22 agosto 2017

Vida de poeta



A un poeta le sienta bien la delgadez: así da una impresión de gran espiritualidad. A una distancia considerable se podría advertir ya que más bien consagra días enteros a la reflexión que horas y horas a la vida disipada. Un poeta gordo es una especie de imposible. Hacer poesía no quiere decir engordar, sino ayudar y renunciar. No estamos dispuestos a apartarnos de esta concepción ni un solo palmo, y nadie conseguirá imponernos ni arrancarnos otra forma de pensar respecto a lo que acabamos de decir.
Por lo demás, es probable que de cuando en cuando el poeta fuera invitado a comer por gente pudiente y generosa, cosa que, sin embargo, sólo podemos conjeturar. Lamentablemente, y por más esfuerzos que hicimos, no nos fue posible presentar pruebas de esto.


Robert Walser. 
Vida de poeta. 
Traducción de Juan José del Solar-
Siruela. Madrid, 2010.

21 agosto 2017

Ahí te quedas


1

Ocurrió una vez que un pequeño dinosaurio, harto ya de esquivar a sus enemigos con saltos cada vez más largos, decidió con un cósmico «ahí te quedas» convertir el último salto en el primer vuelo, dando paso con ello al concepto pájaro.


Jorge Wagensberg. 
Si la naturaleza es la respuesta, ¿cuál era la pregunta?,
y otros quinientos pensamientos sobre la incertidumbre
Tusquets. Barcelona, 2002

20 agosto 2017

Perpendicular


Árboles de escenarios y luces heridas
la encrucijada inmóvil reposa para sí
los interiores encerrados al crepúsculo
desfilan por los patios a lo largo de los elevadores
cuando la rosa eléctrica inciensa los espejos
la mujer en silencio pasa por la alfombra vacía
escaleras profusas hacia todos los pisos
en lo más alto de la casa sobre la calle inclinada
los tejados se ponen en plan de filosofar
hay estrellas sutiles para todos los gatos
y buhardillas agachadas bajo los hilos del teléfono.

Por su automatismo psíquico y por su escenografía urbana, ese poema del ultraísta sevillano Rafael Lasso de la Vega (1890-1959) es uno de los más representativos de la amplia antología dadaísta que Pablo Rojas publica en Renacimiento con el título Poetas de la nada.

Huellas de Dadá en España es el subtítulo de este volumen que incorpora muestras significativas de la presencia dadaísta en la poesía española junto con las traducciones de los textos fundacionales y fundamentales de Tzara, Aragon, Breton, Cocteau o Reverdy. 
Un movimiento provocador y efímero sobre cuyos cimientos se levantaría la altura decisiva del superrealismo a partir de 1923.

19 agosto 2017

Las tórtolas


Están recién llegadas. Ya empiezan a atar olivo a olivo, con susurro y con vuelo, con abaniquillos blancos que se abren y los van zurciendo. Yo no sé por qué el zureo de la tórtola abre en el campo al alma unos tan largos túneles de ternura, unas penumbras tan frescas al oído. El alma se acompasa a esa monotonía y siente el aire entero vibrar como un mar cuyas olas dan en sus orillas, acordadas al lento envío del sonido.
Cuando la tórtola llega, comienza a negrear la espiga. ¿Qué sería de este aire de estío sin ese alivio y acompasamiento de las tórtolas? Ellas saben el camino de la fuente, la gallardía de la figura, la delicadeza en el vuelo, el ajuste del rumor. Encienden el campo, enternecen los olivos, suavizan el terrón reseco del agosto, la dureza de los rastrojos. Llevan la paz en los ojos y su cuello se comporta tan ajustadamente a las reglas de la gracia, se contrae, se yergue, se revuelve, que es la única disculpa para aprisionarlas. ¡Oh tórtolas del verano y el olivar!

José A. Muñoz Rojas. 
Las cosas del campo.

Pre-Textos. Valencia, 1999.

18 agosto 2017

18 de agosto de 1936



Nadie ha dejado constancia fidedigna de los últimos momentos de Lorca. Sí existe el testimonio de Juan Luis Trescastro, el fanfarrón y machista compinche de Ramón Ruiz Alonso que había acompañado a éste a casa de los Rosales la tarde del 16 de agosto. Trescastro alardeó ruidosamente de haber participado no sólo en la detención sino en la muerte de Lorca. «Acabamos de matar a Federico García Lorca —se jactaba la mañana del asesinato—. Yo le metí dos tiros en el culo por maricón». En una ocasión posterior declaró: «Yo he sido uno de los que hemos sacado a García Lorca de la casa de los Rosales. Es que estábamos hartos ya de maricones en Granada» /.../
Aquel mismo día llegó a la casa de la calle de San Antón un miembro de la «Escuadra Negra» con una carta de Lorca. Decía, sencillamente: «Te ruego, papá, que a este señor le entregues 1.000 pesetas como donativo para las fuerzas armadas». Se trataba de una vil jugada que se le había hecho al poeta en el Gobierno Civil, dándole a entender que, si pagaba su padre esta muy considerable cantidad, salvaría la vida. Federico García Rodríguez, pensando que su hijo vivía todavía, desembolsó la suma requerida. La operación fue observada por el chófer de la familia, Francisco Murillo Gámez, a quien los asesinos le dirían a continuación que acababan de fusilar al poeta en Víznar, mostrándole un paquete de cigarrillos Lucky sustraído al cadáver.
Durante muchos años Federico García Rodríguez llevó sobre su persona aquella patética nota, con toda probabilidad el último autógrafo del poeta.

 Ian Gibson,.
Federico García Lorca.
Crítica. Barcelona. 2011

17 agosto 2017

Poemas venezianos de José María Álvarez



Ciudad amada.
Como si cuanto ha de adorarse
se ofreciera en su forma más bella,
y al adorar lo incomprensible, humillo
mi voluntad. Y sólo
mis sentidos
                        arden
ante esa Belleza
como el vaho de Dios en un espejo.

Así termina uno de los poemas más significativos de El vaho de Dios, la antología de poemas venecianos de José María Álvarez que publica Renacimiento con selección, prólogo y notas de Alfredo Rodríguez, que destaca en su prólogo que “ los buenos poetas siempre son necesarios para perpetuar la gloria de un lugar, aunque sea un lugar como Venecia.”
La abre una nota del autor, que evoca su relación con Venecia en un atardecer sobre la ciudad y las aguas del Canal: “Sentí que algo más allá de la alegría, una emoción sensual intensísima, me tomaba, y recuerdo que me puse en pie contemplando esa belleza pero más aún, algo misterioso fundido en esa belleza, y le confesé: «Te amo. Nunca me dejes». 
Eso es Venezia para mí. Esa alegría sagrada. Y como aquella tarde, hoy abriendo las páginas de este libro, vuelvo a decirle: «No me abandones». Y ojalá algún ver so pueda dejar en el lector unas brasas de esa pasión.”

16 agosto 2017

A cara de perro



CALIGRAFÍAS

HE COGIDO prestado un verso ajeno
para probar fortuna en el poema
y confundir así a la Muerte en su costumbre.

Ya veis. Lo escribo adrede con la izquierda
para que la torpeza
de mi caligrafía
no acabe, como a tantos, delatándome.

He llegado a escribir con nombre falso
vidas que no viví,
tiempos que no eran míos.

Y, al cabo, todo en vano.
La Muerte no sabe leer, lo sé,
pero conoce, amigos, nuestra letra.

Es uno de los textos de A cara de perro, el libro con el que José Antonio Ramírez Lozano ha merecido el XX Premio de Poesía Eladio Cabañero. En septiembre en librerías, editado por Reino de Cordelia.

15 agosto 2017

Sharon Olds. La célula de oro


14 agosto 2017

Poesía débil y poesía fuerte




No, la poesía delicada no debilita. No se es débil por ser fino, sino por ser esterior; no por sentimiento profundo, sino por postizo injenio. Hombre y mujer son igualmente fuertes, y si por “afeminado”, esa palabra tan pobre, tan despectiva para la mujer, se quiere decir débil, “afeminados” pueden ser el hombre y la mujer. 
Lo “afeminado”, que debe querer decir lo lijero de la mujer y del hombre, es lo redicho, lo refitolero, lo superficial, y esto, por desgracia, es común a mujer y hombre también. Ni la mujer es más débil ni el hombre es más fuerte, tampoco, en su relación mutua; pero si se trata de exaltar lo que cada uno sintiese como opuesto deseado, el hombre debía exaltar lo delicado y la mujer lo fuerte. Se es débil por constitución orgánica, por enfermedad, por pereza; no por sutileza, por espiritualidad, por sentimiento. Todos seremos débiles si nos falta el sentimiento poético. Y no es tampoco poesía fuerte, como opinan ciertos tambores y clarines, esa que grita la espresión altisonante y retórica: “¡Hurra, cosacos del desierto!, etc.” Cualquier coplilla popular es más fuerte que eso. La poesía más fuerte será, en todo caso, la poesía del pensamiento más alto, cualidad mejor del hombre, la poesía de Dante, de Shakespeare, de Goethe, tan delicados; poesía que puede ser pensada lo mismo por el hombre que por la mujer. Escribir de propósito “poesía fuerte” es como cojer una estaca. Cuando el hombre o la mujer cojen una estaca, ya no son hombre ni mujer, son estacas. No dudemos nunca de nuestro poder natural, nuestro sentimiento desnudo. 

Juan Ramón Jiménez.
El trabajo gustoso, en Conferencias I. 
Visor Libros. Madrid, 2012

13 agosto 2017

Hamlet



No tenemos noticias de ningún otro dramaturgo que haya ido tan lejos en la representación de su sentido de la vida por medio de las circunstancias de la suya propia y de su autorretrato. Esto por sí solo no es un mérito ni un demérito, sino una cualidad, y en todo caso circunstancias y caracteres en Hamlet se nos presentan, por medio del arte, estilizados y transfigurados, y el autor y protagonista, dominando el primer plano dramático. Edward de Vere audazmente reunió los principales temas de su existencia para hacer una representación plena de sí mismo (...)
Edward de Vere está dentro de la tragedia de Hamlet como Diego Velázquez está dentro del cuadro de Las Meninas. Este se representa pintando; aquel, en su representación. El pintor pinta dentro de su cuadro; el dramaturgo actúa dentro de su drama. Esferas en esferas.
Así cierra Millán Picouto la introducción que ha puesto al frente de su traducción de Hamlet, que publica Ediciones Linteo.
Una introducción en la que se suma a la teoría que John Thomas Looney expuso en 1920 en Shakespeare Identified, que publicó el año pasado la misma editorial con traducción de Picouto bajo el título El verdadero Shakespeare, y en la que transfiere la autoría de las obras de Shakespeare al Conde de Oxford, un mecenas teatral que vivió hasta 1604.

12 agosto 2017

Jorge Edwards. Prosas infiltradas


11 agosto 2017

Triple de Beneyto




Tres libros de Antonio Beneyto en Ònix Editor: Dos letras, que contiene la correspondencia con Alejandra Pizarnik entre 1969 y 1972; El retorno de Antonio Beneyto, una antología de poesía y prosa preparada por Jaime D. Parra, y el Diario del artista suicida, con epílogo de Juan Manuel Bonet.



10 agosto 2017

Muertos a la carta



Lo primero que escucho cuando dejan la carta y me llaman es: 
—¿Qué me recomienda para hoy? 
Se trata de gente solitaria, que llega a último momento y necesita que uno decida por ellos. No les digo nada porque es mi trabajo, el elegir, pero antes necesito que ellos sepan algunas cosas de ellos mismos. (...)
Pero mi trabajo no termina solo en la cocina. Navega hasta las profundidades del alma humana que se ve desprotegida. Yo no elijo, ayudo a tomar la decisión. 
Mi trabajo es complejo y duro, pero en el fondo caritativo. 
Sé cocinar. También sé elegir los caminos. 

Así comienza Muertos a la carta, con la que Pablo Cazaus obtuvo el IX Premio Tristana de Novela Fantástica, que publica Menoscuarto.
A partir de ese momento inicial el lector no dejará de encontrarse sorpresas y personajes que le cuentan su historia –para ir sabiendo cosas de sí mismos- al narrador, el chef del restaurante Le Rêve –El sueño. 
Con un sabio uso de la elipsis y un tono natural e impasible ante una situación inverosímil, Muertos a la carta introduce el humor negro en el territorio de la literatura fantástica a lo largo de dos semanas de menús diarios insólitos diseñados por un chef peculiar a la altura de unos comensales no menos peculiares. 
De sorpresa en sorpresa, hasta el incendio final.

09 agosto 2017

Caballero Bonald. Examen de ingenios


08 agosto 2017

Antonio Hernández. Insurgencias





07 agosto 2017

Centenario de Roa Bastos


Este año se cumple el centenario del nacimiento de Augusto Roa Bastos, el mejor escritor paraguayo, autor de una de las novelas imprescindibles de la literatura hispamoamericana, Yo el Supremo.

Para celebrar el centenario, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española publicarán a principios de noviembre en Alfaguara una edición conmemorativa de la que dejo aquí la portada. 

06 agosto 2017

Kikí Dimulá. Símbolos solubles


05 agosto 2017

Esther Muntañola. Canal


Canal, transparencia, plantas acuáticas.
El arce se mueve en el aire del agua y se ve
hermoso. El fresno, acostumbrado a beber,
se duplica. Locos insectos embriagados se persiguen
copulando. La piedra acaba su ciclo.

Un pequeño pez quiere
parecer una hoja, el agua no se lleva su sombra.
El agua, peinando el verde vivo.

Llegan los hombres con las cañas. El mirlo
se esconde bajo el puente. No callan los pájaros altos.
Llegan los hombres y acechan.
Cauce arriba, un avellano nace del río.

En la quietud
oigo al pez que roza
el matorral de ortigas.

Esther Muntañola. 
Comiendo de una granada.
Bartleby Editores. Madrid, 2017.

04 agosto 2017

Citas


Introducido el tema de las citas, Wilkes las censuró motejándolas de muestras de pedantería. JOHNSON: «Pues nada de eso, señor. Yo las tengo por buena cosa. Hay en el uso de las citas una comunidad del intelecto. Las citas clásicas son la enjundia misma de la jerga con que se expresan los hombres de letras en el mundo entero».
 James Boswell. 
Vida de Samuel Johnson. 
Edición y traducción de Miguel Martínez Lage. 
Acantilado. Barcelona, 2007.

03 agosto 2017

Vigilia del Almirante



La escuadra zarpa del Puerto de Palos, de la barra de Saltés, el viernes 3 de agosto, a las ocho de la mañana, camino a Las Canarias. El Almirante inicia su Diario de a bordo con la displicente observación: «El mismo día que los judíos fueron obligados a abandonar España y en el que el Papa valenciano Rodrigo de Borja estrena la silla de San Pedro con el nombre de Alejandro VI.» 
De acuerdo con el manual de instrucciones que ha dictado para la nao capitana y las dos carabelas, el Almirante dirige sus naves hacia las tierras del Cathay y del Cipango. Conjetura y jura que son las mismas descubiertas por el Piloto en una de cuyas islas él y los hombres de su tripulación vivieron y gozaron de indecible felicidad, según la confesión del Piloto, durante más de un año, procreando los primeros mestizos de las Yndias. 
La carta de Toscanelli, los libros de Marco Polo y del cardenal d'Ailly, como de otros reputados geógrafos y cosmógrafos, hablan de templos y de casas reales cubiertas con tejados de oro. Esos reinos se encuentran en el fin del Oriente, afirma el sabio de Florencia. El Piloto anónimo le habló de unas tierras pobladas por gente desnuda como su madre la parió, le habló de gente simple, que vive al aire libre o en chozas de barro y paja, y en algunas partes, en profundas galerías subterráneas pobladas por mujeres que defienden con arcos y flechas las entradas abruptas de las cavernas. Esas tierras están situadas hacia el fin de Occidente, le dijo. Setecientas cincuenta leguas al oeste de la Isla de Hierro. Desde que le habló el Piloto de las galerías subterráneas, el Almirante no las puede apartar de su imaginación. Está seguro de que son las galerías que el rey Salomón mandó excavar en las comarcas de Tarsis y Ofir para extraer el oro de sus templos. 
Augusto Roa Bastos.
Vigilia del Almirante. 
Alfaguara. Madrid, 1992