11 julio 2026

Rilke. Poesía. Obra temprana

 


10 julio 2026

Dardo Scavino. Curso de filosofía

 


09 julio 2026

Vida y obra de Fernán Caballero

 


08 julio 2026

Chesterton. El candor del padre Brown

 


07 julio 2026

Amor y dolor en el Cancionero de Petrarca

 


06 julio 2026

Selena Millares. Al calor de tu nombre

 


05 julio 2026

Rubén Darío. Tierras solares

 


04 julio 2026

Ser

 


03 julio 2026

José Luis Morante. Oficio de callar

 


02 julio 2026

Ningún instante es más



 Lo perdido,
         la extraña brujería de lo frágil,
el rigor mineral de la materia,
la piel, el aire candeal.
                          Arder adentro.
Ignorarse, olvidar,
hacer de lo vivido incertidumbre.

Todo en ascuas al abrigo de un verbo,
de una razón sin trabas
que habla otra vez de la melancolía.
Y en el catastro de la amanecida,
las dudas de otro claro nuevo al darse.
 
Aún hay tiempo.
(melancolía)


Ese es el primero de los sesenta y cinco poemas breves que Luis Ramos de la Torre reúne en Ningún instante es más, que publica Baile del Sol en su colección Poesía.

Están presentes ya en ese poema inicial las claves temáticas, tonales y estilísticas de un admirable conjunto de sesenta y cinco teselas que componen un mosaico luminoso en el que Luis Ramos de la Torre reivindica la poesía como revelación epifánica de la realidad, como experiencia vital y como celebración de la vida.

Un mosaico de poemas meditativos que a través de la contención verbal, la expresión recortada y el verso bruñido buscan retener el instante fugaz en sus palabras medidas y anular el tiempo con el uso vertebral del infinitivo y del presente que están por encima del tiempo accidental, de las circunstancias personales y temporales o de los plurales y fijan la abstracción del concepto que al final de cada poema resume su contenido en el sustantivo abstracto que lo cierra entre paréntesis y en minúsculas:

Las cifras de la edad.
La indolencia, el temblor. 
El reguero del tiempo en los espejos, 
augur y ley, 
             tensión sin tasa.
Pertenecer. Sentir su ahínco.

Alguna palabra vendrá después 
liberadora, incitante, 
                         sin desentendimiento.

O canto, o lágrima.

(cifras)

Los poemas de Ningún instante es más van construyendo así, desde la observación a la meditación, una visión del mundo, una propuesta existencial en la que la palabra es instrumento salvífico de indagación y raíz que nutre el canto celebratorio del conjunto:

Sigue el canto.
                          Y al aire boga libre
yendo y viniendo,
                             dándose
como el agua y el alba,
como una ceremonia natural,
porque todo en él es celebración.
 
Cunde el canto,
inaugural, exento,
materia en ascuas y a distancia,
que se renueva y arde en la mirada.
(celebración)

Poesía de la celebración y la búsqueda de la esencia, de serenidad en la mirada y hondura reflexiva en torno a lo frágil y lo humilde, lo sencillo y lo cotidiano. Una experiencia poética y vital en la que la memoria se impone al olvido, la esperanza a la zozobra, la certeza a las dudas y la renovación a las pérdidas:

No hay pérdida inútil, ni esfuerzo vano, 
es tiempo necesario, cicatriz, 
intriga o grieta. 
Leer en el estigma de los huecos, 
junto a lo austero imprime norma. 

Habrá que abrir la puerta a lo sencillo. 
Renovarse. 
                Constituir lo anónimo.
Abrir esa babel tanta que aturulla y traba. 
Precisa rabia es. 
(pérdida)



01 julio 2026

David Delfín. Oqueruela Tékne

 


30 junio 2026

Ritos tribales y carencias generales

 



La legendaria estigmatización de Víctor Erice, en términos de individuo demasiado «peculiar», quizá haya que buscarla en el rechazo sistemático a quien no se pliega a los ritos tribales socialmente dominantes y, sobre todo, a quien con la libre expresión de su talento pone en evidencia las carencias generales de muchos de sus semejantes.

Josep Maria Cuenca.
Mientras llega la felicidad. 
Una biografía de Juan Marsé.
Anagrama. Barcelona. 2015.


29 junio 2026

Somerset Mauham. Diez grandes novelas y sus autores

 


28 junio 2026

Armonía de las esferas

 


27 junio 2026

Mario Lourtau. Para menos morir