22 abril 2018

Por qué leer a los clásicos


21 abril 2018

Aleixandre. Poesía completa


20 abril 2018

Nicolás Gómez Dávila. Breviario de escolios


El tiempo es menos terrible porque mata que porque desenmascara.
La única ejecutoria de nobleza, en nuestro tiempo, es la derrota.
Toda civilización es un diálogo con la muerte.
Dudar del progreso es el único progreso.
El que escucha atento el ruido de su tiempo no escribirá su música. 

Son algunos de los escolios del escritor colombiano Nicolás Gómez Dávila (1913-1994) que aparecen en el Breviario de escolios que publica Atalanta en su colección Ars brevis. 
Es una selección de los diez mil aforismos -“demoledoramente certeros”, escribió Fernando Savater- que contenían los cinco tomos de Escolios a un texto implícito, que también editó Atalanta en un volumen de casi mil quinientas páginas. 
Se han encargado de la antología Gonzalo Muñoz y José Miguel Serrano, autor de la introducción en la que destaca la influencia de Gómez Dávila sobre escritores como Álvaro Mutis y señala que “su escritura, irritante a veces por la inclemencia de la crítica -o los rasgos clasistas, antilatinoamericanos, despreciativos de lo español o de lo colombiano-, está dotada de una inmisericorde sinceridad, que se dirige en primer lugar hacia sí mismo.” 
Gómez Dávila fue un antimoderno, un autor de pensamiento reaccionario, crítico con la modernidad y la técnica, con el progreso y la infantilización de la sociedad. 
Desde esa perspectiva ideológica reivindicó toda una genealogía reaccionaria en la literatura: 
Desde Blake, Worsdworth y el Romanticismo alemán, la poesía moderna es una conspiración reaccionaria contra la desacralización del mundo.
Las estéticas “modernistas” han sido invento de escritores reaccionarios: Balzac, Baudelaire, Eliot.
Pesimista, misántropo y lúcido, escribió escolios tan desengañados y autocríticos como este:
La incomparable lucidez del pensamiento reaccionario no es comparable sino a su esterilidad práctica.


19 abril 2018

Manuel Longares. Sentimentales


18 abril 2018

Manuel Rico. La densidad de los espejos



Hoy recuerdo la noche de verano del sesenta y nueve: afuera 
la calima aquietaba la brisa y daba densidad 
al tiempo en claroscuro en que habíamos crecido. 
El hombre pisaba el fin la luna 
y mi padre rondaba los cincuenta.

Era el verano del amor a tientas y de la paz ficticia. 
Apenas conocíamos el color de la tinta que hablaba en el abismo,
la espesura sin fronda de un mundo subterráneo, 
de casi aparecidos.

Así comienza Recuerdo con luna, uno de los poemas más significativos de La densidad de los espejos, el libro con el que Manuel Rico obtuvo en 1997 el Premio Hispanoamericano de poesía Juan Ramón Jiménez.
Veinte años después, lo reedita El sastre de Apollinaire con un epílogo –‘Los espejos y el tiempo’- de Manuel Vázquez Montalbán, que comienza con esta frase: “Cumplidos ya los 30 años, de pronto, sucede la memoria.” 
Y lo abre un prólogo -'Recuerdo con luna'- en el que Manuel Rico evoca cómo surgió La densidad de los espejos alrededor de ese poema y cómo con ese libro “escribía y sentía que respiraba la voz definitiva, una voz poéticamente madura y, a la vez, distinta, hecha de búsqueda en el lenguaje y conciencia crítica, de memoria y cotidianidad, de vida y de Historia.” 
En un apartado final, titulado Poemas paralelos, se rescatan tres poemas coetáneos y semejantes en tono y en tema, aunque rematados algo más tarde, a los que formaron parte de La densidad de los espejos.
El primero de ellos, Ríos de la vida, termina así:

Y hoy ofreces 
la voz resuelta en tinta torturada, 
en el empeño de escarbar en la vida, 
en los ocultos ríos de la vida por encima del tiempo.

17 abril 2018

Poesía del romanticismo inglés



Si te lamentas de la juventud, ¿por qué vives? 
La tierra de la muerte honrosa 
está aquí: ¡encamínate hacia el campo, y 
ofrece tu aliento! 

Busca -a menudo menos buscada que encontrada- 
la tumba del soldado, será lo mejor para ti; 
después mira alrededor, y elige el terreno, 
y entrégate al descanso.

Así termina, en la traducción de Gonzalo Torné, el que probablemente fue el último poema de Lord Byron, Hoy he cumplido treinta y seis años, fechado en Missolonghi el 22 de enero de 1824, tres meses antes de morir en aquella “tierra de la muerte honrosa.”
Es uno de los poemas de Una fiebre de ti mismo, la antología de poesía romántica inglesa que publica en edición bilingüe Penguin Clásicos, con traducción y prólogo de Gonzalo Torné, que “aprovechando la contracción a la que nos obliga una antología dedicada a un puñado de escritores ingleses” hace una propuesta al lector: “partir de una lectura de los poemas concretos y después entresacar sus rasgos más sobresalientes, a la espera de que algunos de ellos, aun con diferencias y tensiones, resulten coincidentes.”
Es una nueva oportunidad de acercarse en una traducción actual a los textos más representativos de cinco poetas –Worsdworth, Coleridge, Byron, Shelley y Keats- que siguen siendo la juventud más joven de la poesía occidental, nos siguen pareciendo eternos adolescentes instalados en una permanente rebeldía, en una defensa de la libertad frente a la norma, de la estética frente a la ética, de la creatividad imaginativa frente a la imitación mimética.
Cinco poetas imprescindibles que desde distintas tonalidades y enfoques, crearon un mundo poético que puso las bases de la sensibilidad contemporánea y de la poesía que vino después de ellos.
En las páginas de esta antología navega a la deriva un viejo marinero alucinado que canta una canción ambigua y opaca, se oye a los pájaros en medio del paisaje de arroyos caudalosos y acantilados abruptos, cruje la escarcha a medianoche, se llora a una joven muerta en un silencio desnudo de sueños, la melancolía se transforma en un himno a la belleza intelectual y hay una música que huye como si viniera de un sueño.
Estos cinco poetas fundamentales, cada uno de ellos con su voz personal, aunque unidos por temas y actitudes comunes y por propuestas estéticas similares, son una representación significativa del universo poético del Romanticismo, de su tonalidad, de su forma de mirar la realidad y el paisaje, de proyectar sus estados de ánimo en la naturaleza, como en esa Estrella brillante del último poema que escribió John Keats y que dio título a la película (Bright Star) que Jane Campion dedicó a reconstruir los tres años finales de la vida del poeta: Brigtht star, would I were steadfast as thou art...


16 abril 2018

Joseph Frank. Dostoievski


Las semillas de la rebelión (1821-1849) es el subtítulo del primero de los cinco tomos en los que se edita la obra monumental con la que Joseph Frank hizo el estudio definitivo sobre la vida, la obra y la época de Dostoievski. 
Fue un trabajo titánico que ocupó 40 años de trabajo de Frank, profesor de literatura comparada en la Universidad de Princeton, que convirtió un ambicioso proyecto en una brillante realidad que se ha convertido desde hace años en una referencia ineludible en los estudios literarios sobre Dostoievski y sobre la literatura rusa del siglo XIX, porque no se limita a reconstruir minuciosamente la biografía del novelista, sino que integra la  historia cultural, la teoría literaria y la crítica sociológica para hacer una profunda lectura de cada uno de sus libros. "Mi propósito -escribía Frank en el Prefacio del cuarto tomo-, igual que en los volúmenes anteriores, es mantener los libros continuamente en primer plano en lugar de tratarlos como meros accesorios a la vida en sí."
El novelista estadounidense David Foster Wallace escribió sobre esta biografía:  
Al terminar de leer los libros de Frank, creo que cualquier lector/escritor estadounidense serio se verá a sí mismo impelido a pensar muy seriamente en qué es exactamente lo que hace que muchos de los novelistas de nuestro país y nuestra época parezcan tan superficiales y pusilánimes en sus temas, tan moralmente empobrecidos, en comparación con Gógol o Dostoievski (o aunque sea con luminarias más tenues como Lermontov y Turguéniev). La biografía de Frank nos hace preguntarnos por qué parece que en nuestro arte necesitamos distanciarnos mediante la ironía de las convicciones profundas o de las preguntas desesperadas.
Lo publica en español, con traducción de Celia Haydée Paschero, el Fondo de Cultura Económica en su imprescindible colección Lengua y Estudios Literarios.

15 abril 2018

Lope de Vega. Cartas


14 abril 2018

Mujeres de ciencia


13 abril 2018

Wallace Stevens. Poesía reunida