Poesía completa de Ernesto Cardenal
La Editorial Trotta culmina la publicación de la Biblioteca Ernesto Cardenal, en la que ha ido apareciendo la obra completa del poeta nicaragüense (Granada, 1925), con un espléndido volumen que reúne su Poesía completa en una edición preparada por María Ángeles Pérez López, autora de un magnífico estudio preliminar en el que afirma que la poesía completa de Ernesto Cardenal “va modulando diversos acentos y tonalidades que brindan, de modo muy original y en riquísimo diálogo con la tradición (las tantas tradiciones a las que interpela) una visión integral de lo humano que no excluye ninguno de sus perfiles: junto al poeta hallamos al historiador, al antropólogo, al místico, al revolucionario, al que, en conjunto, aspira a nombrar una verdad individual y colectiva cuya raíz es el amor. Cuando en 2012 recibió el Premio Reina Sofía, afirmaba la unión de poesía y amor como absolutos.
Por otro lado, su Poesía completa permite advertir la evolución del autor, que va abriendo paso en los últimos años a cuestiones científicas y cosmológicas frente a los grandes proyectos históricos y políticos de los sesenta y setenta con los que se sintió identificado, que revisa críticamente en tanto su carga totalitaria y hegemónica ha sido padecida con rigor. Y en el presente, abre hacia el espacio del cosmos el abrazo que su obra ha deseado brindar desde el comienzo.”
Una obra torrencial que desde los Epigramas iniciales hasta el más reciente, Hijos de las estrellas, está jalonada por libros como Salmos, Oración por Marilyn Monroe y otros poemas, Coplas a la muerte de Merton o Cántico cósmico, que cumple ahora treinta años y que en palabras de la editora es “sin duda el proyecto más ambicioso de la obra cardenaliana.”
Como el posterior Telescopio en la noche oscura, en donde llega a su plenitud ese itinerario místico o el ya mencionado Hijos del universo, Cántico cósmico responde al impulso cosmológico que recorre sus últimos libros y propone al lector una mirada peculiar a la realidad con una mezcla de ciencia y religión, de física y mística en los versículos de sus cuarenta y tres cantigas.
Este es un fragmento de la Cantiga 7, titulada El cálculo infinitesimal de las manzanas:
con una sed de ilusiones infinita.
Átomos que se besaron bajo los álamos.
De los álamos vengo,
átomos, madre, que no quieren morir.
La semivida del átomo que hoy es y mañana no es.
Según la teoría de Prosser:
todo está en todas partes
aunque sólo aparezca en un punto particular.
(Cada vez más parecidas física y mística.)
O según Bohm: el universo entero está en cada una de sus partes.
Y la muerte por qué temerla.
Al morir uno, muere sólo lo que no es uno.
A lo mejor la materia está compuesta de una sola partícula con varias apariencias
(¿no vio San Benito todo el universo en un rayo de sol?)
y todas las conciencias conforman una sola conciencia
siendo todo el universo una materia con conciencia.
Se dice que ninguna teoría explica por sí sola todo el mundo real
salvo una basada en una partícula hipotética llamada...
Pero yo te digo, muchacha, tu cabellera de ahora, tus ojos negros,
se comportan de una forma cooperativa,
obedecen a un plan determinado.
Un "extraño elemento subjetivo en el mundo físico", según Davies.
O que el libre albedrío se inmiscuya en el micromundo.
Una especie de dominio de la mente sobre la materia.
...y revaluar el concepto tradicional de realidad.
Materia somos pero no todo materia.
A no ser que hablemos algo así como de materia espiritual.
Cierra el volumen un texto en el que Luz Marina Acosta afirma que Ernesto Cardenal es hoy un “místico cósmico”, “el monje que cree que mentir es robarle la verdad a la palabra, el contemplativo, el que ha luchado por tener su propio espacio de intimidad con Dios, el que se revela terco labrador de utopías e impaciente contra la injusticia, el que rompió con el partido por el que luchó cuando se dio cuenta [de] que habían perdido la ética.
Su poesía es la rebeldía liberadora y a sus noventa y cuatro años conjuga la física cuántica y el cristianismo demostrando que el universo es una unidad: ‘todo conectado con todo’.”


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