09 noviembre 2025

El efecto Sánchez

 


En España también nos gobierna un demagogo.
Como Trump, intenta ocupar y manipular al Poder Judicial. Como Trump, que agitaba a los revoltosos armados que asaltaron el Capitolio, acaba de legitimar el uso de la violencia en el debate político, amnistiando a quienes generaron graves disturbios, incendiaron vehículos, atacaron a la policía, retuvieron a las autoridades judiciales, destruyeron comercios y generaron temor, angustia, y quizá terror, en las calles de Barcelona para protestar por la sentencia contra los sediciosos separatistas. Como Trump, es capaz de decir una cosa y la contraria, de mentir a los demás y mentirse a sí mismo, y de propalar hechos alternativos frente a la verdad desnuda. Como Trump, es el rey del relato frente al análisis de la realidad, por testaruda que ésta sea. Como Trump, es un ídolo para sus seguidores al margen de cualquier juicio crítico o ponderativo. Como Trump, su principal proyecto político es su instalación y mantenimiento en el poder sin reparar en métodos. Y como Trump tiene una gran capacidad de resistencia ante las adversidades. Por eso, como Trump, acostumbra a considerar enemigos a quienes simplemente discrepan de él. Muestra, empero, una diferencia estética y formal con el psicópata que un día ocupó la Casa Blanca y quizás lo haga de nuevo tras las próximas elecciones. Frente al desmelenamiento del americano, él luce un palmito que encandila a muchos y muchas de sus admiradoras. Por lo demás, su falta de empatía, propia de un hombre sin sentimientos, es tan grande que logra empañar sus resultados electorales pese al discurso demagógico que interpreta sin piedad alguna para con su partido.

Juan Luis Cebrián.
El efecto Sánchez.
Ética y política en la era de la posverdad.
Ladera Norte. Madrid, 2024.