Las personas del verbo
Las rosas de papel no son verdad
y queman
lo mismo que una frente pensativa
o el tacto de una lámina de hielo.
Las rosas de papel son, en verdad,
demasiado encendidas para el pecho.
y queman
lo mismo que una frente pensativa
o el tacto de una lámina de hielo.
Las rosas de papel son, en verdad,
demasiado encendidas para el pecho.
Con ese poema, Canción final, se cierra la versión definitiva de Las personas del verbo de Jaime Gil de Biedma que acaba de reeditar en una cuidadísima edición Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, con prólogo de James Valender, profesor del Colegio de México.
No había aparecido ese texto en la primera edición de la poesía completa. Se había publicado en 1967 con una serie de grabados de Xavier Corberó. Uno de esos grabados es el que ilustra la sobrecubierta de esta cuidada publicación en una de las colecciones poéticas de más prestigio en el mundo de la edición en español.

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