30 septiembre 2011

Dos novedades de Barataria



Barataria empieza la temporada con dos novedades narrativas.

La primera, en la colección Pasos perdidos, es Cutter, una novela de Yves Ravey. La mirada de un muchacho que narra y no entiende ni enjuicia ni va más allá de su propia inocencia y de las conversaciones que escucha o mantiene es el eficaz punto de vista narrativo que emplea Yves Ravey (Besançon, 1953) en esta novela que apareció en 2009 y que ahora publica en español Barataria con traducción de Santiago Martín Bermúdez.

Con una sintaxis rápida y cortante como la del cutter del título, Lucky, un adolescente huérfano que vive en un centro de menores y trabaja un día a la semana en el jardín del matrimonio Kaltenmuller, es el narrador-testigo, el observador inocente y neutral de un crimen burdamente maquillado de suicidio.

Gestos, acciones, movimientos, diálogos son las referencias de una narración conductista que nunca aborda el interior de los personajes, como es lógico en una novela que se levanta sobre el secreto y el encubrimiento, sobre vidas turbias que el narrador presenta con distancia porque no atisba el fondo del asunto y asiste perplejo a la explosión de violencia que cae sobre los demás y sobre él mismo.

Desarrollada con el ritmo vertiginoso de la frase corta, Cutter es una novela absorbente, una narración tan eficaz y tan implacable como la investigación y los interrogatorios del inspector Saul, que acaba desentrañando las claves del asesinato.

Y más allá de la mera superficie de la investigación policial de un crimen, esta obra construye una metáfora de la violencia en las relaciones sociales, de una violencia que crece por momentos, invade el relato y contrasta con la perspectiva inocente del narrador.

Un relato enérgico e incisivo como el cutter que recorre incisivamente la obra desde el episodio inicial de castración animal hasta la explosión de violencia final.

La otra novedad es una novela de Conrad, uno de los autores más queridos por esta editorial, que inauguró con El negro del Narcissus su serie Bárbaros, a la que se incorpora, con traducción de Adrià Edo, La locura de Almayer, la continuación de Un paria de las islas.

La continuación, sí, aunque la escribió un año antes, con lentitud, y la publicó en 1895, casi simultáneamente en Gran Bretaña y en Estados Unidos. Fue una novela en la que Conrad desahogó sus traumas y proyectó buena parte de sus insatisfacciones, pero sobre todo fue una obra decisiva en su carrera literaria, porque la buena recepción que obtuvo este libro saludado como poderoso y profundo por la crítica periodística de la época animó a su autor a dedicarse profesionalmente a la literatura:

El señor Conrad puede seguir adelante, y con confianza -escribía Henry Norman en la reseña que apareció en el Daily Chronicle-; encontrará a su público, y merece un reconocimiento.


29 septiembre 2011

Historia de las ideas literarias en España





Hoy llega a las librerías una de las entregas más esperadas de la renovadora Historia de la literatura española dirigida por José-Carlos Mainer que publica la Editorial Crítica.

Aparte de sus nuevos enfoques y de la nueva disposición de materiales en los tomos dedicados a la historia de la literatura en las distintas épocas, las novedades más llamativas del proyecto son dos volúmenes transversales: el que acaba de publicarse -Las ideas literarias- y El lugar de la literatura española, que analizará las relaciones de la literatura española con las de otras lenguas peninsulares (catalana, gallega, vasca) y europeas o con la literatura hispanoamericana.

El primero de esos dos volúmenes transversales, dirigido por José María Pozuelo Yvancos, aborda en un espléndido panorama de conjunto la formación de las teorías literarias y la práctica de la crítica como exponente del canon literario en España a lo largo de ocho siglos, desde 1214 hasta 2010.

Desde la muy desfasada –lo estaba ya en origen, no digamos hoy- y tendenciosa Historia de las ideas estéticas de Menéndez y Pelayo, no se había vuelto a acometer un estudio de conjunto tan ambicioso como este octavo tomo -Las ideas literarias- de la Historia de la literatura española, cuya organización interna en capítulos –cada uno firmado por un especialista- responde a la misma secuencia temporal que el resto de los volúmenes.

Y así, desde los orígenes del pensamiento literario (1214-1513) hasta los contextos más recientes en que se desarrollan la pragmática, la hermenéutica o los estudios de literatura comparada, se realiza un recorrido que pasa por la Carta Prohemio del Marqués del Santillana, por las artes de trovar y la gaya ciencia, por los comentarios de Herrera y El Brocense a la poesía de Garcilaso, por Cervantes, el Arte Nuevo de Lope o la Agudeza y arte de ingenio de Gracián, por los ensayos literarios de Feijoo, la crítica naturalista de Clarín, los enfoques filosóficos de Ortega y María Zambrano, y llega a la estilística de Dámaso Alonso y Carlos Bousoño, a las reflexiones de Francisco Ayala y a lecturas comentadas como las de José Ángel Valente.

A ese mismo criterio de organización responden los 53 textos de apoyo que, como en el resto de las entregas, constituyen una parte fundamental de este volumen.

En el prólogo general de esta Historia de la literatura española, José-Carlos Mainer adelantaba el planteamiento de Las ideas literarias que aparecen ahora.

Escribía allí Mainer estas palabras que sintetizan el sentido de esta obra: ofrecemos una historia de las ideas literarias en España que considerará de un modo más sistemático que en los volúmenes precedentes la transmisión de los saberes literarios, las peculiaridades de la difusión de lo escrito, (del manuscrito al códice y al libro), los cambios en la consideración de la figura del autor, el alcance de los tratados de estética y los de poética y retórica, la huella del ejercicio de la crítica pero también de las antologías, y –por supuesto- la construcción de la historiografía literaria, así como el nacimiento y desarrollo del concepto mismo de literatura española, un tema que hoy goza de notable lozanía bibliográfica.

28 septiembre 2011

Gárgolas góticas

(EFE)

De sus catedralicios ancestros de piedra no sólo han heredado la fealdad y la cara dura. También la utilización de la boca como aparato excretor.

27 septiembre 2011

Gonzalo Suárez



26 septiembre 2011

María Zambrano. Claros del bosque


El claro del bosque es un centro en el que no siempre es posible entrar; desde la linde se le mira y el aparecer de algunas huellas de animales no ayuda a dar ese paso. Es otro reino que un alma habita y guarda. Algún pájaro avisa y llama a ir hasta donde vaya marcando su voz. Y se la obedece; luego no se encuentra nada, nada que no sea un lugar intacto que parece haberse abierto en ese solo instante y que nunca más se dará así. No hay que buscarlo. No hay que buscar. Es la lección inmediata de los claros del bosque: no hay que ir a buscarlos, ni tampoco a buscar nada de ellos. Nada determinado, prefigurado, consabido. Y la analogía del claro con el templo puede desviar la atención.

Así comienza una de las novedades más reseñables de este comienzo de temporada editorial. Claros del bosque, que publica Cátedra Letras Hispánicas, es uno de los ensayos fundamentales de María Zambrano. Lo escribió aún en el exilio, apareció en 1977 y junto con La tumba de Antígona es su obra de más calidad literaria.

Poemas en prosa, revelaciones en las que cuaja la razón poética de María Zambrano frente al logos del Manzanares de su maestro Ortega. La conjunción de palabra y pensamiento inspirado, de conocimiento y poesía, de razón y metáfora que ilumina el mundo más allá del concepto, la inspiración y la imagen, el tiempo y el dios oscuro, la musicalidad y el vacío, el signo y la semilla, el centro y el abismo, la belleza y la llama, la palabra originaria del bosque, la fuente y el laberinto, el amanecer y el fuego, el despertar y la mirada remota desde los ojos de la noche.

Unos textos fundamentales en el pensamiento filosófico y en la estética del siglo XX que se acercan a la penumbra desde los claros de la conciencia y las visiones de lo oculto, desde el centro inaccesible donde se funden la mística, la poesía y la filosofía en un doble impulso que convoca lo órfico y lo prometeico a través de una palabra poética mediadora entre el hombre y lo sagrado.

Y al fondo, el exilio como el no-lugar, como el vacío desde el que escribe María Zambrano, fuera también del tiempo, expulsada de la historia, como todo exiliado, privada de su identidad social y cultural, relegada, como sabía también Jabès, al desierto, desde el que se funda el lugar de la palabra:

La palabra escondida, a solas celada en el silencio, puede surgir sosteniendo sin darlo a entender un largo discurso, un poema y aun un filosófico texto, anónimamente, orientando el sentido, transformando el encadenamiento lógico en cadencia; abriendo espacios de silencios incalmables, reveladores. Ya que lo que de revelador hay en un hablar proviene de esa palabra intacta que no se anuncia, ni se enuncia a sí misma, invisible al modo de cristal a fuerza de nitidez, de inexistencia. Engendradora de musicalidad y de abismos de silencio, la palabra que no es concepto porque es ella la que hace concebir, la fuente del concebir que está más allá propiamente de lo que se llama pensar.

Todo eso está en el fondo y en la superficie de Claros del bosque, que es -como decía de Segovia María Zambrano- el lugar de la palabra. Un libro fundamental que no debería pasar desapercibido. Esta edición, prologada y anotada por Mercedes Gómez Blesa, que traza en su introducción una excelente panorámica de la trayectoria de la autora, es una inmejorable oportunidad para entrar en una de las obras imprescindibles de la estética contemporánea.

25 septiembre 2011

Borges. Cuentos completos


Jorge Luis Borges.
Cuentos completos.
Lumen. Barcelona, 2011.

Igual que su poesía, la obra narrativa de Jorge Luis Borges describe una trayectoria parabólica ascendente o sugiere el trazado de una alta cordillera. Su último cuento, La memoria de Shakespeare, es una de sus cimas, pero hay otras como El jardín de senderos que se bifurcan, Las ruinas circulares, La Biblioteca de Babel o El libro de arena. Y macizos centrales como El Aleph.
Como Quevedo, como Shakespeare, como Proust, Borges es una literatura dentro de otra literatura, un universo habitado por sombras y presencias decisivas. O, para decirlo con sus propias imágenes, un aleph, un centro en el que confluyen el pasado y el futuro, los vivos y los muertos, la realidad y la ficción, los espejos y el sueño, la vida y la literatura, los laberintos y las bibliotecas, el puñal y la filosofía, el tiempo y la escritura. El mundo, en suma, en una de las representaciones más estilizadas y perennes de la literatura del siglo XX.

24 septiembre 2011

Czeslaw Miłosz. Tierra inalcanzable

23 septiembre 2011

Jardiel en Hollywood

22 septiembre 2011

Actualidad de Pedro Salinas


En suma, el problema se reduce a esto: ¿es la Universidad un corredor, pasillo, galería, por uno de cuyos extremos se entra, y que tiene a los lados unos ventanillos, en los que se entregan al estudiante unos papelitos o créditos, canjeables luego al otro extremo, a la salida, por un diploma profesional? ¿O es un recinto salvado de la consideración primaria de lo material, en el cual se llama la atención al hombre sobre los valores superiores y desinteresados de la vida, y se le invita a servirlos, a adherirse a sus ideales? Abrigo la esperanza de que en este momento de desorientación y deriva mundial, de materialismo rampante, en la hora de la máxima borrasca de la historia, la Universidad de Puerto Rico, a la que me honro en servir con mi modesto trabajo, mantenga la luz en alto, para guiar a su pueblo por los mejores caminos.

Con esas líneas remataba Pedro Salinas una conferencia sobre su concepto de la universidad y sobre su función social. La dictó en su exilio en Puerto Rico y había permanecido inédita hasta ahora, en que aparece junto con otra conferencia, inédita también, de la misma época, titulada Defensa del estudiante.

Complementarias entre sí, las dos acaban de publicarse en Defensa del estudiante y de la universidad, un cuidado volumen que edita Renacimiento en su colección El Clavo Ardiendo.

La edición la ha preparado y prologado Natalia Vara Ferrero, que vincula estas dos conferencias con la preocupación humanística de Salinas:

"Defensa del estudiante y Conferencia sobre la universidad encarnan, junto con los textos de El defensor y diversas conferencias y artículos, una decidida reivindicación moral, pero también vital. En este caso, la institución universitaria, su función y los estudiantes que acuden a ella actúan como ejes principales de dos discursos marcados por un tono humorístico en el que no faltan pinceladas de la particular ironía saliniana."


21 septiembre 2011

Benetiana



Lumen publica dos volúmenes firmados por Juan Benet: Ensayos de incertidumbre, una amplia selección de su obra ensayística preparada por Ignacio Echevarría, y el inédito Variaciones sobre un tema romántico.

De los cinco relatos que componen estas Variaciones, un libro inacabado, concebido con la estructura musical de un tema con variaciones, cuatro habían permanecido en los archivos del escritor, mecanografiados, corregidos a mano y ordenados en una carpeta. Por razones desconocidas, Benet, que había escrito estos textos entre 1975 y 1985, interrumpió el proyecto que ahora se decide sacar a la luz porque - como explican los editores en la nota inicial- en estos relatos se pueden reconocer “las constantes narrativas y estilísticas de Benet en un cuento esotérico, una intriga psicológica, un esperpento, una narración fantástica situada en Región –el espacio mítico en el que se desarrolla buena parte de su ficción– y un relato burgués.”

Esas marcas de autor y esa sustancia narrativa inconfundiblemente benetiana recorren estos relatos que van introducidos por una exposición del tema: un truculento accidente que tiene como consecuencia la cabeza degollada de la novia de Julián Parra.

Y en las cinco variaciones, los rasgos propios del romanticismo europeo hechos integrados en la materia narrativa de Benet: el misterio de la cópula con una mujer que esconde el vacío de su rostro con un velo, el secreto de una realidad opaca y la irrupción de lo fantástico en el paisaje regionato, la escenografía nocturna y la irracionalidad.

Y el humor en el inolvidable fragmento en el que un nieto acompaña a su abuelo, que practica el eructo como un rito diario alrededor del pupitre central y bajo los techos neomudéjares del patio de Correos.

Un Benet en estado puro y unos textos que no desmerecen del mejor Benet, un novelista que desarrolló su obra narrativa a la vez que indagaba en la técnica literaria con su inusual capacidad analítica, con voluntad polémica, con curiosidad intelectual e ironía, con una agudeza crítica y una lucidez que hunde sus raíces en el escepticismo y la incertidumbre, una actitud que caracteriza a Benet en sus ensayos y que justifica el título -Ensayos de incertidumbre- elegido para la selección que ha preparado Ignacio Echevarría con los ensayos literarios posteriores a La inspiración y el estilo.

Yo creo que son la misma obra, decía Juan Benet cuando se le preguntaba por la relación entre su obra narrativa y sus ensayos. Lo recuerda Echevarría en el prólogo que ha escrito para presentar estos Ensayos de incertidumbre que acaba de publicar Lumen y que son una selección representativa de los temas y las preocupaciones teóricas de un novelista fundamental en la literatura española de los últimos cincuenta años.

Y es que, como señala Ignacio Echevarría, “ la incertidumbre es el territorio en el que Benet se adentra sin pretensiones de alcanzar la verdad, pero sin renunciar por ello a tener razón.” Por eso uno de los lugares centrales de esta selección es el ensayo Incertidumbre, memoria, fatalidad y temor.

En estos ensayos y artículos está el mejor autorretrato personal de Benet y de su mundo literario. Son el producto de una sostenida reflexión sobre la teoría y la práctica de la literatura desde la doble perspectiva del escritor Benet, que reconoce en ellos su deuda como novelista con Cervantes, Conrad, Proust o Mann; y del Benet lector, que aparece con frecuencia en estas páginas y no evita la descalificación de Virginia Woolf - “su obra, aburrida y carente de interés, está bien para quien le guste mucho tomar el té a las cinco de la tarde, pero si alguien quiere regodearse en una obra literaria para sacar un buen pensamiento no le dejará más que hambre... Lo más meritorio de Virginia Woolf fue su muerte, una muerte heroica, eso sí.”-; su distancia de Joyce -“nadie ha leído su Finnegan’s Wake, que es intraducible y nada produce (como no sea quinientas tesis en las universidades norteamericanas); es una obra, como le dijo Wells, que sólo le había divertido y le divertiría a él.”- y su cercanía a Kafka: “al leerlo se me abrió el mundo.”

En esa declaración de afinidades, Faulkner aparece como una referencia constante, como un faro literario. A él le dedica uno de sus mejores ensayos, Una vida con Faulkner, “el escritor que más he admirado, el que más he leído, es una constante en mi vida, me ha influido como el cielo que me ha visto nacer o como el mismo lenguaje.”

En Una época troyana, otro texto imprescindible, escribe Benet estas líneas que son una declaración de principios y un programa intelectual, una forma de estar en el mundo y de mirarlo desde una óptica narrativa:

“La cualidad más decisiva para formar al creador, sobre todo en literatura (y que Shakespeare poseía en grado sumo), era una “capacidad negativa”, esto es, aquello que permite a un hombre sostenerse sobre la incertidumbre, las dudas y los misterios sin una irritable apoyatura en los hechos o en la razón.”

En el apéndice – Opiniones impertinentes- se recoge un buen número de pasajes de entrevistas en las que Benet practica la impertinencia o la provocación en sus ideas literarias sobre la novela y el compromiso, sobre la crítica y los lectores, sobre los editores o el estilo.

Una síntesis panorámica que en pocos párrafos insiste en las ideas que había ido perfilando entre Puerta de tierra (1970) y La construcción de la torre de Babel (1990) y que son el soporte teórico en el que se cimenta su renovadora obra narrativa.

20 septiembre 2011

Miss Zilphia Gant



En su colección Minilecturas -"Grandes relatos de la literatura universal para leer en el tiempo que dura una película de cine y al precio de una entrada"- Nórdica Libros publica, con una impecable traducción de Juan Sebastián Cárdenas, Miss Zilphia Gant, un relato espléndido, una obra nada menor que Faulkner escribió en 1928 o 1929, en la misma época de dos de sus novelas mayores, El ruido y la furia y Mientras agonizo.

Faulkner había creado ya un mundo narrativo propio, había fundado el condado de Yoknapatawpha, el territorio literario en el que sitúa la mayor parte de su obra, y sobre todo estaba encontrando un tono personal y el fraseo característico de su escritura nocturna.

Y todos esos ingredientes están funcionando, con la intensidad de un concentrado, en Miss Zilphia Gant, la historia de dos mujeres en medio de la nada, en un paisaje de desolación, en una zona remota de un condado remoto.

Es el paisaje del Sur, que Faulkner amaba y odiaba a un tiempo, y el inhóspito paisaje moral del puritanismo estricto, de la austeridad sin concesiones en una historia doblemente opresiva de soledad y violencia, de represiones y claustrofobia, en un relato protagonizado por dos mujeres (la señora Gant y su hija Miss Zilphia Gant) abandonadas por sus maridos y atrapadas en el círculo vicioso de la virtud y en el eterno retorno de un tiempo circular que vuelve como una maldición bíblica.

Un relato imprescindible para entender el universo literario de Faulkner.

19 septiembre 2011

Clemens Meyer. La noche, las luces

Clemens Meyer.
La noche, las luces.
Traducción de Ernesto Calabuig.
Menoscuarto. Palencia, 2011.

Quince relatos que llevan al lector al territorio desolado de la desesperanza, la oscuridad y la carencia. Hay más noche que luces en unos textos que transcurren en ambientes urbanos y en interiores sórdidos en los que sobreviven unos personajes que habitan los márgenes de la sociedad alemana posterior a la caída del muro de Berlín.

Clemens Meyer da cuenta en estos relatos de unas vidas sombrías marcadas por el alcohol, el paro o la delincuencia, por las relaciones conflictivas con el mundo y con los demás.

La noche, las luces, el primer libro que se traduce del alemán Clemens Meyer, lo publica Menoscuarto y contiene quince cuentos unidos por la fuerza expresiva del narrador que habla en primera persona de un presente sin futuro. Hemingway en Leipzig.

18 septiembre 2011

Una habitación en Holanda

Pierre Bergounioux.
Una habitación en Holanda.

Traducción de David Stacey.
Minúscula. Barcelona, 2011.

Por una vez, el sueño de la razón no produjo monstruos, sino el Discurso del método, que Descartes soñó en Suabia y escribió en Holanda. En un breve e intenso libro, a medio camino entre el ensayo y la narración, Pierre Bergounioux hace un recorrido por los orígenes de la modernidad y por la aceleración histórica que provocaron las obras de Montaigne, Shakespeare o Cervantes, que modificaron el sentido del mundo.

Pero lo que aborda inolvidablemente Una habitación en Holanda, que publica Minúscula, es la peregrinación geográfica e intelectual de Descartes en busca de un territorio propicio para el pensamiento. Lo encontró finalmente en la libertad, la soledad, el silencio y el clima inhóspito de los Países Bajos. Ese exilio voluntario y distanciado le permitió reflexionar, redactar su obra y redibujar el mundo, lejos de la costumbre, lejos de las certezas de los paisajes conocidos.

17 septiembre 2011

Una antología



Se pueden leer los textos pinchando en la imagen

16 septiembre 2011

García Montero. Ropa de calle


Luis García Montero.
Ropa de calle.
Antología poética (1980-2008).
Edición de José Luis Morante.
Cátedra Letras Hispánicas. Madrid, 2011.

Entre lo íntimo y lo público, entre la poesía urbana y la poesía como conocimiento, rascacielos y aviones, aeropuertos y playas, teléfonos y taxis, cervezas y divorcios son algunos de los escenarios y los decorados materiales y sentimentales en los que transcurre la obra poética de García Montero. Desde los libros de los años ochenta hasta Vista cansada, que coincidía en su publicación con los cincuenta años del poeta, Ropa de calle recoge tres décadas de poesía de Luis García Montero. El volumen, que acaba de aparecer en Cátedra Letras Hispánicas, va presentado por una introducción de José Luis Morante, que se ha ocupado también de la amplia selección de textos. La poesía como necesidad de estarle hablando / a una silla vacía.

15 septiembre 2011

Ilse Aichinger. Consejo gratuito


Ilse Aichinger.
Consejo gratuito.
Traducción e introducción
de Rosa Marta Gómez Pato.
Linteo. Orense, 2011.

Con un frontispicio de Antonio Gamoneda y edición de Rosa Marta Gómez Pato, Linteo publica Consejo gratuito, de la poeta austríaca Ilse Aichinger (Viena, 1921). Apareció en 1978, cuando su autora tenía 57 años, y es su único libro de poemas. En él proyecta Ilse Aichinger su mirada crítica contra el silencio y la falta de memoria histórica sobre el pasado del nazismo, sobre su secuela de cicatrices y humillaciones. La calidad y la intensidad de sus poemas son una contestación a los automatismos del lenguaje convencional, presentan la realidad conocida desde la perspectiva inédita de la extrañeza. Esa exploración nueva de la realidad que plantean sus textos tiene como base otra exploración de carácter estilístico que da lugar a la subversión verbal de los poemas. De la suma de esa heterodoxia en la reflexión poética y del radical inconformismo de sus enfoques estilísticos, surge este Consejo gratuito, que está considerado como uno de los libros fundamentales de la poesía en alemán de los últimos cincuenta años.

14 septiembre 2011

Browning. La apología del obispo Blougram


Robert Browning.
La apología del obispo Blougram.
Introducción y traducción de Carlos Pujol.
Pre-Textos. Valencia, 2011

Nos interesa el límite peligroso de las cosas./ El ladrón honesto, el asesino sensible,/ el ateo supersticioso. Con esos versos de la Apología del obispo Blougram, de Robert Browning, abría Orhan Pamuk su novela Nieve. Son tres de los mil versos del soliloquio del obispo católico, que constituyen “uno de los poemas más asombrosos de toda la literatura universal”, como señala Carlos Pujol en el prólogo que ha preparado para su traducción de esta edición bilingüe que publica Pre-Textos. Un texto en el que se concentran monólogo y debate, ironía y controversia a lo largo de un soliloquio ambiguo y desconcertante que sigue planteando preguntas y desconcertando al lector con incertidumbres y paradojas como las de los versos que evocaba Pamuk. Esa ha sido en el fondo una de las misiones de la literatura.

13 septiembre 2011

Biblioteca Elías Canetti en Debolsillo



En ocho tomos, y con traducciones de Juan José del Solar, Cristina García Ohlrich, Genoveva Dieterich, Beatriz Galán y Andrés Sánchez Pascual, Debolsillo relanza en su serie Contemporánea la Biblioteca Elias Canetti, dedicada a una figura que analizó con lucidez imprescindible las claves de la cultura contemporánea.

Como explican los editores, esta asequible y cuidada edición de bolsillo tiene como base la edición en cinco volúmenes de las Obras Completas de Elias Canetti emprendida por Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores el año 2002, con un equipo excelente de traductores dirigido por Juan José del Solar.

Un completo estudio de este –Elias Canetti: perfil de unas obsesiones- encabeza el primer tomo, Masa y poder, su obra más ambiciosa, el resultado de una larga e intensa elaboración durante veinticinco años para explicar el conflicto entre la masa y el individuo. Una refutación temprana de las teorías de Freud desde la literatura, la antropología y el análisis histórico.

A una preocupación parecida respondía Auto de fe, su única novela. Una cabeza sin mundo, Un mundo sin cabeza, Un mundo en la cabeza son los elocuentes títulos de las tres partes de una parábola de la crisis del individuo y la razón en la cultura contemporánea. Una parábola que culmina con la metafórica inmolación del protagonista, Peter Kien, en medio de su biblioteca en llamas.

De los tres volúmenes de su autobiografía, Historia de una vida, el primero – La lengua salvada- es una evocación de la infancia, mientras que los otros dos tomos miran más hacia el futuro que hacia el pasado. La antorcha al oído resume los planteamientos literarios que dieron lugar a Auto de fe y Juego de ojos está compuesto a base de semblanzas de artistas y escritores de la cultura centroeuropea de entreguerras.

Los caracteres y las máscaras acústicas son el eje vertebrador de las dos obras agrupadas en el sexto tomo: Las voces de Marrakesh, una epifanía sonora del hombre y su entorno en la ciudad marroquí que había visitado muchos años antes de recordar aquel viaje, y El testigo oidor, que es un ejercicio narrativo en torno a cincuenta personajes.

Los dos últimos volúmenes recogen los Apuntes que se publicaron en vida de Canetti, además de los que dejó seleccionados y ordenados para su publicación y aparecieron póstumamente: La provincia del hombre, El corazón secreto del reloj y El suplicio de las moscas, los apuntes rescatados de Hamsptead, que estaban a punto de aparecer cuando murió en agosto de 1994, y las dos colecciones que dejó preparadas, aunque sin título específico, con anotaciones de los años 1973-1984 y 1992-1993.

Son textos para leer a saltos, que constituyen, según todos los especialistas en Canetti, la cima de la obra de un autor que, después de Masa y poder, renegó de los sistemas de pensamiento cerrados y se centró en estos textos de escritura plural y proteica.

Hanuschek, biógrafo de Canetti, señalaba que estos Apuntes son "la única obra, entre todas las suyas, que lo contiene por entero." Y en la nota preliminar de 1973 a La provincia del hombre, escribía Canetti: la verdadera unidad de una vida es secreta y allí donde se oculta sin proponérselo resulta más eficaz.

Espontáneos, fulminantes y asistemáticos, expresan no sólo una manera de escribir caracterizada por la brevedad y una concentración progresiva, sino una forma de pensar, un pensamiento aforístico en el que toman cuerpo la impaciencia y el desahogo una vez que se libera de la disciplina agotadora de una obra tan gigantesca como Masa y poder y renuncia al sistema cerrado y al enunciado de la totalidad cuando escribe en un apunte de 1975, que la esperanza ya sólo radica en lo fragmentario.

En conjunto, la de Canetti es una de las obras esenciales del siglo XX. No sólo los imprescindibles Auto de fe y Masa y poder, también su autobiografía o su larga serie de apuntes son fundamentales en el panorama de la cultura europea contemporánea.

Cada uno de los ocho volúmenes de esta Biblioteca Canetti va presentado por un prólogo específico de Ignacio Echevarría, que coordinó la edición de las Obras Completas. Índices de nombres, obras y conceptos, cronologías y apéndices con textos complementarios rematan estos libros que hacen asequible una obra de excepcional solidez.

12 septiembre 2011

Baudelaire y Vian en BackList



Baudelaire y Vian. Franceses, rebeldes, provocadores, jóvenes en su palabra renovadora, en su actitud de constante protesta y en sus excesos con el alcohol y otros tóxicos. Separados por un siglo, comparten la rebeldía, la provocación y la capacidad de innovación y ruptura que hace permanecer su figura y sus palabras inmunes al tiempo en una eterna adolescencia.

BackList los une este mes en su catálogo con dos obras muy distintas:

La Fanfarlo
, una rara novela corta que el padre de la poesía moderna, publicó a los 25 años. Su autor era aún un poeta en ciernes que intuía ya la modernidad en uno de sus rasgos fundamentales, en la brevedad de un género cercano a la lírica y a la poética de la intensidad. Con un final sorprendente, aprendido en Poe, al que Baudelaire traduciría y difundiría en Europa, en La Fanfarlo se funden el narrador y el poeta con el crítico y el artista lúcido, dueño ya de una aguda conciencia técnica que daría sus frutos más imperecederos diez años después, cuando se publicaron las primeras Flores del mal, que cambiarían el rumbo de la poesía posterior.

Quizá porque el relato tenía un importante componente autobiográfico, Baudelaire lo publicó en enero de 1847 con seudónimo, Charles Defayis.

Cien años después, en 1946, otro escritor francés de 25 años publicaba también con seudónimo (Vernon Sullivan), una provocadora novela negra. El nombre real del autor (Boris Vian) figuraba como traductor de aquella obra que se titulaba Escupiré sobre vuestra tumba.

BackList edita este mes los Escritos de jazz que Boris Vian, escritor y trompetista, publicó -con su nombre y con diversos seudónimos- en la revista Jazz News, de la que fue redactor jefe desde noviembre de 1949: críticas de discos y conciertos de Miles Davis, Charlie Parker, Duke Ellington, Dizzie Gillespie, Louis Armstrong...

Y, quizá lo mejor del volumen, los textos canónicos que Vian escribió para La colección Phillips, la discográfica de la que fue director artístico. Entre ellos, los textos de los libro-discos Jazz pour tous y la imprescindible Historia abreviada del jazz. Un índice onomástico y sobre todo el Playlist que cierra el volumen hacen de este libro un título de obligada consulta y de gozosa lectura.

¡Que pare la música!, gritaba la amiga de Vian que le acompañaba cuando sufrió un infarto en el cine donde proyectaban una adaptación de su Escupiré sobre vuestra tumba. Murió poco después, el 23 de junio de 1959, sin haber oído Kind of Blue, que Miles Davis y John Coltrane, entre otros genios, habían grabado pocos meses antes.

11 septiembre 2011

El otro 11-S


Para Alexandra Domínguez y Juan Carlos Mestre


En Chile, en 1973. Semejante en criminalidad, mucho mayor en daños personales. Para vergüenza propia y ajena, se habla menos de este 11-S -un atentado de EE. UU. contra Allende y contra la democracia de Chile- que del otro.

Henry Kissinger, el inductor del golpe, el promotor de las decenas de miles de asesinatos, el patrocinador de la dictadura de Pinochet, sigue paseando su repugnante vientre de batracio por el mundo sin que ningún tribunal ordene su busca y detención por crímenes contra la humanidad, sin que ningún comando intente capturarlo.


10 septiembre 2011

Riéndose de nosotros

(El País /Efe)


Entre él -Rato, el que dirigía el FMI cuando los bonos basura y no se enteraba o miraba para otro lado- y otros dos, un sueldo de diez millones de euros al año. Y pide austeridad y rebaja de salarios.

Gracioso, ¿no?

Como para no reírse.

María Victoria Atencia. El umbral


María Victoria Atencia.
El umbral.
Pre-Textos. Valencia, 2011.

El último libro de María Victoria Atencia es un escalón más en el continuo proceso de depuración formal y espiritual de su poesía. Una poesía reflexiva y sensorial que comparte con el pájaro y el árbol su doble vocación de luz y altura, encauza sus imágenes en el ritmo sereno de sus versos y en una honda conciencia de la temporalidad y la belleza del mundo. En El umbral, como en toda su obra, la elegancia, la armonía y la serenidad de su palabra son un ejercicio constante de hondura meditativa, de delicadeza en la contemplación estética y de búsqueda de trascendencia y de fusión con una realidad más alta a través de la mirada sutil a la naturaleza o de la experiencia amorosa: Descansaba yo en paz, alta la tarde, / y estaba el cielo en paz y tú venías.

09 septiembre 2011

Hardcore (sin lengua)

(Efe)

Borges. Poesía completa

08 septiembre 2011

Fiesta del microrrelato de Páginas de Espuma




Páginas de Espuma sigue apostando fuerte por la narrativa breve con dos novedades destacadas. Dos colecciones de microrrelatos, Fenómenos de circo, de Ana María Shua, y Trastornos literarios, de Flavia Company, que se presentan esta tarde a las 19.30 en la Casa del Llibre de Barcelona (antigua librería Bertrand) en Rambla de Catalunya 37.

Ana María Shua, que reunió hace un par de años en esta misma editorial sus cuatro libros de minificción en Cazadores de letras, es una de las voces más prestigiosas del panorama actual del microrrelato en español y su nuevo libro es una invitación a entrar en un espacio metafórico, en un espectáculo narrativo que sucede en cinco pistas: Todo es circo, Los oficios, Los freaks, Los animales e Historia del circo.

Cinco secciones en las que el lector asiste a la irresistible atracción de unos Fenómenos de circo que van precedidos de este preliminar, El deseo secreto:

En el fondo del corazón de cada niño, de cada madre, de todo espectador, anida el deseo secreto de ver caer al trapecista, de verlo destrozarse los huesos contra el suelo, derramada su sangre oscura sobre la arena, el deseo esencial de ver a los leones disputándose los restos del domador, el deseo de que el caballo arrastre a la ecuyere con el pie enganchado en el estribo, golpeando la cabeza rítmicamente contra el límite de la pista, y para ellos hemos inaugurado este circo, el mejor, el absoluto, el circo donde falla la base de las pirámides humanas, el tirador de cuchillos clava los puñales (por error, siempre por error) en los pechos de su partenaire, el oso destroza con su zarpa la cara del gitano y por eso, como las peores expectativas se cumplen y solo se desea lo que no se tiene, los anhelos de los espectadores viran hacia las buenas intenciones: asqueados de calamidades y fracasos empiezan a desear que el trapecista tienda los brazos a tiempo, que el domador consiga controlar a los leones, que la ecuyere logre izarse otra vez hacia la montura, y en lugar de rebosar muerte y horrores, el lugar más secreto de su corazón se llena de horrorizada bondad, de ansias de felicidad ajena, y así se van de nuestro espectáculo felices consigo mismos, orgullosos de su calidad humana, sintiéndose mejores, gente decente, personas sensibles y bien intencionadas, público generoso del más perfecto de los circos.


También narradora, también bonaerense, Flavia Company recoge sus microrrelatos en un volumen organizado en tres partes. De la primera de ellas -Trastornos literarios- toma su título una colección de potentes y bien trabados textos de ficción basados en una figura retórica, en una frase hecha tomada en sentido literal -Frases (muy) hechas- o en titulares de prensa -La vida en prosa-, como estas Vidas cruzadas, inspiradas por el titular «Una japonesa da a luz al hijo de su hermana»:

Tener una hermana gemela no es algo que se escoja –tiempo al tiempo– pero, y eso puedo asegurarlo hoy con una certeza absoluta, es algo que no se elegiría aunque así pudiera hacerse. Me dirán que dependerá del caso, que habrá gustos para todo, que a cada cual le va según su experiencia. Pues no: puedo asegurarles con una convicción incuestionable que, en el fondo del fondo, a nadie le gusta verse repetido y ya desde su nacimiento conocer una de las verdades más aplastantes con las que, tarde o temprano, todos debemos enfrentarnos: no somos únicos.

Tenemos que conformarnos, no obstante, con la suerte que nos toca. De un modo u otro, mi hermana gemela y yo hemos ido cumpliendo años en armonía, si bien es cierto que, en más de una ocasión, al mirarme en el espejo he pensado que yo no era yo, sino ella y, por el contrario, al mirarla a ella he llegado a pensar que se trataba de mí. Sé que a mi hermana le ha sucedido otro tanto. Ni siquiera nuestros padres han podido distinguirnos. Es difícil entender semejante confusión si no se ha sufrido nada similar, pues parece sencillo detectar los límites de la propia persona.


Sea como fuere, hasta ahora siempre habíamos estado de acuerdo sobre el momento y las características de nuestros pactos. Por ejemplo, habíamos coincidido en el deseo de intercambiarnos el marido durante una semana. O el trabajo. Nunca había habido problemas después con la devolución de nuestras vidas o, por decirlo de otro modo, siempre había estado claro a quién correspondía cada marido, cada trabajo, cada casa o cada problema. Hasta ahora, insisto. Porque el asunto del embarazo ha trastornado las facultades mentales de mi querida hermanita que, estando embarazada yo, insiste en mantener la loca idea de que este embarazo es en realidad suyo, aunque no sea a ella a quien se le note. Dice que el hijo que yo llevo dentro le pertenece, que yo no soy más que el receptáculo en donde el bebé está creciendo y que, una vez salga al mundo deberé entregárselo a sus verdaderos padres, es decir a ella y a su marido. Y como siempre ha sido más hábil que yo con el lenguaje, ha convencido de semejante despropósito no solo a nuestros esposos y padres sino, lo que es peor y más grave aún, al ginecólogo y al mundo entero, que ha comentado su caso en la prensa y, aunque parezca mentira, se ha puesto de su parte. ¿O de la mía?


Tres motores para un conjunto de relatos De lectura obligada, como se titula uno de ellos.

07 septiembre 2011

José Ángel Valente. Diario anónimo

La escritura no es un acto, es un estado. La poesía es una práctica o una experiencia no agotada en su sola naturaleza verbal (o en su solo residuo o resultado verbal), anotaba José Ángel Valente el 10 de septiembre de 1971 en un diario que el poeta llevó durante cuarenta años, entre octubre de 1959 y el 2000, el mismo año de su muerte.

Cuarenta años menos tres días después, esta mañana se presenta ese Diario anónimo en el Centro Cultural de Círculo de Lectores en un acto en el que intervendrá Andrés Sánchez Robayna, responsable de la edición que acaba de publicar Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores.

El editor cifra el carácter póstumo de este inédito en el hecho de que este conjunto de textos, que empezó siendo un diario literario y acabó como un diario autobiográfico, era una obra que, en realidad, debía acabar con él, una especie de “libro de la vida”, es decir, una obra que, en su concepción, debía ser necesariamente póstuma.

06 septiembre 2011

Luciano Rincón. Nuestros primeros veinticinco años


Luciano Rincón.
Nuestros primeros veinticinco años.
BackList Contemporáneos. Barcelona, 2011.

Cuando empezaba el desarrollismo de los años sesenta la dictadura franquista quiso lavar su imagen con la campaña propagandística de los 25 años de paz. Era aquella una España de 25 años de silencio y de miedo, de voces bajas y de gritos, los de los vencedores y su propaganda tergiversadora de la historia.

Frente a aquellos gritos, la contestación –tan silenciada como se puede suponer- fue este volumen que publicó Ruedo Ibérico en París en 1964. Lo firmaba Luis Ramírez, seudónimo de Luciano Rincón, cuya escritura dolorosa –como recuerda en su prólogo Aránzazu Sarría- suponía el desenmascaramiento crítico de un régimen totalitario y el desmontaje de la maquinaria propagandística que sostenía tres dictaduras (una dictadura personal sin personalidad, una dictadura económica y una dictadura ideológica y administrativa) a la que se sumaba una cuarta, la más destructiva de todas: la dictadura del bostezo.

Yo no puedo escribir sin pasión sobre mí mismo, sobre mi misma tierra y sus dolores - explicaba Luciano Rincón en el libro- Sin pasión, no digo sin objetividad, no digo falseando, no digo disimulando o engañando. Yo no puedo historiar, intento un testimonio. Esta es una crónica vivida, sufrida mejor dicho.

Con la reedición de Nuestros primeros veinticinco años, un libro testimonial y necesario, BackList sigue recuperando algunos de los fondos de aquella meritoria y arriesgada resistencia cultural que se llamó Ruedo Ibérico: El laberinto español de Brenan, el Diario de la guerra de España (Koltsov) o El reñidero español, de Franz Borkenau.

05 septiembre 2011

Carles Riba. Elegías de Bierville

04 septiembre 2011

El perro que comía silencio

03 septiembre 2011

Fumaroli. La diplomacia del ingenio

02 septiembre 2011

Vila-Matas, ensayista



El azar reúne hoy en las librerías dos novedades de Enrique Vila-Matas: El viajero más lento (Seix Barral) y Una vida absolutamente maravillosa (Debolsillo), dos recopilaciones de ensayos y artículos que trazan un mapa completo del universo literario de Vila-Matas.

Casi veinte años después de su primera edición en 1992, reaparece El viajero más lento, un mosaico itinerante de textos que recorren ciudades como Berlín, expresan el fervor de Barcelona y son un homenaje a los autores que han confluido en su escritura, en sus afinidades y gustos de lector y en su mirada narrativa. Los cinco apartados en que se articula el libro son una inmejorable introducción al mundo personal y narrativo de Enrique Vila-Matas a través de una recopilación que toma su título de uno de sus textos más memorables, el dedicado a Valéry Larbaud.

Como novedad, tras los Escritos Shandys, Una furtiva lágrima y En el Chevrolet prestado, esta reedición incorpora dos textos inéditos: el epílogo titulado El arte de no terminar nada, que coherentemente con su título y su contenido, no cierra nada, porque tras él aparece otro apartado -No es obligado el punto final- con el espléndido Café Bénabou.

El otro volumen, Una vida absolutamente maravillosa, que edita Debolsillo en su Biblioteca Vila-Matas, es aún más recomendable. Es, como explica el editor en su nota introductoria, "una amplia y rigurosa antología cronológica de los artículos y ensayos publicados por Enrique Vila-Matas durante más de veinte años (...), una autobiografía literaria de Enrique Vila-Matas, un diario de lecturas y relecturas, además de un cuaderno de experimentación donde ensaya los tonos y formas que luego cristalizaron en su obra canónica."

Además de textos centrales y mayores en la obra de Vila-Matas, como Janelas Verdes' Dream, Un tapiz que se dispara en muchas direcciones o Escribir es dejar de ser escritor, se recogen en este generoso tomo los inéditos del Segundo dietario voluble y la totalidad de los artículos y semblanzas de escritores de Para acabar con los números redondos, que publicó Pre-Textos en 1997.

"Vila-Matas -avisa el editor en su nota-, como es bien sabido, ha llevado a cabo un genuino mestizaje en que el cuento, la novela, el ensayo, la conferencia y el aforismo abjuran de sus límites para explorar un territorio liminar y, al mismo tiempo, bien custodiado y reconocible."

A estos dos títulos se añade otra incorporación a la Biblioteca Vila-Matas: Lejos de Veracruz, una novela que se publicó en 1995 y empezaba de esta manera inconfundible:

No todo el mundo sabe que a Veracruz y a sus playas lejanas no pienso en la vida nunca volver. Fui feliz allí, el mes pasado, en noche de luna llena, en Los Portales, ni antes ni después de esa noche, en el último mes de julio de mi juventud. Pero no pienso en la vida nunca volver, pues sé muy bien que la nostalgia de un lugar sólo enriquece mientras se conserva como nostalgia, pero su recuperación significa la muerte.

Y casi en su desenlace se lee esto:

—Tuve una pesadilla —dije—. Mataba a Dios, que resultaba ser un pobre hombre, un chulo de Badajoz. En el momento de disparar contra él se le poblaron los ojos con millones de luceros y confesó haberse equivocado siempre conmigo. Me ha sorprendido descubrir que Dios era tan poca cosa.

¿Cómo resistirse a leer lo que hay en medio?

01 septiembre 2011

En el comité asesor de Civinova

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