22 octubre 2019

Dos novedades de La Isla de Siltolá


En Levante, su colección de ensayo, La Isla de Siltolá acaba de publicar dos novedades reseñables:

Más palabras con alas, los artículos de Luis Alberto de Cuenca en la revista Mercurio después de los que recopiló en 2012 en Palabras con alas, que aluden en su título al dios alado de la mitología a cuya advocación se consagraba la desaparecida revista. 

Los de este nuevo volumen son los veintitrés textos publicados desde 2012 hasta abril de 2019. Veintitrés artículos del cazador de libros adicto a la ciencia-ficción y a la historieta, a la narrativa de terror y a las odas y los epinicios de Píndaro, a las sagas nórdicas, a John Donne y a Poe, a los cánticos de Hölderlin y a Stevenson y a Jack London, a Azorín y Cortázar, al western y a la poesía de Eduardo García, a Rivero Taravillo y a Fernando Savater. En todos esos textos, una muestra de lucidez y generosidad del lector ejemplar y poliédrico que es Luis Alberto de Cuenca.




La otra novedad es María Zambrano. Mínima biografía, de Jesús Moreno Sanz, responsable de la edición de las obras completas de María Zambrano y a quien debemos “no sólo el regreso de Zambrano, sino su lucha permanente y heroica para que la obra de la pensadora esté en el lugar que se merece”, afirma Javier Sánchez Menéndez en su introducción 'La lámpara y el ángel', en la que añade: 

Esta Mínima biografía complementa el trabajo llevado a cabo por los estudiosos de la obra de María Zambrano en la publicación de las Obras Completas por Galaxia Gutenberg, y lo hace con ese toque de humanidad necesario, reivindicando a la persona, sus contactos, su correspondencia, sus angustias, sus viajes, su familia, sus amigos, su amor invulnerable. María Zambrano vivió una vida muy intensa, llena de amor, una vida para y por su obra, una vida para y por España.

Una biografía sucinta y rigurosa que permite lector rastrear la intensa relación entre la pasión vital de la pensadora y su obra. A modo de epílogo se recuperan con alguna modificación dos artículos que Moreno Sanz publicó en El Mundo y en el suplemento Culturas de Diario 16 pocos días después de la muerte de María Zambrano.

Hablaba allí de su esperanza y su transparencia reflexiva, de su capacidad mediadora entre el logos y la vida y la definía como “una conciencia adelantada en la luz: eso ha sido, es y será el pensamiento de María Zambrano, y su vida, y también (doy fe, y ni me engaño ni engaño) su muerte. Una devolución, desde el vasto territorio del pensar, de la palabra, de la vida a la vida."