12 abril 2026

Vislumbres de Atilano Sevillano

 


“Los escritos que integran este libro bien podrían incluirse en la tradición literaria aforística. Aquí, sin embargo, preferimos hablar de "vislumbres", ya que el aforismo busca la claridad y la precisión y, en consecuencia, sentencia; el vislumbre cultiva la ambigüedad y la apertura y, por ende, sugiere, insinúa o plantea preguntas. Así pues, venimos a entender los vislumbres como conjeturas, barruntos o atisbos de pensamientos. Se trata de apuntes, anotaciones, intuiciones, elucubraciones, fragmentos o pensamientos suspendidos. Tiene que ver con un decir tentativo, de sospechas e intuiciones, ideas o presunciones que, en ocasiones, se presentan de forma rápida y espontánea en la mente, y que invitan a la reflexión.”

Ese iluminador párrafo, con el que Atilano Sevillano abre el Prefacio de su Vislumbres, resume con precisión la amplia reunión de sus aforismos, chispazos de intuiciones y fragmentos de conciencia, meditaciones interrogativas desde la intemperie de la existencia, destellos en la oscuridad y reflexiones abiertas a la duda, la conjetura y la sospecha, porque “todo vislumbre cual  relámpago ilumina porque dura poco.”

La memoria y la identidad, los sueños y la soledad, la conciencia del tiempo y el sentido de la vida, la nostalgia y la muerte, la reflexión sobre el lenguaje, la lectura y la escritura, la mirada al espejo y la incursión en laberintos recorren estas iluminaciones aproximativas, estos merodeos, entre filosóficos y poéticos, por la observación y la meditación, por la percepción del instante y las cavilaciones profundas, no concluyentes ni sentenciosas, sino abiertas, provisionales y fragmentarias reflexiones en la voz baja de la incertidumbre.

Ese “decir tentativo”, emparentado con la razón poética de María Zambrano en su actitud receptiva y en su voluntad indagatoria se hace ahora decir transitivo en las páginas de este libro que propone un diálogo cómplice con el lector a través de más de un millar de aforismos como estos:

Las palabras son la luz del pensamiento.

La esperanza: la mentira necesaria.

Las apariencias no siempre engañan.

La vida es una lucha diaria contra la propia estupidez.

Somos unas criaturas supuestamente inteligentes que nos comportamos como necios.

La memoria es lo que nos defiende, pero es subjetiva o ilusoria y en constante transformación.

Hay vacíos que sólo el silencio sabe nombrar.