la mochila. Porque es necesario alcanzar cierta edad para apreciar las sutilezas del Mediterráneo, un mar interior cuya línea costera determina el itinerario. En las dos orillas del estrecho, entre dos mares, estaban Las Columnas de Hércules que evoca Paul Theroux para titular este espléndido libro que es más que un recorrido por España, la Costa Azul, las islas griegas, Italia, Croacia, Albania, Estambul, Alejandría y El Cairo. Es también un recorrido por la cultura hecha vida, el relato de los encuentros con Naguib Mahfuz y Paul Bowles, y una reflexión sobre escritores como Nabokov, Joyce, Hemingway o D.H. Lawrence, que alguna vez llegaron a las orillas de un mar que define toda una civilización y una forma de entender la vida.

14 octubre 2010

Los últimos días de Pompeya


Fue la más devastadora catástrofe natural del mundo antiguo y ha permanecido en la memoria occidental como una de las imágenes del horror y de la pequeñez del hombre ante la fuerza destructiva de la naturaleza.

La erupción del Vesubio una noche de agosto del año 79 d.C. arrasó en menos de veinticuatro horas la ciudad de Pompeya y más de cinco mil de sus habitantes murieron bajo la roca fundida y las cenizas de un volcán que desconocían incluso sabios como Plinio el Viejo, un experto naturalista que navegaba aquel día cerca de la costa de la Campania y vio aquella erupción de la montaña antes de morir el 24 de agosto, en las playas de la bahía de Nápoles, probablemente asfixiado por los gases volcánicos. Murió sin acabar de entender lo que ocurría, porque, por llamativo que parezca, en latín no existía una palabra para designar a los volcanes.

Lo evocaba Plinio el Joven en una carta a Tácito con este tono apocalíptico: Sólo se oían los gemidos de las mujeres, el llanto de los niños, el clamor de los hombres. Unos llamaban a sus padres, otros a sus hijos, otros a sus esposas. Muchos clamaban a los dioses, pero la mayoría estaban convencidos de que ya no había dioses y esa noche era la última del mundo.

La fascinación que ha producido ese episodio, cuyos efectos completó el gas tóxico que envenenó a quienes habían podido protegerse de los impactos de la piedra ardiente, ha dado lugar a una abundante literatura y a reconstrucciones cinematográficas que suelen basarse en la más canónica y conocida de las novelas históricas: Los últimos días de Pompeya, que Edward G. Bulwer-Lytton publicó en 1834, en pleno deslumbramiento romántico por el pasado como tema literario y como forma de evasión.

La manejable y limpia edición sobre la destrucción de Pompeya, una ciudad avanzada y llena de refinamiento, la miniatura de la civilización de aquel tiempo, que acaba de publicar BackList incorpora dos paratextos quizá más memorables que la propia novela: el jactancioso prólogo de Bulwer-Lytton a la segunda edición de la novela, en 1835, y un espléndido epílogo de André Maurois sobre las circunstancias en las que surgió esta obra.

13 octubre 2010

De la lengua al ojo en El botín del mundo

Es una de las imágenes que ilustran el comentario y la antología de mi plaquette De la lengua al ojo en El botín del mundo, el estupendo Dietario del indomable que firma Alfredo Rodríguez.

12 octubre 2010

Nueve de lunas en Andalucía Información


Cristal de la memoria titula Jorge de Arco la reseña de Nueve de lunas en Andalucía información

11 octubre 2010

Atalanta. Cinco años, cincuenta libros

Cuando decidí vender mi antigua editorial y fundar junto a Inka Martí, mi mujer, un nuevo sello con sede en el campo, no era nada consciente de lo que en realidad significaba dar ese paso en cuanto a conciliación con las pautas y tendencias del nuevo siglo. La perspectiva de alejamiento que supone contemplar la cultura desde la distancia en su aspecto intemporal, en contra de la tiranía de la actualidad que nos han impuesto los medios de comunicación, –pues la cultura es una–, también obliga a reducir el tamaño de la empresa y a potenciar al máximo los medios cibernéticos: en primer lugar, por la posibilidad de cubrir mediante el ordenador todos los pasos que necesita un libro (al menos conceptualmente) antes de llegar a la imprenta –pues ya no es necesario estar en las grandes ciudades sino en las redes–, y, en segundo lugar, por la comunicación inmediata que estableces con el mundo a través de internet, facebook o la página web. La tecnología no es el enemigo de los que editamos en papel, sino nuestro mejor aliado. Sin ordenador, sin internet, Atalanta no habría podido existir tal como es. Gracias a los medios electrónicos las pequeñas editoriales independientes han podido florecer y promocionarse desde cualquier parte del globo terrestre.

El proceso de construir un libro es largo y arduo, y de alguna manera convierte la edición en un arte, aunque yo prefiero el antiguo término de artesanía. A pesar de que el artesano acabó siendo a finales del siglo pasado una vieja referencia que la sociedad tecnificada había hecho casi desaparecer en favor de los procesos industriales, me sigue pareciendo uno de los mejores modelos que pueden imaginarse para la edición del siglo xxi. Como sucedía con los viejos amanuenses, el trabajo (electrónico) del editor y su equipo es más bien anónimo al ir firmado colectivamente, por lo general, en la parte baja del libro. Esta firma no se refiere a ninguna persona en concreto, a ningún ego en particular, como sucede con las obras de arte. El editor es el director de orquesta, pero todo el mundo sabe que la música que escucha, con sus aciertos y equivocaciones, la hacen posible todos los diferentes intérpretes que participan en la orquesta, y que, por tanto, es una obra plural. Es cierto que los editores eligen las partituras y dan su estilo al programa, pero el trabajo de resolver los mil y un detalles es una silenciosa labor colectiva, pues, como dijo una vez Oscar Wilde: en la vida los detalles tienen poca importancia, pero en el arte lo son todo.

Cinco años, cincuenta libros. Ésta es nuestra filosofía. Tratar de hacer pocos libros. No seguir las pautas del mercado, sino aspirar a abrir un espacio propio en su seno. Tener una línea editorial clara, libre y coherente; y lo más importante, ser siempre fiel a ella. Editar no es un trabajo, es una pasión, un inconfundible anhelo.

Es un fragmento del texto del catálogo especial 2005-2010 que ha elaborado Jacobo Siruela para celebrar los cinco años de Atalanta.

10 octubre 2010

Gaya. Obra completa


Ramón Gaya.
Obra completa.
Edición de Nigel Dennis
e Isabel Verdejo.
Prólogo de Tomás Segovia.
Pre-Textos. Valencia, 2010.

En su Biblioteca de Clásicos Contemporáneos, Pre-Textos reúne en un amplio y cuidado volumen la totalidad de los escritos de Ramón Gaya, salvo su correspondencia, a la que se dedicará un segundo tomo. Están aquí la memoria personal de Ramón Gaya, que se definía a sí mismo como un pintor que escribe, la memoria colectiva del 27, el 36 y el exilio en unas páginas que ofrecen una suma de experiencias e ideas sobre la pintura, la literatura y la creación. Títulos como El sentimiento de la pintura, Velázquez, pájaro solitario, Cuaderno de viaje, Diario de un pintor, además de sus poemas y las reflexiones sobre la República y la Guerra civil reflejan una vinculación ejemplar entre vida y obra, entre ética y estética en la prosa de un artista que se entendió siempre mejor con los escritores que con los pintores y que deja aquí su ideario artístico y vital, su concepto del arte y su visión del mundo. Una escritura que, como señala Tomás Segovia en su prólogo, no es un complemento de su creación plástica, sino otra de sus caras.

09 octubre 2010

Azul ruso

Patricia Esteban Erlés.
Azul ruso.
Páginas de Espuma. Madrid, 2010.

La metaliteratura y la experiencia, la imaginación y la mirada, el sueño y la realidad conviven en los trece cuentos de Azul ruso, de Patricia Esteban Erlés. Trece historias intensas, breves y tristes que se desarrollan en un edificio de Praga habitado por personajes marcados por la limitación física o el desorden emocional. En los doce pisos del número doce de la calle Klementina, la atmósfera azul del frío y la tristeza, con doce gatos y el inquietante animal de raza azul ruso que mira desde el cuento central que da título al libro. En él, la borgiana Emma Zunz transforma en gatos a los hombres que cruzan la puerta del edificio.

08 octubre 2010

Vargas Llosa


Casi a la vez que la noticia del Nobel de Literatura, me llegaba ayer la portada de El sueño del celta, la novela que Vargas Llosa publica en Alfaguara el mes que viene sobre la figura del diplomático irlandés Roger Casement (1864-1916), que denunció la violencia criminal de la colonización belga del Congo y el régimen terrorista que implantó allí la católica majestad del rey Leopoldo II.

No hace muchos meses que Ediciones del viento editó en el volumen La tragedia del Congo el largo y demoledor informe que Casement escribió en su particular viaje al corazón de las tinieblas cuando era cónsul británico. Apareció en 1903 con el título The Congo Report y ha sido la base documental de la inminente novela de Vargas Llosa.

07 octubre 2010

Las olas

06 octubre 2010

Felipe II. Un rey antófilo


Con una llamativa rareza, Felipe II y las flores, de Agustín G. de Amezúa, presenta la temporada editorial Reino de Cordelia.

Con edición y prólogo de José Esteban, la primera parte del volumen, que aparece en la cuidadísima colección Paladares de Cordelia, recoge el texto de la conferencia La sensibilidad humana de Felipe II. Un rey amante de las flores, que el académico dictó en el Ateneo de Madrid. En ella añade a la sensibilidad artística de Felipe II su afición a los jardines y a las flores, algo menos previsible en aquel rey adusto y triste, poco dado a las ciudades y propenso a la vida en el campo. El texto revela a un Felipe II nemoroso y antófilo en la Casa de Campo, en Valsaín, en Aranjuez o en El Pardo.

La segunda parte del volumen es la introducción de Amezúa a la Agricultura de jardines que Gregorio de los Ríos dedicó en 1592 al rey Felipe, otra rareza que se cerraba con un capítulo sobre la cría y cuidados de los ruiseñores.

El libro, que contiene abundantes ilustraciones procedentes de la Colección van Berkhey del Real Jardín Botánico y delicados grabados de Noah Webster, es una espléndida presentación de la temporada editorial de Reino de Cordelia.

05 octubre 2010

Dos novedades de Minúscula



Fiel a la línea de calidad y excelencia editorial a que nos tiene acostumbrados, Minúscula abre la temporada con dos espléndidas novedades.

En la colección Alexanderplatz, La muerte del adversario, una novela que el más que centenario Hans Keilson publicó en 1959. Más de medio siglo después aparece en castellano con traducción de Carles Andreu este libro que fue saludado por Francine Prose en The New York Times como la obra maestra de un autor genial.

La empezó a escribir durante la Segunda Guerra Mundial, exiliado y oculto en Holanda, y la terminó tras una complicada peripecia que le sirvió para presentarla con la vieja técnica del manuscrito encontrado:

Los apuntes aquí publicados me los proporcionó un abogado holandés un tiempo después de la guerra en Ámsterdam. Según me contó, a él se los había entregado al cabo de unos dos años y medio del inicio de la guerra uno de sus clientes, un hombre de poco más de treinta años que había acudido a él para pedirle consejo acerca de una serie de anodinas cuestiones profesionales, como suele ser habitual en la práctica diaria de un abogado. Entre ambos no se había llegado a establecer una relación de confianza que pudiera explicar por qué este había decidido entregar a su asesor jurídico aquel legajo manuscrito antes de desaparecer durante un tiempo para ponerse en lugar seguro, no sin antes haberle asegurado que la posesión de dichos papeles no entrañaba peligro alguno y que podía guardarlos en cualquier sitio.

A partir de ese momento y a lo largo de trescientas páginas se desarrolla una novela intensa y profunda, una personal reflexión sobre el odio con la que se adelantó a su tiempo. Tal vez por eso, La muerte del adversario pasó casi desapercibida en 1959 en una Alemania que tenía demasiado frescas las heridas de la guerra para asumir la tesis de Hans Keilson -psiquiatra además de novelista- sobre los vínculos entre el verdugo y la víctima, sobre la identificación con el enemigo, sobre el miedo, la autodestrucción y la venganza en la Alemania de Hitler.

Con su muerte se ha llevado una parte de mi vida que ya no podré recuperar. Y un grano de su muerte ha plantado su consternada semilla en mi interior, dicen las últimas líneas de una narración absorbente que se lee de un tirón.

Muy distinta en tono, en propósito y en el mundo narrado es Un año de escuela en Trieste, de Giani Stuparich, del que hace dos años apareció en esta misma editorial La isla.

Un año de escuela en Trieste es una novela corta que aparece en la colección Paisajes narrados traducido por Francesc Miravitlles. El original, Un anno di scuola, formaba parte de un volumen de relatos que se publicó en 1929.

Protagonizada por Edda Marty, una adolescente decidida, excéntrica y rebelde, es una novela sobre los ritos de paso, sobre la entrada en el mundo adulto y el conocimiento del amor y la muerte.

Se inicia cuando la muchacha ingresa en el instituto masculino el año anterior a su entrada en la universidad:

Al otro lado de aquella puerta Edda Marty luchaba con el tema de latín. Edda Marty era osada: era la primera mujer que intentaba hacerse con una plaza en aquel instituto masculino. Examinarse de ocho asignaturas, responder por cinco años de griego y siete de latín, no era ninguna broma.

¿Superaría las pruebas? ¿Sería compañera suya de clase? Aquellos chicos habían oído decir cosas admirables de su inteligencia; pero de ellos solo uno la conocía un poco mejor, los demás la habían visto por primera vez aquella mañana cuando iba por el pasillo acompañada de dos profesores y entraba en aquella aula.


04 octubre 2010

Tiempos difíciles


Es la imagen que figura en la portada de Tiempos difíciles, que acaba de aparecer con el remozado diseño del Libro de Bolsillo de Alianza Editorial.

El responsable de las nuevas portadas es Manuel Estrada, discípulo de Daniel Gil, el maestro del género en España en el siglo XX. Pero la remodelación no se limita a las portadas. Afecta también al diseño gráfico interior, a un ligero aumento del formato a lo ancho y a lo alto, con márgenes más amplios, y a la mejor encuadernación de los volúmenes.

Además, está ya en marcha una renovación del catálogo, que ronda los 1.600 títulos, con reediciones como la de los dos tomos de los Cuentos de Poe en la traducción de Cortázar y con nuevos títulos.

Tiempos difíciles, una de las mejores novelas de Dickens, con una nueva traducción firmada por el Premio Nacional de Traducción, José Luis López Muñoz, es una de las incorporaciones más destacables a ese nutrido fondo editorial.

Escrita inmediatamente después de Casa desolada y ambientada en la ficticia Coketown, la ciudad del carbón, al norte de la isla, Tiempos difíciles es una denuncia de las penosas condiciones de trabajo que acarreó la revolución industrial en la Inglaterra victoriana. Apareció a mediados del XIX y es una de las muestras más significativas del humanitarismo de Dickens.

03 octubre 2010

Antología de poesía erótica griega


Antología de poesía erótica griega.
Edición bilingüe de
José Luis Calvo Martínez.
Cátedra Letras Universales. Madrid, 2009.

A Safo de Mitilene y a Arquíloco de Paros se les atribuye el patronazgo compartido de la poesía erótica y de la lírica en la Grecia del siglo VII a. C. Y es que ese fue el primer tema que cantó la lírica. Tras esos dos poetas, arcaicos y grandes en la exaltación del amor homosexual o heterosexual, el erotismo dramático de Sófocles y Eurípides, el hedonismo bisexual de Anacreonte o la poesía celebratoria y coral de Píndaro, la refinada época helenística de Teócrito y su erotismo bucólico. Cinco siglos de poesía que se cierran con la Antología Palatina y la poesía epigramática de Calímaco o Meleagro, ingeniosos y sinceros. Lo femenino y lo masculino, la exaltación y el lamento, el desengaño y el deseo, la desvergüenza y la elegía reunidos en esta espléndida antología bilingüe.

02 octubre 2010

Plinio. Todos los cuentos


Francisco García Pavón.
Plinio. Todos los cuentos.
Prólogo de Jorge M. Reverte.
Rey Lear. Madrid, 2010.

Recortadas contra el largo horizonte que discurre entre Tomelloso y Argamasilla, vuelven las siluetas inconfundibles del detective Plinio, jefe de la G.M.T., y del veterinario don Lotario. Rey Lear reúne en un volumen los relatos cortos protagonizados por esa pareja de herederos cervantinos y padres de la narrativa policial carpetovetónica. El mundo rural de la España de los sesenta, la espléndida prosa y la solvencia narrativa de García Pavón se resumen ejemplarmente en estos cuentos, que aparecieron en las Nuevas historias de Plinio y El último sábado. Con el humor y la ironía al fondo, hay en estos relatos una cuidadosa descripción de ambientes, una crítica social cubierta de sutileza cervantina, un muy eficiente manejo del diálogo y una exigencia estilística que da altura literaria a pequeñas obras maestras del género, como Echaron la tarde a muertos o una novela corta como El último sábado.

01 octubre 2010

Joseph Roth. Izquierda y derecha

Joseph Roth.
Izquierda y derecha.
Traducción de
Sandra Chaparro Martínez.
Barataria. Sevilla, 2010.

Un escritor -Joseph Roth- y un pintor -Georges Grosz- nos han dejado la mejor crónica del fin de una época: el desplome de la república de Weimar y la Mitteleuropa de entreguerras. Ellos firman desde la pintura y desde la literatura el testimonio de la degradación moral de la sociedad centroeuropea. Ambos abandonaron el expresionismo para integrarse en la nueva objetividad, una actitud con la que se daba respuesta a la disolución de un mundo arrasado por las consecuencias de la Gran Guerra y con el horizonte amenazador del nazismo como salida. Izquierda y derecha, una novela de 1929 que publica Barataria en una nueva traducción, es uno de los mejores cuadros de aquella Alemania convulsa y explosiva. Como en la pintura de Grosz, los personajes de Roth (los hermanos Berheim y el lúcido Nikolai Brandeis) son la reveladora representación social y ética de un mundo en crisis. Publicada un año antes que Job, una de sus obras más celebradas, en Izquierda y derecha está ya el Joseph Roth consciente de lo que le rodeaba y más brillante a la hora de expresarlo, con inteligencia y sin esperanza.
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