24 febrero 2008

De vientos y tempestades



Creo que es la primera vez -y la última- que estoy de acuerdo con el insigne intelectual por Ávila cuando dice que quienes siembran vientos recogen tempestades.

He ahí una prueba. Las tres correosas damas de la foto, Mora, San Gil y Díez, acreditadas marginales políticas por imperativo de las urnas, increpadoras ayer, increpadas hoy, también saben algo de sembrar vientos en ámbitos universitarios.

De testigo avergonzado, Julián Casanova.