17 agosto 2026

Los diez libros que conmovieron al perfecto idiota latinoamericano

 



Como regla general, todo idiota latinoamericano posee una cierta biblioteca política. El idiota suele ser buen lector, pero, generalmente, de malos libros. No lee de izquierda a derecha, como los occidentales, ni de derecha a izquierda, como los orientales. Se las ha arreglado para leer de izquierda a izquierda. Practica la endogamia y el incesto ideológico. Y, con frecuencia, no es extraño que estas lecturas lo doten de cierto aire de superioridad intelectual. Quienes no piensan como ellos es porque son víctimas de una especie de estupidez congénita. Soberbia que proviene de la visión dogmática que inevitablemente se va forjando en las mentes de quienes sólo utilizan un lóbulo moral en la formulación de sus juicios críticos. La literatura liberal, conservadora, burguesa, o simplemente contraria a los postulados revolucionarios, les parece una pérdida de tiempo, una muestra de irracionalidad o una simple sarta de mentiras. No vale la pena asomarse a ella.

  ¿Qué lee nuestro legendario idiota? Naturalmente, muchas cosas. Infinidad de libros. Sin embargo, es posible examinar sus repletas estanterías y espigar varios títulos emblemáticos que engloban y resumen la sustancia de todos los demás. Lo que sigue a continuación —en orden cronológico no riguroso— pretende precisamente eso: elegir la biblioteca favorita del idiota, de manera que si algún lector de nuestra obra desea incorporarse al bando de la oligofrenia política, en una semana de intensa lectura hasta podrá pronunciar conferencias ante algún auditorio prestigioso, preferiblemente del mundo universitario de Estados Unidos o Europa. Todavía hay gente que se queda boquiabierta cuando escucha estas tonterías.

Una última advertencia: tras la selección de los diez libros que han conmovido a nuestro entrañable idiota, pueden observarse tres categorías en las que estos textos se acoplan y refuerzan. Unos establecen el diagnóstico fatal sobre la democracia, la economía de mercado y los pérfidos valores occidentales; otros dan la pauta y el método violento para destruir los fundamentos del odiado sistema; y los últimos aportan un luminoso proyecto de futuro basado en las generosas y eficientes caracteristísticas del modelo marxista-leninista. Ilusión curiosa, porque en los años en los que el idiota alcanza su mayor esplendor histórico —desde mediados de los cincuenta hasta fines de los ochenta— ya se sabía con bastante claridad que los paraísos del proletariado no eran otra cosa que campos de concentración rodeados de alambre de espino.


Plinio Apuleyo Mendoza.
Carlos Alberto Montaner.
Álvaro Vargas Llosa
Manual del perfecto idiota latinoamericano.
Plaza & Janés. Barcelona, 1999.