22 agosto 2026

Juan Goytisolo, Disidencias

 

En un mundo como el hispanohablante, horro de espíritu y tradición críticos, y donde la obra literaria se gesta, por así decirlo, a contrapelo del limbo cultural, la respuesta de las mal llamadas «fuerzas vivas» suele ser el mutismo. Así ocurrió con la única gran novela de la lengua castellana del siglo XIX: me refiero, claro está, a La Regenta; así ocurre y ocurrirá en nuestro ámbito toda vez que el exiguo, mísero arsenal de nuestros «criticos» se enfrente a una obra que escapa a las presuntas leyes de su discurso. Literalmente desarmado, impotente, el reseñador o gacetillero -resulta inadecuado llamar de otro modo a quien tan cruelmente adolece no solo de cultura sino de espíritu crítico- impone con previsora cautela la ley del silencio: hojéense si no los almanaques de la vida literaria española de los últimos diez años -verdadera guía telefónica de autores y premios- en donde se omite como por casualidad toda referencia a las escasas obras renovadoras publicadas en dicho periodo, avalando así aquella justísima observación de José Ángel Valente respecto a la atmósfera cultural de la Península: frente a la general garrulería, vaciedad y alabanza interesada, el silencio y sólo el silencio es significativo.

Juan Goytisolo.
Disidencias.
En Ensayos literarios (1967-1999)
Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2007.