30 noviembre 2011

Cien mil millones de poemas




Hace cincuenta años, en 1961, Raymond Queneau publicaba Cent mille milliards de poèmes, diez sonetos cuyos versos troquelados permitían una enorme cantidad de combinaciones, exactamente 10 elevado a 14.

Para conmemorar los cincuenta años de aquella propuesta creativa abierta, Demipage edita Cien mil millones de poemas, un homenaje a Raymond Queneau que reúne a diez escritores que han compuesto sendos sonetos en alejandrinos con catorce versos intercambiables hasta conseguir cien mil millones de poemas y más.

Para asegurar esa transversalidad no sólo se se ha elegido una distribución fija de rimas de cuartetos y tercetos, sino que se ha individualizado en tiras cada verso, lo que permite una combinación abierta de versos y estrofas con resultados incalculables y sobre todo sorprendentes.

Un juego literario que abre caminos creativos que han quedado como referente de la forma de concebir la literatura en la posmodernidad.

29 noviembre 2011

A poem by Santos Domínguez


Santos Domínguez is a Spanish and Literature teacher at Norba school. He has recently been awarded the important Villa de Aoíz Prize in its XXXV edition for his poem "Ayer no te vi en Babilonia".









Rick Hite, a former university teacher in Virginia, has kindly translated this beautiful poem for our blog.


We offer the original version in Spanish followed by its English version.

Thank you, Rick. Congratulations, Santos.



AYER NO TE VI EN BABILONIA
(Tabla de arcilla, 3000 a. C)



Cinco mil años pesan sobre esta arcilla viva
en la que un hombre hablaba una lengua de barro.

Como la nieve al lobo, sus palabras delatan
su extrañeza de siglos, sus tiempos estelares
y el espacio incesante y fluvial, el latido
de un corazón ausente.

Miles de años después, otra lengua diría
-y era una voz de sombra-: “Te veré en Babilonia.”
Era una voz de sombra que anunciaba la muerte
y la pira encendida para un héroe sin tiempo.

Pasaron cazadores de serpientes,
se callaron los gallos del arrabal y el viento
fue bajando a los ríos y apagando las velas.

Tiempo, espacio y el nombre de una ciudad sin sueño.

Con música insondable,
cae la sombra del hielo en el desierto y lejos,
en arroyos secretos,
beberán los caballos lentamente en la orilla.

Las cúpulas de cuarzo brillan bajo la luna.
Bajo esa misma luna sigue temblando aún
-no te vi en Babilonia-
la voz de arcilla frágil que escribió su temblor
con un tallo sumerio, con un punzón de ausencia.
Con un punzón de angustia esas palabras lentas
y urgentes; no te vi en Babilonia.

Simples como una herida de escarcha en los planetas,
un pájaro de nieve sigue latiendo en ellas.




I MISSED YOU YESTERDAY IN BABYLON

(Clay Tablet, 3000 B.C.)


Five thousand years weigh heavy on this vibrant piece of clay

whereupon a man was speaking a language made of mud.


Like the wolf’s tracks in the snow, his very words give away

his century’s old strangeness, that so stellar age of his,

and all the space unceasing, ever flowing, the beating

of a heart now so absent.


Thousands of years afterwards, and another tongue would say

-- And it was a shadow’s voice -- : “I’ll meet you in Babylon.”

Yes, it was a shadow’s voice that was foretelling the death

and the pyre already ablaze for some timeless hero.


The hunters of serpents passed by on their way,

and the cocks in the slums of town fell silent, and the wind

went sweeping down to the rivers blowing out the candles.


Time and space and the name of a city always sleepless.


With music unsoundable,

the shadow of ice falls across the desert, and far off,

along hidden arroyos,

the horses will be drinking slowly at every bank side.



The cupolas of quartz are shinning bright beneath the moon.

And beneath that very moon still trembles even today

-- I missed you, in Babylon –

the voice in clay, so fragile which wrote down its own trembling

with some Sumerian reed, with indentions of absence.

With indentions of anguish, those words impressed so slowly,

so urgently: I missed you, in Babylon.


Words as simple as a wounding frostbite on the planets,

some bird with snowy feathers keeps beating deep inside them.

28 noviembre 2011

La velada en Benicarló


Es una de las fotografías de la última visita de Manuel Azaña a Alcalá de Henares, donde había nacido en 1880. Fue el 14 de noviembre de 1937. Tres días después, el 17 de noviembre, anotaba en sus memorias: “El pueblecito me parece más triste, más pobre, abandonado como nunca lo estuvo. En la plaza un jefe, con muy elegante uniforme, se me acerca, se cuadra, y derramándosele por la barba una sonrisa meliflua: Forman siete mil quinientos, dice. Era El Campesino.”

Antes de que pasaran tres años, el 3 de noviembre de 1940, Azaña moría en Montauban. El año anterior habían aparecido en París y en Buenos Aires dos ediciones de La velada en Benicarló, su testamento político, que acaba de publicar en una espléndida edición conmemorativa Reino de Cordelia, con prólogo de Isabelo Herreros y José Esteban y un espectacular epílogo gráfico de Vicente A. Serrano.

27 noviembre 2011

Rosario Castellanos. Juegos de inteligencia

26 noviembre 2011

Vian. Escritos de jazz

25 noviembre 2011

Norah Lange. Personas en la sala




Norah Lange.
Personas en la sala.
Prólogo de Carola Moreno.
Barataria. Humo hacia el sur. Barcelona, 2011.

Durante mucho tiempo Norah Lange (Buenos Aires, 1905-1972) ha visto limitada su presencia en la historia de la literatura argentina a una triple condición extraliteraria: la de ser amiga de Borges, musa de la vanguardia bonaerense y mujer de Oliverio Girondo. A sacarla de esa tiniebla contribuyó no hace mucho la edición de su obra completa. La publicación ahora de Personas en la sala en la colección Humo hacia el sur de Barataria obedece a ese mismo afán de rescate de una obra injustamente postergada. Empezó su actividad como poeta para acometer después la exigente labor de una prosa narrativa dotada de una ambición innovadora que asume lo mejor de la herencia vanguardista sin renunciar a la comunicabilidad. Esta novela de 1950 es una de sus mejores obras, “un juego de exhibicionismo y voyeurismo a partes iguales”, como señala en su excelente prólogo Carola Moreno.

24 noviembre 2011

Vidas de Pitágoras

23 noviembre 2011

Carmen Martín Gaite. El proceso de Macanaz

22 noviembre 2011

Tomas Tranströmer. Deshielo a mediodía

Enlace

21 noviembre 2011

Ricardo Defarges. Antología poética

20 noviembre 2011

Oscar Wilde. La importancia de ser socialista


Oscar Wilde.
La importancia de ser socialista.
Traducción de Óscar Palmer.
Breviarios de Rey Lear. Madrid, 2011.

El Wilde más provocador, ácido e ingenioso, capaz de extraer matices insospechados a cualquier planteamiento ideológico, a cualquier situación social. El dandismo, la paradoja, el cinismo y la mordacidad recorren La importancia de ser socialista, unos textos en los que Oscar Wilde abordó el socialismo como un proceso que debería dar como su mejor fruto el individualismo. Un nuevo individualismo que debería ser también un nuevo helenismo.

Tras La importancia de no hacer nada y La importancia de discutirlo todo, que Rey Lear publicó en esta misma colección, Oscar Wilde escribió en 1891 el ensayo El alma del hombre bajo el socialismo, que se recupera ahora con una nueva traducción y un título que lo conecta con los dos libros anteriores.

19 noviembre 2011

La gran novela latinoamericana

18 noviembre 2011

Francisca Aguirre, Nacional de Poesía




Por Historia de una anatomía, un libro al que pertenecen versos como estos:

yo hembra perteneciente a una caótica especie que llaman humana
la única posibilidad que tenía
era aceptar que mi curiosa anatomía
y el relleno con que la habían dotado
eran los responsables de mi extraño vivir.
Y que mi historia era su historia.
Qué le vamos a hacer
nadie elige su amor dijo Machado
y por lo visto tampoco elige nadie sus riñones
su páncreas su osamenta.
Y muchísimo menos
el sobresalto ante el milagro de la vida.
Lo único que sabemos es que
el pulso se acelera y las radiografías se oscurecen.

17 noviembre 2011

Campos Reina, un clásico secreto


Cuando acaban de cumplirse dos años de la muerte del escritor cordobés Juan Campos Reina (Puente Genil, 1946-Málaga, 2009), Debolsillo publica en un estuche que llega hoy a las librerías tres volúmenes que recogen su obra breve: su primera novela, Santepar; los relatos completos de Tango rojo y Dulces tormentos, en los que se revitaliza la mirada negra de Quevedo, Goya, Solana y Valle, los ensayos inéditos sobre arte y literatura de Librepensamiento I y II y las reflexiones autocríticas de La saga de los Maruján, sobre su Trilogía del Renacimiento.

Santepar (1988), ambientada en el XVIII, es un desenfadado ejercicio de estilo sobre un alquimista superpotente por accidente. La mirada esperpéntica de Campos Reina se proyecta en las memorias encontradas del hidalgo heterodoxo que llegó a la corte desde un laboratorio clandestino y se convirtió en conde de Santepar tras una peripecia a medio camino entre lo fáustico y lo priápico.

La prosa medida y brillante del narrador y el pensamiento profundo y sutil del ensayista están presentes en estos tres volúmenes que recogen una parte fundamental de la obra de un escritor tan secreto como excelente.


16 noviembre 2011

Alberto Manguel. Conversaciones con un amigo

Alberto Manguel.
Conversaciones con un amigo.

Traducción de Pedro B. Rey.
Páginas de Espuma /La Compañía. Madrid , 2011.


Las Conversaciones de Alberto Manguel con su amigo el editor francés Claude Rouquet, que ha escrito la introducción de este libro, “una jam session en el contexto de una fabulosa biblioteca.” Un cruce constante de vida y literatura, de memoria autobiográfica y presente. El repaso de una vida hecha de lugares -Buenos Aires, Canadá, Israel, Estados Unidos, Milán, Barcelona, París, Tahití, Mondion-, de libros leídos y escritos. La Guía de lugares imaginarios, la literatura fantástica, el amor y la muerte, Una historia de la lectura, la Biblioteca de noche... Un espléndido repaso por la vida, las lecturas y la obra de Manguel. Lo publica en España Páginas de Espuma en coedición con la editorial argentina La Compañía.

15 noviembre 2011

Álvarez de Miranda. La metáfora y el mito


Ángel Álvarez de Miranda.
La metáfora y el mito.
Edición al cuidado de Pedro Álvarez de Miranda.
Renacimento. Sevilla, 2011.

Intuiciones de la religiosidad primitiva en la obra de Lorca se subtitula esta reedición en Renacimiento de La metáfora y el mito, de Ángel Álvarez de Miranda (1915-1957). Las interferencias entre la poesía y la religión, que surgen de la misma cueva de la intuición primitiva, la expresión de lo numinoso y lo telúrico a través del triple misterio de la sangre, la fecundidad y la muerte en la obra de Federico García Lorca. Y la presencia constante y simbólica de la luna atravesando ese triple misterio, que en Lorca se aborda siempre desde una intuición cifrada en imágenes, desde un sistema metafórico semejante al que explica el mundo desde el mito y la religiosidad arcaica. Porque, como explica el autor de este estudio, el contenido esencial de los poemas de Lorca es una recaída, espontánea e inconsciente, en los mitologemas característicos de la religiosidad naturalística. Pedro Álvarez de Miranda ha cuidado y prologado la edición definitiva de este libro que baja al antro oscuro de la palabra lorquiana e ilumina una parte fundamental de su universo poético.

14 noviembre 2011

Razón y sentimiento. 1692-1800


Crítica acaba de poner en las librerías una nueva entrega de la imprescindible y renovadora Historia de la Literatura Española dirigida por José-Carlos Mainer, Razón y sentimiento. 1692-1800, un volumen centrado en el siglo de las Luces del que se ha responsabilizado María-Dolores Albiac Blanco..

Fue el siglo de la razón en Europa y el que preparó el terreno para que el sentimiento y la sensibilidad exploraran nuevos caminos que confluirían en la explosión romántica.

Basta decir Bach, Mozart y Haydn; o Voltaire, Rousseau y Montesquieu; Kant y Newton; Samuel Johnson y Schiller; Goya y Tiepolo; Gulliver y Robinson, Sterne y Blake. Basta decir Enciclopedia, Revolución Francesa, Declaración de independencia de Estados Unidos, Casanova y Sade para definir un siglo decisivo en la historia occidental.

Pero el XVIII es en la problemática historia de España un siglo especialmente conflictivo, que arranca con una guerra de sucesión y se prolonga hasta otra guerra en 1808. En esos dos hechos traumáticos que enmarcan el siglo, no por casualidad ocupa Francia un papel central.

Y en el centro de este periodo, uno de los hechos más vergonzosos de la historia de España, aquel motín de Esquilache en el que se concretó la endémica y desigual lucha de las dos Españas que acabó por cerrar el paso a la modernización.

Identificada con el fanatismo religioso y con la radicalidad conservadora de una de esas dos Españas, la España verdadera de las esencias tradicionales y los latifundios, la crítica ultramontana del siglo XIX, con Menéndez y Pelayo a la cabeza, se esforzó en desacreditar ese siglo heterodoxo y rebajarlo a la condición mimética del afrancesamiento y la traición.

Feijoo, Forner, Luzán, Jovellanos, Mayans, Moratín, Cienfuegos, Cadalso o Meléndez son los nombres esenciales de aquel siglo de las luces en España, que tuvo su momento central en un neoclasicismo enmarcado entre las pervivencias tardobarrocas del rococó y los avances prerrománticos e irracionalistas que alimentaban la semilla del movimiento romántico.

A restaurar su importancia histórica y a desmontar las interpretaciones integristas se han venido dedicando desde el último tercio del siglo pasado eminentes historiadores de la cultura y la literatura.

Y en esa misma línea que revisa los prejuicios nacional-católicos y reivindica la importancia del movimiento ilustrado español se sitúa este volumen que afronta la producción literaria en el contexto de la difícil construcción de la modernidad, la dialéctica que enfrentó clericalismo y laicismo, fe y razón, privilegios y derechos.

Como en el resto de los tomos de esta colección, la segunda parte de la obra se centra en la relación del escritor con su mundo, en la organización cultural del proyecto reformista ilustrado: las academias y las tertulias, en las banderías estéticas e ideológicas que generaron textos como los que aparecen en la última sección de la obra.

Las pautas científicas, literarias y éticas de la Ilustración, la resistencia o la oposición que provocaron, la importancia de la educación y una nueva concepción de la literatura que antepone la ética a la estética, destierra el escapismo de la fantasía y equipara verdad y belleza son algunas de las claves que recorren los cincuenta y dos textos de apoyo de esa última sección en la que se recoge un panorma global de la teoría y la práctica de la escritura dieciochesca.

13 noviembre 2011

Antonio Pereira. Sesenta y cuatro caballos

12 noviembre 2011

Una historia del Flamenco

11 noviembre 2011

Manifiesto de derechos humanos


Este manifiesto va dirigido a todo el mundo. No se trata de una declaración más ni de otra lista de derechos humanos. Su tesis es que los derechos humanos pertenecen a la esfera de la economía política; que tienen que formar parte de los cimientos de toda sociedad que funciona correctamente. Cualquiera sabe que los seres humanos necesitan vivir en sociedad y que esta condición social fundamental requiere que esté cubierto el derecho básico de la existencia material de sus miembros. Todos los demás derechos, junto con el de la dignidad humana, derivan de éste. Este manifiesto es una reclamación legítima de los derechos humanos que ya están consagrados en tantas declaraciones, escribe Julie Wark en la introducción de su Manifiesto de derechos humanos, que acaba de publicar Barataria en su colección Documentos con traducción de Claudia Apablaza.

A lo largo de sus cuatro capítulos se denuncia el incumplimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos, las desigualdades extremas y las brechas que provocan el neoliberalismo global y el capitalismo salvaje, desregulado y brutal, no sometido a ningún tipo de control democrático.

La clave para remediar esta brutal injusticia, esta cruel situación, está en la reclamación, en la exigencia radical de esos derechos que ya están jurídicamente reconocidos como herencia natural de todo ser humano; esos derechos que son inherentes a la dignidad humana, la libertad y la igualdad que ésta conlleva, y la fraternidad, que no puede existir sin ellos. Los derechos humanos son una expresión de la arraigada y profunda noción humana de la justicia, y «humano» es una categoría universal que abarca a todos los hombres y mujeres.

El propósito de Julie Wark es hacer un llamamiento a las gentes de todas las condiciones sociales para que reclamen los derechos que constituyen la esencia de una existencia verdaderamente humana.

Una denuncia de las desigualdades que ha provocado la era global, un alegato y una llamada a la rebelión, porque
los derechos humanos no son divisibles porque todos proceden de un derecho básico, aplicable a todos los seres humanos: el derecho a una existencia digna, porque no son un regalo ni se otorgan por caridad, como pretende su actual forma tergiversada de humanitarismo, sino que son un requisito humano básico, porque no son ajenos a las instituciones sociales, sino que deben constituir su base, y la base de la república democrática es la libertad de todos sus ciudadanos en el verdadero sentido humano de la palabra. Privado de los medios de una existencia digna, ningún ser humano puede ser libre. Los derechos son la base de la dignidad, la libertad y la justicia, nada menos que a escala universal. Los derechos humanos son radicales.

10 noviembre 2011

Hemingway. Homenaje a una vida



Además de la portada, dejo aquí una de las más de 300 fotos de la Colección Hemingway de Boston, que publica Lumen en el espectacular volumen Hemingway. Homenaje a una vida, que llega hoy a las librerías para rematar las conmemoraciones del cincuentenario de su muerte en julio de 1961.

Un hombre de la cabeza a los pies, cazador, pescador en mar abierto, amante de la comida y el buen vino, de palabra clara y precisa, mi abuelo, escribe Mariel Hemingway en el prólogo de este libro que evoca la vida y la obra de Hemingway con un abundante material gráfico, inédito hasta ahora en su mayor parte.

Los textos de Boris Vejdovsky comentan en clave biográfica los ocho apartados en que se organizan las fotografías y proponen un itinerario visual y literario por la vida activa y complicada, siempre entre el talento y el riesgo, entre la lucidez y las brumas alcohólicas, entre el descontrol y el dominio del destino, entre la fragilidad y el gusto por la violencia de un escritor que no fue el mejor del siglo pero que lo representa de una manera total en su complejidad, con sus contradicciones y sus conquistas.

La infancia de la escritura, los campos de batalla en Europa, la fiesta de París, Madrid, capital del mundo, el cazador en África y la última frontera, las islas a la deriva y la escritura entre el cielo y el mar, el Edén perdido de los hombres sin mujeres, sus estancias en España y en Cuba son algunas de las claves que recorre este libro memorable, en cuyo prefacio escribe el editor, Andreu Jaume:

En una época de insípida corrección política, de esterilización cultural, uniformidad estética y otros malentendidos, volver a Hemingway constituye un ejercicio de valentía y una revelación de la memoria. El presente libro es un homenaje al escritor y a su siglo. Y una invitación a seguir leyéndole.

09 noviembre 2011

Miguel Veyrat. En memoria de Tomás Segovia

Fotografía de Marta López Vilar


EN MEMORIA DE TOMÁS SEGOVIA

Un espejo ahora se derrumba
con todo su mundo
almacenado.
Cuando regresé para vestir
mi esqueleto
lo encontré frío. Cómo nos
golpea las venas
la clarividenci­a de los muertos.

Miguel Veyrat

Valente. Diario anónimo

08 noviembre 2011

Víctor Jiménez. Al pie de la letra


Porque los poetas no siempre viven de las metáforas y las sinestesias, cuyo valor de cambio no está reconocido en los mercados, con demasiada frecuencia tienen que darse baños de realidad, desagradables duchas frías que les devuelven al mundo y les hielan el ánimo.

De esas diarias duchas frías en un Instituto de Secundaria tratan los poemas de Al pie de la letra, de Víctor Jiménez, poeta a tiempo completo y profesor a tiempo parcial en un centro sevillano.

Organizado en tres partes, una por trimestre, este es un libro que habla de la ESO y de unos alumnos tan desmotivados como los profesores. Se sufren unos y otros recíprocamente y sin convicción, o se enfrentan como en un campo de batalla con partes de bajas, desertores y banderas blancas, con Dolorosas simuladas y Viernes de Dolores, con timbres y con guardias, con claustros y concursos de traslado, con exámenes de pendientes y jubilaciones envidiables.

Entre el desahogo expansivo y el lamento, Víctor Jiménez hace aquí un ejercicio de estilo que está más cerca de lo narrativo que de lo lírico, una purga de su desalentado corazón docente que vive más en la sátira que en el vuelo lírico del poema.

La palabra directa, el adjetivo preciso, la mueca irónica en la que se funden el desaliento y el humor a la defensiva recorren unos poemas que se cierran con un desenlace sorprendente o con un deje irónico que disimula la amargura.

Porque este es un libro que se titula polisémicamente Al pie de la letra, pero podría haberse titulado con igual propiedad Al pie de los caballos.

Así es como se siente el amargo yo poético del libro, que usa un tono conversacional para desahogar el desaliento en una válvula de escape que a menudo recurre al ingenio, al juego de palabras, a la parodia de textos conocidos:

Tanto dolor se agrupa en este cuerpo,
que por doler nos duele hasta el horario.

Ni tarde parda y fría del invierno
ni gris monotonía de la lluvia...

del rincón en el ángulo oscuro, dulcemente
dormía, a pierna suelta, la siesta del borrego.

Pese a todo, el soneto con Balance que cierra el libro y el curso opone su refugio a tanta desazón. Dejo aquí los tercetos:

Tampoco vivo del trabajo. A diario,
soy solo un profesor de andar por clase.
Me dan pulso otras cosas y otros temas

que no se compran con un buen salario,
que no se pagan con el sueldo base.
Mis amigos, mi amor y mis poemas.

07 noviembre 2011

Jacques Darras. Arqueología del agua

06 noviembre 2011

Lorca por Gibson



El 18 de agosto de 1937, cuando se cumplía un año justo del asesinato de García Lorca, moría en Santander Rafael Rodríguez Rapún, teniente de artillería del ejército de la República. Había cumplido 25 años en junio y había sido el último amor del poeta.

Con ese dato asombroso construía Ian Gibson el epílogo de su monumental estudio sobre García Lorca en dos tomos definitivos que publicó Grijalbo hace un cuarto de siglo.

Una casualidad menos llamativa que esta otra: el manuscrito de Así que pasen cinco años está fechado el 19 de agosto de 1931, cuando faltaban cinco años exactos para que pasara lo que pasó.

Aquellos dos volúmenes excedían los límites estrictos del estudio biográfico, eran también una acercamiento documentado y riguroso a la intrahistoria de la creación lorquiana y proponían un recorrido coherente, temático y cronológico por los textos más significativos de la poesía y el teatro de Lorca.

La infancia de niño rico en la vega granadina, los años de formación literaria y musical, el magisterio de Falla, la Residencia de Estudiantes, el papel decisivo que jugaron en aquellos años Dalí y Buñuel, la aguda crisis personal y literaria que desembocó en los meses neoyorquinos y en Cuba, su consagración como dramaturgo, la experiencia de La Barraca, su compromiso político, su homosexualidad y las oscuras circunstancias que rodearon las horas previas a su asesinato son algunos de los ejes en torno a los que giran los treinta y cinco capítulos del libro.

Ahora, a los setenta y cinco años del asesinato del mejor poeta español del siglo XX, Crítica recupera en un volumen conmemorativo de casi mil quinientas páginas aquella obra monumental, que en 1998 tuvo una versión revisada con las aportaciones del epistolario y la obra juvenil que habían sido editados después de la primera edición.

Desde entonces hasta hoy, aunque se han ido añadiendo aportaciones a la bibliografía lorquiana y se han conocido nuevos detalles sobre la obra y las circunstancias de la muerte del poeta, algunas firmadas por el propio Gibson, este libro se ha consolidado como una referencia ineludible no sólo en la reconstrucción de la biografía de Lorca, sino en la propuesta de un conjunto sólido de claves interpretativas que iluminan el complejo mundo metafórico que desarrolla su obra.

Salvo alguna cuestión de matiz, siguen vigentes básicamente los datos de la investigación de Gibson, el sentido que orientaba sus interpretaciones y las conclusiones de su análisis, que vincula la biografía de Lorca y su sexualidad problemática con su producción poética y teatral, de la misma manera que la proyección universal de esa obra no ha dejado de crecer hasta hacerse imprescindible en el panorama poético europeo de la primera mitad del siglo XX.

La marcha inexorable del tiempo –escribe Gibson en el prólogo que ha escrito para esta reedición-, además de llevarse a tanta gente cercana de alguna manera al poeta, no ha hecho más que asentar la fama internacional de este. Lorca tiene hoy una irradiación mundial y su universo se ha convertido, casi se podría decir, en símbolo de lo español.

De alguna manera, este prólogo de 2011 es una despedida de Gibson de casi cincuenta años de investigación lorquiana y una acción de gracias: Haber podido dedicar tantas décadas a estudiar al hombre y su obra ha sido el mayor privilegio de mi vida.

Un privilegio compartido con sus muchos lectores, para quienes la figura del poeta y la de su mejor estudioso son ya inseparables. Lo explicaba Antonio Muñoz Molina hace unos años cuando veía en Gibson al último viajero del romanticismo:

La novela verdadera y trágica de la vida de Federico García Lorca no puede contarla ya nadie sin tener presente la aventura de indagaciones a la que ha dedicado tantos años Ian Gibson.

05 noviembre 2011

Salvador Gutiérrez Solís. Escritores

04 noviembre 2011

Fernando Villalón: La pica y la pluma

03 noviembre 2011

El forastero misterioso


Son dos de las espléndidas ilustraciones al óleo de N.C. Wyeth con las que Rey Lear recupera El forastero misterioso, la novela póstuma de Mark Twain que publicó en 1916 en Nueva York Harper&Brothers.

Una novela sarcástica, de crítica demoledora que muestra al Twain más nihilista y actual, al hombre desolado en quien se habían cebado las desgracias económicas y las catástrofes familiares. Ambientada en el invierno de 1590 en una Austria dormida y alejada del mundo, es una reflexión amarga, irónica y distante, sobre la condición humana, las convenciones sociales y la hipocresía religiosa; una reflexión hecha desde la perspectiva de un Satán forastero y misterioso que observa la sociedad desde fuera.

Con esa perspectiva distante, aprendida en la novela crítica de la Ilustración, Mark Twain construye una narración imaginativa y mordaz sobre las raras costumbres de este raro género de animales malvados que son los hombres.

Además de las ilustraciones originales de N.C. Wyeth que figuraban en la primera edición, la cuidada edición de Rey Lear aporta una nueva traducción de Susana Carral.

02 noviembre 2011

Hiperión, interpretado por Silvia Occorso y Rosa Iglesias

01 noviembre 2011

The Tempest, cuatro siglos después


Un día como hoy, el 1 de noviembre de 1611, William Shakespeare estrenaba The Tempest, en el Palacio Whitehall de Londres.

Con ella se despedía Shakespeare de los escenarios. Y desde entonces, Próspero, Ariel, Caliban y Miranda han alimentado los sueños, la fantasía, la literatura y el cine.

La última muestra, la espléndida película dirigida por Julie Taymor en 2010 que se anuncia en el cartel que abre esta entrada.


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