31 octubre 2026

Los antimodernos

 


Los antimodernos nos seducen. La Revolución francesa pertenece al pasado, aunque se haya tomado su tiempo, mucho más de lo que se admite en general, para cerrarse (no antes de 1889 o incluso de 1989). Parece que ya no tiene nada que enseñarnos, mientras que los antimodernos están cada vez más cerca de nosotros y nos parecen incluso proféticos. Nos interesamos por los caminos que no tomó la historia. Los vencidos y las víctimas nos conmueven, y los antimodernos se parecen a las víctimas de la historia. Mantienen una particular relación con la muerte, con la melancolía y el dandismo: Chateaubriand, Baudelaire, Barbey d' Aurevilly son los héroes de la antimodernidad. Desde este punto de vista, todavía tendemos a ver a los antimodernos como más modernos que los modernos y que las vanguardias históricas: en cierto modo ultramodernos, presentan hoy un aspecto más contemporáneo y cercano a nosotros, porque estaban más desengañados. Nuestra curiosidad por ellos ha ido en aumento con nuestra suspicacia posmoderna hacia lo moderno.

Antoine Compagnon.
Los antimodernos.
Traducción de Manuel Arranz. 
Acantilado. Barcelona, 2007.