16 marzo 2010

Juan Ramón Jiménez y Andalucía


El recuerdo que yo tengo de allí es el sentimiento de eternidad. Esa parte mía (Cádiz, Sevilla, Huelva...; el Atlántico; ese suroeste andaluz) tiene una vegetación siempre viva: los pinos, los olivos, el naranjo..., decía Juan Ramón Jiménez en una entrevista de 1930.

La eternidad y la transparencia, seña y cifra de la poesía de un Juan Ramón que firmaba como El Andaluz Universal, son también las claves que caracterizan un paisaje que vertebra su obra entera en prosa y verso.

Sobre la relación entre esa obra, ese espacio de referencia y el ansia de eternidad que conecta poesía y paisaje, mirada y palabra, acaba de publicar Rocío Fernández Berrocal un espléndido estudio: Juan Ramón Jiménez y Andalucía. El sentimiento de eternidad.

Forma parte de Los libros del Trienio, una nueva colección sobre Juan Ramón Jiménez que ha inaugurado la Diputación de Huelva para recoger los trabajos de investigación y las conferencias del Trienio Juan Ramón-Zenobia que se desarrolló entre 2006 y 2008.

Desde el paisaje de Moguer, tamizado por la mirada simbolista y modernista hasta la evocación desde Florida o Puerto Rico con la depuración expresiva de su poesía esencial y última, Andalucía es uno de los centros de la obra juanramoniana. Es una Andalucía que está por encima del tiempo y se convierte en una referencia literaria que atraviesa las tres épocas de Juan Ramón. Un paisaje que desborda los límites concretos de la realidad para transformarse en un espacio universal, en un ámbito en el que se proyectan la búsqueda de belleza y el sentimiento de eternidad de Juan Ramón.

La blanca maravilla de Moguer, el mar de Cádiz –el más bello mar del mundo- abierto al infinito, la oleada de olores, espumas, esencias y músicas de la orilla del Puerto de Santa María, Sevilla y sus campanas desde dentro, las notas de la luz en Granada o la Ronda alta y profunda son los nombres, los matices, de ese espacio universal.

Rocío Fernández Berrocal ya se ocupó con brillantez de la relación de la literatura juanramoniana con Sevilla. Lo que propone en este nuevo estudio es un objetivo más ambicioso: un recorrido pormenorizado por las variantes de esa universalidad de lo andaluz –la Baja Andalucía, La Andalucía del mar, la Alta Andalucía y la Andalucía del exilio en el otro costado- y una guía extensa por la literatura de Juan Ramón y por la intensidad de su palabra y su mirada, entre las raíces y las alas.