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Obra poética completa de Miguel Hernández
En las Palabras previas para esta edición, Jorge Urrutia señala que “cuando en noviembre de 1976 Leopoldo de Luis y yo publicamos la primera edición de la Obra poética completa, de Miguel Hernández, hacía justo un año que había muerto el dictador y aún no se habían desmontado los resortes coercitivos del antiguo régimen. Del poeta, después de la guerra, se habían publicado en España muy pocas cosas. Durante los dos decenios inmediatos a la guerra civil sólo aparecieron El rayo que no cesa, en 1949, Seis poemas inéditos y nueve más y una Antología poética, en 1951, la Obra escogida editada por Arturo del Hoyo en 1952 y una brevísima colección de prosas recogida por María Gracia Ifach, en 1958. Durante los años sesenta, José Luis Cano y Jacinto Luis Guereña seleccionaron antologías en 1964 y 1967 que, como la primera publicada por Leopoldo de Luis, en 1969, insistían en el tema amoroso. A mediados de los setenta Juan Cano Ballesta ofreció otra antología y Agustín Sánchez Vidal presentó su primera aproximación al mundo hernandiano, con la edición de Perito en lunas y El rayo que no cesa, los dos libros totalmente alejados de los aspectos comprometidos del poeta. Por lo tanto, la publicación por primera vez en España, y con las dificultades de acceso a los materiales que entonces existía, de la Obra poética completa constituía un indudable atrevimiento del que no se sabía cómo se iba a salir, incluso administrativamente, y un acontecimiento cultural. Desde entonces hasta el momento en que firmo estos párrafos, muchísimas son las personas, de toda clase, oficio o condición, que se han dirigido a mí para expresarme la importancia que tuvo para ellas aquel libro y hasta qué punto pudo marcar su adolescencia o juventud, en unos casos, o los recuerdos emocionados que llegó el libro a despertarles, en otros. Las cosas son así, pese a quien pese, y uno no puede dejar de tener conciencia de que ha sido responsable (responsabilidad compartida y no equitativamente, eso sí, con Leopoldo de Luis) de un libro histórico.”





















