12 enero 2014

Cercano como un pájaro





El viento trae de pronto,
de un tiempo que no es suyo,
esta luz de equinoccio que viene del futuro
a calentar el aire en la tarde de enero.

Un aire en el que crecen las raíces del pájaro
que cantará secreto en las frondas de mayo
desde la transparente prehistoria de su vuelo.

Y el aire iluminado
en el limpio cristal del horizonte,
el aire aún transitado por la estirpe del buitre,
herido todavía con un hielo de grullas
y de frutos leñosos de los bosques de invierno,
presagia ya otras tardes en la piel de la roca.


(De Las sílabas del tiempo. La Isla de Siltolá. Sevilla, 2013)