Antología de la poesía española 2000-2025
En cuatro cartografías temporales, en tres derivas estéticas y en cinco tensiones temáticas articulan Raúl Molina Gil y Álvaro López Fernández la introducción de su Antología de la poesía española 2000-2025 que publican bajo el significativo título Un estallido en Cátedra Letras Hispánicas.
Entusiasta y profusa, así comienza esa introducción: “La poesía española contemporánea ha sido sacudida por un estallido. Durante los últimos años no han dejado de publicarse poemarios, estética y temáticamente muy plurales, que han renovado las expectativas de lectura y los registros expresivos del hecho poético. Este estruendo no ha sido demasiado ruidoso, pues bien sabemos que la poesía no suele estar en la primera línea del debate público, que ahora esté recibiendo más atención de lo que se hubiera podido concebir hace no tanto tiempo.”
Pluralidad, ruptura, fracaso del modelo generacional en una generación sin centro y en campo abierto, hibridez… Esos son los rasgos característicos -nada excepcionales por cierto si se comparan con los de cualquier otro momento- que los antólogos perciben en la poesía de este primer cuarto de siglo, en el que a menudo la confusión crítica es síntoma y consecuencia de la falta de perspectiva y distancia suficientes para analizar el panorama de conjunto.
Un panorama que, como ha ocurrido siempre, se mueve entre la continuidad y la ruptura, entre la renovación y la persistencia, entre la experimentación neovanguardista y la línea figurativa, entre “la vanguardización de lo figurativo y la figurativización de la vanguardia” para abordar la usual variedad temática que refleja la poesía desde sus orígenes.
Variedad de temas que Molina y López organizan en torno a cinco tensiones temáticas en la obra de “la mayoría de los y las [sic] poetas”: la cuestión del género y las retóricas de la corporalidad, los discursos críticos y sociales, los nuevos diálogos culturales de la posmodernidad, la espacialidad y la (auto)reflexión sobre el lenguaje.
Veinticinco años y veinticinco autores (María Salgado, Ben Clark, Lola Nieto, Elena Medel, Javier Vicedo, Bibiana Collado, Martha Asunción Alonso, Unai Velasco, Ángelo Néstore, Ángela Segovia, Berta García Faet, Luna Miguel, Ruth Llana, Álvaro Guijarro, Cristian Piné, Gema Palacios, Xaime Martínez, Mayte Gómez Molina, Pablo Baleriola, Rodrigo García Marina, Andrea Abello, Juan Gallego Benot, Rosa Berbel, Laura Rodríguez Díaz y María de la Cruz) nacidos entre 1984 y el año 2000, representados por un máximo de ocho poemas o trescientos versos por autor.
“Para la selección -explican los antólogos- se ha atendido a criterios combinados de representatividad, versatilidad, interés estético y formal, trayectoria y reconocimiento, siempre supeditados al empeño de ofrecer a través de las composiciones una muestra de la pluralidad de derivas estéticas y tensiones temáticas que atraviesan el campo poético de los últimos años.”
Una antología, tan discutible como cualquier otra propuesta, a la que en esta ocasión no pondrán muchas objeciones las reivindicativas partidarias de la igualdad, aunque esta vez la nómina ofrezca un notable desequilibrio en favor de los nombres femeninos (15/10).
Aunque, ahora que lo pienso, tal vez sea por eso mismo.

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