Se quedaron con el tonto
También parece ya evidente que cuando en noviembre de 2000 los norteamericanos, por medio de unas elecciones muy reñidas (de hecho Gore sacó un puñado de votos más que Bush), con unas papeletas impropias de una potencia tecnológica y con un conteo de votos que apestaba a pucherazo, al final se quedaron con el tonto.
No lo dice mi primo el politólogo. Lo dice Jesús Tapia, que cierra con ese párrafo su reseña de El ataque a la razón, el libro de Al Gore que explica cómo la política del miedo y el fanatismo religioso de los neocons han puesto en peligro a Estados Unidos y al mundo.
No lo dice mi primo el politólogo. Lo dice Jesús Tapia, que cierra con ese párrafo su reseña de El ataque a la razón, el libro de Al Gore que explica cómo la política del miedo y el fanatismo religioso de los neocons han puesto en peligro a Estados Unidos y al mundo.
Reseña íntegra en la revista Encuentros de lecturas y lectores

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