18 enero 2026

Mañana, en Cáceres




 El lunes 19 de enero a las 19 h., dentro de la programación del Aula «José María Valverde» de la Asociación de Escritores y Escritoras de Extremadura, contaremos con el escritor Santos Domínguez, que hará un recorrido por su obra. El evento se celebrará en el salón de actos del Espacio UEx de Cáceres (antiguo ILM). Se obsequiará a todos los presentes con un cuadernillo con una cuidada selección de la obra del autor (hasta agotar existencias). Adjuntamos el cartel del evento.

SANTOS DOMÍNGUEZ RAMOS (Cáceres, 1955) es un poeta español cuya obra ha sido galardonada con prestigiosos premios nacionales e internacionales, traducida a más de veinte lenguas e incluida en la selección "25 poètes d’Espagne", publicada en Francia en 2008. Invitado por el Instituto Cervantes ha leído su obra en París, Roma y Budapest. En 2024 fue el representante de la poesía española en el festival Printemps des Poètes de Luxemburgo y en 2025 fue seleccionado en China como uno de los 25 poetas representativos de distintas nacionalidades en una muestra de poesía de la Universidad de Hangzhou.

Es autor de libros de poesía como "Las provincias del frío", "En un bosque extranjero", "Las sílabas del tiempo", "El viento sobre el agua" o "Principio de incertidumbre". En 2025, con "La herida y el cuchillo", de próxima aparición, obtuvo el Premio de Poesía Ciudad de Las Palmas.

Ha sido finalista en varias ocasiones del Premio de la Crítica y del Nacional de Poesía.

Su poesía ha sido antologada en diversos volúmenes como "Plaza de la palabra", "Las alas del poema", "La vida navegable", "Un canto straniero" y "Ho visto ardere la vita", dos antologías bilingües traducidas al italiano por la prestigiosa editora y traductora Marcela Filippi.

En los próximos meses aparecerá una amplia antología temática, "Arte Mayor", y la revista "Alga" le dedicará sus páginas centrales como uno de los referentes de la poesía española actual.

Su obra poética ha sido valorada como propia de «una de las voces más importantes y más auténticas de su generación, en quien se combinan perfectamente los dos principales ingredientes poéticos: la exactitud y el misterio» (Félix Grande).


17 enero 2026

Julian Barnes. Mis cambios de opinión

 


Pero, a pesar de que a lo largo de mi vida he votado a seis partidos distintos –y a varios candidatos independientes en elecciones locales–, no considero que haya cambiado de opinión. No mucho, en todo caso. Son los partidos políticos los que han cambiado, dando bandazos de un lado a otro en busca de votos. Yo, el votante, he seguido siendo un hombre de principios. Y sospecho que somos muchos los que pensamos así. Ay, aquel año en que los laboristas fueron demasiado lejos para mi gusto; o aquel otro en que los conservadores se escoraron demasiado a la derecha. Nosotros mantenemos la fe; son ellos los infieles, los promiscuos, los que piensan a corto plazo y no se avergüenzan de la flexibilidad de sus principios.

Julian Barnes.
Mis cambios de opinión.
Traducción de Jaime Zulaika.
Anagrama. Barcelona, 2025

16 enero 2026

Franco Cardini. Las rutas del conocimiento

 


15 enero 2026

Quevedo. Lo fugitivo permanece


 

14 enero 2026

Pérez Reverte y la politización de la RAE




LA POLITIZACIÓN DEL LENGUAJE

Otro de los factores negativos para la autoridad de la RAE es su relación ambigua con el debate político, sobre todo respecto al llamado lenguaje inclusivo. La resistencia académica viene siendo honorable, pero sin la contundencia propia de su autoridad. No abrir la boca es la respuesta más frecuente, y dice poco en favor de la institución que las respuestas enérgicas se dejen a la iniciativa personal de los contados académicos -Javier Marías lo hizo siempre de forma destacada- que se atreven, por su cuenta y sobre todo su riesgo, a intervenir en el debate público. En la grotesca injerencia del oportunismo político, la ignorancia y la estupidez sectaria en materia lingüística, la Academia, en vez de sostener la posición firme y argumentada de su legítima autoridad, suele situarse entre el silencio administrativo y la cautela diplomática, intentando no incomodar a nadie. Esa prudencia, o ambigüedad, es interpretada como debilidad e incluso como cobardía. Cada vez que la Real Academia Española parece más preocupada por no irritar al poder político que por su propia coherencia y obligaciones, pierde autoridad. Y no se trata de negar debates sociales, que son necesarios, sino de establecer con claridad qué pertenece al ámbito de la lengua y qué al de la ideología, y ser inflexible con quienes desde el interés partidista intentan contaminar la lengua o adaptarla a sus intereses. Al no plantar cara públicamente a ese oportunismo ignorante e irresponsable, la RAE contribuye a la confusión general y abdica de su autoridad y prestigio. 

Otro síntoma inquietante es la invisibilidad intelectual de muchos actuales académicos. Históricamente, la RAE estaba integrada por figuras literarias y filológicas de primer orden, cuya autoridad provenía tanto de su obra como de su pensamiento. Hoy, aunque sigue habiendo elementos brillantes entre los lingüistas -Ignacio Bosque, Pedro Álvarez de Miranda- y también hay escritores de reconocido prestigio y notables académicos de otras especialidades, sus voces públicas suenan aisladas, cuando suenan, y la institución en su conjunto no proyecta una voz prestigiosa y sólida. Las discusiones importantes sobre la lengua se dan fuera de la Academia, en universidades, medios, redes sociales y espacios independientes. La RAE suele reaccionar tarde y mal, y rara vez lidera el debate. Ha pasado de ser un faro que guía a comentarista de lo que hay.

Pero lo más grave, en mi opinión, es que en el corazón de la Real Academia Española se registra un desplazamiento silencioso, lamentable, de su principal fuente de autoridad. Durante tres siglos, la RAE entendió que la lengua se establecía principalmente de abajo arriba, pero enriquecida, contrastada, analizada y devuelta desde arriba hacia abajo mediante la literatura, el pensamiento, la tradición escrita y el criterio de autores solventes cuya obra demostraba excelencia, precisión y capacidad de perdurar. Hoy, en cambio, entregados los aspectos técnicos de la RAE a lingüistas partidarios de asumir dócilmente cuanto ocurre y no prevenir lo que ocurra, la Academia invierte esa jerarquía: otorga más peso normativo a lo que se repite en periódicos mal escritos, titulares apresurados, tertulias descuidadas o redes sociales, que a la autoridad intelectual de escritores, filólogos y creadores que trabajaron o trabajan la lengua con rigor. Se anteponen, más de lo necesario, los usos de un tuitero analfabeto o el texto de un folleto farmacéutico mal traducido a la obra de Soledad Puértolas, Carlos García Gual, Juan Mayorga, José María Merino, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, José Manuel Sánchez Ron, Clara Sánchez, Javier Cercas y tantos otros académicos vivos o muertos.
[…]
El proceso es siniestro: en los medios se escribe peor, la Academia lo acepta, y al aceptarlo, legitima ese empeoramiento. Al legitimar, los medios se esfuerzan todavía menos. El hablante asume que la corrección es irrelevante y reproduce usos cada vez más pobres. Pero este empobrecimiento no es sólo estilístico, sino cognitivo: una lengua descuidada piensa peor. La precisión léxica, la complejidad sintáctica y la riqueza expresiva no son adornos superfluos, sino herramientas para comprender y describir la realidad. Cuando la norma se rebaja, también se reduce la capacidad de pensar con claridad.

Decir que la Real Academia Española ya no limpia, ni fija, ni da esplendor no es negar su utilidad, su hermosa y noble historia ni su necesario futuro, sino prevenir una crisis. La lengua española no necesita una policía autoritaria, pero sí una institución capaz de establecer criterios, defender la excelencia y asumir que toda norma implica incomodar a alguien. Sin limpieza no hay claridad; sin fijación no hay estabilidad; sin esplendor no hay belleza. Si la RAE no mantiene esa triple vocación, su lema será una reliquia retórica. La Real Academia Española no perderá autoridad porque la lengua evolucione y cambie; la perderá si continúa consagrando más el ruido que el pensamiento, más el error y la vulgaridad que la excelencia. Privilegiar a periódicos mal escritos y redes sociales sobre escritores solventes y tradiciones literarias sólo contribuirá a la pérdida de calidad del español. Mientras no practique la valentía de señalar el error en vez de certificarlo, y de sostener la autoridad superior de quienes a uno y otro lado del Atlántico mejor escribieron y escriben en nuestra lengua, la RAE será una institución útil pero traidora a sí misma: alguien que llega tarde, cuando el daño está hecho. Y una lengua que renuncia a la exigencia, el rigor y la belleza, acaba por renunciar a su grandeza.

El Mundo, 11 de enero de 2026

13 enero 2026

El mundo del revés




 


12 enero 2026

Biblioteca Clásica Básica

 







Hace ahora quince años, en 2011, aparecieron los primeros títulos de la Biblioteca Clásica de la Real Academia Española (BCRAE), un proyecto que, preparado por Francisco Rico, que fue su director, reunirá en ciento once volúmenes la parte nuclear de la tradición literaria española e hispanoamericana hasta finales del siglo XIX. Una colección representativa de obras esenciales en ediciones que ofrecen -en palabras de sus responsables- “un texto crítico depurado, con los estudios y notas filológicamente más seguros y que mejor reflejan el estado actual de la investigación sobre los distintos temas.”
 
A ese catálogo imprescindible de clásicos entre el Cantar de Mio Cid y Los Pazos de Ulloa, todavía en curso de publicación pues se han publicado hasta ahora algo más de la mitad de las obras previstas, acaba de añadirse una nueva línea editorial, la Biblioteca Clásica Básica de la RAE, “la serie popular, que contempla la edición en rústica, a un precio más asequible, de los principales títulos de la BCRAE, desprovista de aquellos elementos que distraigan al lector o puedan interrumpir la lectura del texto sin más.”

Con el mismo rigor en la edición de los textos, este nuevo formato de bolsillo será más asequible económicamente y prescindirá de algunas de las secciones de su hermana mayor, la Biblioteca Clásica: se eliminan los estudios preliminares, los epilogales y lo anexos dedicados a cada obra, la bibliografía exhaustiva en torno a ella y las notas complementarias. En definitiva, se prescinde del amplio aparato crítico para ofrecer el texto precedido, de una breve introducción sobre el autor y la obra, con las ilustrativas notas a pie de página de la edición original en la Biblioteca Clásica.

Publicada por Espasa, como su colección mayor  de referencia, esta Biblioteca Clásica Básica se inaugura, como es natural, con el Quijote, en la edición canónica de Francisco Rico y en un formato muy legible y manejable.

Abre el volumen una introducción en la que Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia, señala que “el Quijote ha mantenido, durante más de cuatro siglos, una presencia constante en el panorama editorial mundial, situándose entre las obras más leídas y traducidas de la historia. No ha transcurrido un solo año sin que se publicara una edición en español o en otras lenguas, lo que da cuenta de su vigencia universal. Esta posición privilegiada fue confirmada en mayo de 2002, cuando una encuesta organizada por el New York Times, en la que participaron cien escritores de más de cincuenta países, lo eligió como la mejor obra de ficción de todos los tiempos —«the world’s best work of fiction»—, situándolo muy por delante de autores como Proust, Shakespeare, Homero o Tolstói.”

Otros cinco volúmenes cervantinos (La Galatea, los Entremeses, las Novelas ejemplares, las Comedias y tragedias y el Viaje del Parnaso y poesías sueltas) completan la primera remesa de esta estupenda colección de clásicos de la lengua española.



11 enero 2026

Viñeta lamentable



 Yo sí. Yo sí lo veo claro, Se trata de vivir a costa de la pobreza de los demás. Esa es la historia de Cataluña y el sueño de los separatistas, vivir del esfuerzo ajeno. Teóricamente este tipejo es un hombre de izquierdas o de Esquerra, como dicen ellos en su poco evolucionada mentalidad y en su poco evolucionada lengua. En el físico primate del frailuno personaje de la viñeta mejor ni entro. Cuando quieran se lo explico. Lo del primate, lo de la plusvalía y lo de la diptongación de la e breve tónica latina. Todo va unido. 

El problema es que nos gobierna un presidente sin principios al que no le han votado los ciudadanos y al que le hubiera dado igual ser de Vox para llegar al poder. Eso y que tenemos una izquierda catalana que lo sostiene, la de los Comunes, la de Urtasun, procedente de la peor burguesía española, la burguesía extractiva catalana. Lo milagroso, lo sospechoso, es que a este PSOE le vote un 18% de la población. 



10 enero 2026

Manuel López Azorín. Ni ya tengo otro oficio

 


09 enero 2026

María Sanz. Y todo será mudo y amarillo




 

08 enero 2026

A la sombra de las muchachas en flor

 


07 enero 2026

Con Béla Tarr

 



EL CABALLO DE TURÍN
                                           Con Béla Tarr

Ved la desolación de un árbol despojado, 
el látigo del viento, el horizonte inmóvil 
con estatuas de sal talladas por la niebla.
Es la ley de la lluvia, el reino de lo opaco.

Todo lo invade el barro: 
las calles, las paredes y el frío de los caminos. 
Todo se desintegra en sombras sin memoria 
bajo una lluvia fría que cae sobre las almas.
Es el tiempo del juicio en la mañana oscura.

Ved lo que se deshace: la tela de la araña, 
el invierno del mundo, los días sucesivos,
los turbios remolinos circulares,
la tierra desolada bajo un cielo muy bajo.
Es la ley de la espera bajo las hojas secas, 
la llanura baldía y el camino embarrado.

Siempre hay alguien que mira, 
detrás de una ventana, detrás de unos barrotes,
con mirada apagada un mundo sin colores, 
los cristales hirientes del tiempo y el olvido.
Siempre hay alguien que cruza 
bajo el viento constante la llanura infinita.

Porque comienzo y fin son el mismo lugar:
inhóspitos espacios en donde sobreviven 
los cuerpos fatigados y los rostros perplejos
en medio del vacío: 
el sonido, la furia, la ebriedad del idiota.

Siempre hay alguien que espera. Y el tiempo se detiene 
en el hielo nocturno donde tiemblan los sueños 
como tiembla la llama incierta de una vela 
bajo el viento del mundo.

Y la noche que cae sobre esta oscuridad.
Y la última mañana repetida de nuevo.

(De La herida y el cuchillo. Premio Ciudad de Las Palmas. Ediciones La Palma. En prensa)


06 enero 2026

La llama ebria



 

05 enero 2026

Peter Kingsley. Catafalco




 

04 enero 2026

Salvador Espríu. La piel de toro