22 abril 2014

Cinematógrafo



Los difuntos acuden
en las noches de agosto
cada cual con su silla
y con su calderilla
para el cinematógrafo.

Sobre la tapia blanca
del cementerio
el cura les proyecta
documentales
en blanco y negro.

Un cine mudo
donde solo se escuchan 
los estornudos.

Un cine negro, 
memoria de los años 
del estraperlo.

Ellos aplauden
-aun siendo rojos-
con los manojos 
de sus falanges.

Cinematógrafo es uno de los poemas que José Antonio Ramírez Lozano reúne en Vaca de España (Guadalturia). 

Inéditos unos, procedentes otros de libros espléndidos como Memento o Agua de Sevilla, los poemas de este libro ofrecen una visión solanesca, entre desgarrada e indulgente, de una España esperpéntica, patria de las catacumbas.

Un tríptico poético que en su variada instrumentación –Charanga, Un fagot en la noche, Esa guitarra- modula una mirada y una tonalidad poética en las que conviven el juego y la seriedad, la levedad y la hondura para construir un inconfundible mundo literario expresionista y potente. 

Con el arte menor de las soleares o las coplas o con el endecasílabo solemne del diálogo con Mañara, late en este libro el mundo personal de un poeta irrepetible, heredero de Cunqueiro y de Quevedo, de los Machado neopopularistas y del barroco sevillano.


José Antonio Ramírez Lozano.Vaca de España.