25 enero 2011

Luis Rosales en República de las Letras


Ayer, en su sección Catavino de papel, del Diario de Jerez, escribía Manuel Ríos Ruiz sobre el número especial que República de las Letras dedica a Luis Rosales. En él se recogen los textos de las Jornadas que en torno a su figura nos reunieron en abril del año pasado en el Archivo Histórico Nacional:


La Asociación Colegial de Escritores de España fue creada en mil novecientos setenta y seis y legalizada al año siguiente. Sus postulados son defender la libertad de expresión; representar a los escritores en los organismos oficiales, participando con sus dictámenes en las leyes que le atañen; asesorar y actuar sobre todo cuanto tenga que ver con la propiedad intelectual; intervenir ante los editores en temas relacionados con los contratos de edición; fomentar la vida intelectual y la proyección de las literaturas y culturas españolas, y en general amparar y defender a los escritores en el ejercicio de su función. Y la más popular de las actividades de la Asociación Colegial de Escritores de España, es la edición de la revista "República de las Letras", con el patrocinio de CEDRO, y en su número ciento diecinueve le rinde pleitesía a Luis Rosales, con motivo del centenario de su nacimiento. El número se abre con unos fragmentos del texto de Luis Rosales titulado "El desnudo en el arte", para seguir con artículos de Félix Grande, Francisca Aguirre, Rogelio Blanco, Pilar Bravo Lledó, Antonio Buero Vallejo, Eladio Cabañero, Luis Alberto de Cuenca, Santos Domínguez, Angel García López, Antonio Hernández, Miguel A. Ortega; Fernando Quiñones, Manuel Rico, Luis Rosales Fouz, José María Velázquez-Gaztelu y quien suscribe. Algunos de los textos han sido escogidos de otras páginas, y otros, en buena parte, escritos expresamente para el número que comentamos. Y queremos destacar el texto de Luis Rosales Fouz, el hijo del poeta, por cuantos datos nos aporta para una visión más completa de Luis Rosales, del hombre y del poeta. He aquí una muestra: "La determinación de ser escritor la tuvo después de muchas dudas. Existe un telegrama familiar que dice: ni obispo, ni poeta, a la tienda que hace falta y así fue, durante un tiempo, ejerció de comerciante con mi abuelo en su tienda de lo que se llama pasamanería en aquellos años. Ayudaba a las cuentas y, sobre todo, se ocupaba de aquellas que se hacían en moneda extranjera". Es verdaderamente interesante la narración que el hijo hace de los pormenores de la vida de Luis Rosales, mezclando los hechos literarios como los meramente vivenciales. Los que le conocimos y tratamos a fondo sabíamos de su personalidad humana, pero los que no tuvieron esa suerte, la pueden asumir a través del amplio artículo de su hijo. Hay que reconocer que este homenaje impreso a Luis Rosales, debemos adjetivarlo de sumamente oportuno, en primer término, y, desde luego, especialmente válido para el estudio de su obra, por la variedad de criterios que nos brinda sobre ella. Enhorabuena a "República de las Letras", por haberlo añadido a su importante catálogo de números extraordinarios.