28 junio 2011

Érase una vez una mujer que quería matar al bebé de su vecina

Liudmila Petrushévskaia.
Érase una vez una mujer
que quería matar al bebé de su vecina.

Traducción de Fernando Otero.
Prólogo de Jorge F. Hernández.
Atalanta Ars brevis. Gerona, 2011.

Diecinueve cuentos de Liudmila Petrushévskaia (Moscú,1938), que está considerada como la autora más destacada y reconocida de la literatura rusa contemporánea. Herederos de la voz narrativa de Chejov, tan femenina en el fondo, y de la sorpresa del terror de Poe, los relatos que publica Atalanta con traducción de Fernando Otero, proponen diversas “travesías nocturnas: viajes del sueño a territorios donde se confunde lo racional con lo inexplicable”, como escribe Jorge F. Hernández en su prólogo.

Una voz minuciosa e implícita que absorbe al lector y lo hace cómplice de su inquietante mundo narrativo. Diecinueve relatos organizados en cuatro claves temáticas y tonales (Canción de los eslavos orientales, Alegorías, Réquiems y Cuentos de hadas). Cuentos crueles o fantásticos en los que no sobra nada y todo se pone al servicio del giro inesperado de los acontecimientos y de un indeleble efecto único. El mismo que suministran las pesadillas que alimentan estos magníficos textos habitados por raras familias, por hadas extrañas y por muertos que vuelven a hablar con los vivos.