24 julio 2017

Juan Rulfo. Narrativa completa


23 julio 2017

El abismo verde


22 julio 2017

El fotógrafo Juan Rulfo


21 julio 2017

García Márquez. Historia de un deicidio



Un escritor no elige sus temas, los temas lo eligen a él. García Márquez no decidió, mediante un movimiento libre de su conciencia, escribir ficciones a partir de sus recuerdos de Aracataca. Ocurrió lo contrario: sus experiencias de Aracataca lo eligieron a él como escritor. Un hombre no elige sus «demonios»: le ocurren ciertas cosas, algunas lo hieren tanto que lo llevan, locamente, a negar la realidad y a querer reemplazarla. Esas «cosas» que están en el origen de su vocación, serán t ambién su estímulo, sus fuentes, la materia a partir de la cual esa vocación trabajará. No se trata, desde luego, ni en el caso de García Márquez ni en el de ningún otro escritor, de reducir el arranque y el alimento de la vocación a una experiencia única: otras, en el transcurso del tiempo, complementan, corrigen, sustituyen la inicial. Pero en el caso de García Márquez la naturaleza de su obra permite afirmar que aquella experiencia, sin negar la importancia de otras, constituye el impulso principal para su tarea de creador.

Mario Vargas Llosa. 
García Márquez. Historia de un deicidio.
Barral Editores. Barcelona, 1971


20 julio 2017

Max Aub. Campo cerrado


19 julio 2017

Farsa y poesía



"La literatura contiene una gran cantidad de farsa. Y una de las farsas más importantes de la literatura es la poesía. Poetas buenos, que duren, que dejen huella, que interesen a todo el mundo, que impregnen la sensibilidad de la gente con lo que han escrito, hay poquísimos, son rarísimos. Hay muchos poetas en todas partes: los verdaderos poetas son escasísimos. Ahora, sucede lo siguiente: los poetas de ínfima categoría suelen tener un público, a veces, casi siempre, mucho más numeroso que los de futuro asegurado", escribía Josep Pla en uno de los tomos de su Obra Completa que sirvió como base de la recopilación que Valentí Puig hizo hace quince años en el Diccionario Pla de Literatura.

Un largo rastreo por miles de páginas que dieron como resultado el espléndido volumen de más de setecientas páginas que Austral incorpora ahora a su catálogo.

18 julio 2017

Itzíar López Guil. Zenit



El mundo se abismaba
en un sueño submarino,
en un verano de escamas doradas
y arcoíris
 sobre la espuma adolescente del mar.

Abrió la boca y salió un pez de dentro,
como una palabra azul, o verde,
que nadó hacia la luz del mediodía.

Y, al llegar al desierto blanco, ardiente,
se detuvo, sin miedo, a respirar.


Con ese poema, Zenit, se cierra la serie alfabética de textos de Esta tierra es mía, el libro con el que Itzíar López Guil obtuvo el II Premio de Poesía Nicanor Parra que convoca y edita La Isla de Siltolá.

17 julio 2017

¿En qué estabas pensando?



El yo se olvida de sí mismo:
como un perro frenético
que ladrara a su imagen
repetida en un templo de vidrio;

como un león hambriento que saltara,
confundiendo el reflejo con la presa,
hacia el agua de un pozo;

como astilla el colmillo
un elefante en celo
contra el cristal pulido de una roca.

El mono cierra el puño
y no suelta los dulces
y luego lo utilizan para ganar dinero.

Kabir dice:
oh loro en una rama,
¿quién te ha atrapado?

Ese texto de Kabir, un poeta de los siglos XV y XVI que nació en Benarés y escribió en hindi, es uno de los 368 poemas de 91 autores que se recogen en la amplia antología de poesía devocional de la India que publica el Fondo de Cultura Económica bajo el título ¿En qué estabas pensando?, con edición y prólogo de Jesús Aguado, que los ha traducido de versiones en inglés, francés, italiano, alemán y otras lenguas occidentales: “A casi todos –explica el editor- los he traducido usando los recursos métricos del español para que sigan sonando como poemas.”
Una antología que recorre catorce siglos de poemas de autores casi todos hindúes, aunque no faltan musulmanes como el propio Kabir o budistas, a través de unos textos de los que afirma Jesús Aguado en el Prefacio que pueden leerse “como algo nuestro, como otra manera de decir lo que también nosotros somos. Hablan de amor, de luz, de muerte, de eternidad, de la alegría, del cuerpo, de la nada, de las apariencias, de la mente; hablan de ti y de mí, de lo que cada uno de nosotros es más allá y más acá de todas las fronteras.”
Por eso, entre la abstracción propia de la mística, de la meditación o de la poesía sapiencial y la sensualidad que traduce a expresiones y eróticas la inefable experiencia espiritual, muchos de estos poemas, en tono conversacional o de plegaria, recuerdan a los textos de la mística cristiana, a las canciones femeninas mediterráneas o al Cantar de los Cantares con sus diálogos o monólogos de amado y amada.
Así en estos versos en sánscrito de Jayadeva, un poeta ascético del siglo XII:

Que una mirada tuya
cauterice la herida
que mi pasión ha abierto.

La pregunta y la duda, el balbuceo en el vacío, la soledad y el no saber sabiendo que caracteriza la actitud mística recorren estos poemas en un libro de interrogaciones que abren vías de meditación y conocimiento interior.
Poemas que son iluminaciones en la oscuridad, porque "son ojos de la sabiduría", escribía Kabir, el poeta que tiene una mayor presencia en esta antología, con cerca de un centenar de textos.

16 julio 2017

Diccionario biobibliográfico del exilio republicano de 1939


15 julio 2017

Fotomatón del poeta



En tiempos de John Keats, los ensayistas al modo de Hazlitt y De Quincey hubieran podido ganarse muy bien unas guineas produciendo un ensayo sobre este tema: «¿Es el poeta un individuo desagradable?». Y junto con las guineas hubieran ganado maldiciones inmediatas y la verdad eterna, porque el poeta es siempre un individuo desagradable.
Por mi parte conozco a pocos, y no me pongo como ejemplo porque mis amigos me llevan ampliamente demostrado que no lo soy. Quisiera con todo que me aceptaran en el oficio, para confirmar con mi desagradabilidad lo desagradable de mi afirmación. En cambio tendré que decir algo que no me place decir desde fuera, y es que todos los poetas que he conocido son sorprendentemente desagradables, no coinciden en absoluto con su futura biografía.
Los tipos son desagradables, y los biógrafos de mala fe cuando, llevados por su amor, repiten lo de la rama de Salzburgo y convierten a su biografiado en una vitrina de perfecciones. No quiero decir que sean tipos repulsivos, que anden tropezando con las soperas y que, de acuerdo con la imagen tradicional del poeta, circulen a contramano con el cuerpo cubierto de picaduras y el alma asomándoles por una corbata de flecos y pelusas. (Yo estaba parado en San Martín y Lavalle, y dos chicas pasaron charlando. «Fijate que tenía anteojos negros y un pulóver amarillo. ¡Parecía un poeta!».)
No quiero decir que estos tipos que conozco parezcan poetas. Quiero decir que son desagradables porque son poetas.


Julio Cortázar. 
Imagen de John Keats. 
Alfaguara. Madrid, 1996

14 julio 2017

Poetas en la España leal


En julio de 1937, hace ahora ochenta años, se celebraba en Valencia el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, en solidaridad con la Segunda República Española cuando se cumplía un año de la sublevación militar que originó la guerra civil.
A los asistentes a aquel Congreso se les regalaron cuatro libros: el Homenaje al poeta García Lorca contra su muerte, el Romancero General de la Guerra de España, la Crónica General de la Guerra de España y la antología Poetas en la España leal, que publica en edición facsímil la Editorial Renacimiento acompañada por una separata -Poesía, guerra y revolución- en la que Manuel Aznar Soler analiza las circunstancias en las que se editó esta selección y el contenido de la que es en sus palabras "una antología histórica."


Encabezada por Antonio Machado con la elegía a García Lorca -El crimen fue en Granada- se recogen en ella textos de otros diez poetas -Alberti, Altolaguirre, Cernuda, Gil-Albert, Miguel Hernández, León Felipe, Moreno Villa, Emilio Prados, Serrano Plaja y Lorenzo Varela- de los que escribió Cernuda: “Si por fatal destino no les salva su talento, a estos que hoy forman el volumen Poetas en la España leal tal vez les salve en la memoria futura el recuerdo de la tempestad a través de la cual se alzaron sus voces, asombradas unas y otras confundidas.”





13 julio 2017

Una editorial para adictos a la lectura


Una editorial para adictos a la lectura. Ese es el lema de Jus Ediciones, una editorial nacida en México hace más de 80 años que define así su proyecto: “Nuestros libros van dirigidos a los lectores adictos: los que saben distinguir la paja del trigo, los que han dejado de venerar la cultura y pueden permitirse disfrutarla, los que no se sienten ni apocalípticos ni integrados, los que exigen que autores y editores se las ingenien para que leer continúe valiendo la pena.”
Articulada en tres colecciones de ensayo, literatura y periodismo – Pensamientos, Ficciones y Crónicas-, una de sus últimas novedades es el Breve manual del perfecto aventurero, de Pierre Mac Orlan, seudónimo de Pierre Dumarchey (1880 – 1970), un curioso y divertido libro de 1920, escrito para aventureros pasivos, para lectores sedentarios que disfrutarán de las páginas inteligentes e irónicas de esta obra inolvidable espléndidamente editada con traducción de Juan Manuel Salmerón Arjona.
Una exquisitez que no tiene precio, en la que se leen párrafos como este, sobre la lectura:
Un aventurero pasivo solo se conservará bien si se alimenta abundantemente con la sustancia maravillosa de los libros. 
Podemos afirmar que los libros de los grandes clásicos, que suelen reflejar el sentimiento general de una época, nada valen para nuestro hombre. 
Será en la literatura que refleja las inquietudes, a veces poéticas, de los escritores sin gloria donde hallaremos los principios que sustentan la profunda inquietud que convierte el aventurero pasivo en alguien comparable a un paralítico que recitara cien veces al día la Invitación al viaje de Baudelaire.
Una inmejorable compañía para unas vacaciones tranquilas a la sombra.



12 julio 2017

Walser y las estaciones





En verano no escribí nunca un poema. La floración y el resplandor me resultaban demasiado sensuales. En verano me ponía triste. Con el otoño se instalaba una melodía en el mundo. Me enamoraba de la niebla, de la oscuridad, que cada vez comenzaba antes, del frío. La nieve me parecía divina, pero más hermosas y divinas me resultaban las oscuras y cálidas tormentas salvajes de la primavera precoz. Durante el frío invierno, relucían y titilaban los atardeceres fascinantes. Los sonidos me hechizaban, los colores hablaban conmigo. Huelga decir que vivía inmensamente solo. La soledad era la novia a la que yo rendía homenaje, la compañera que prefería, la conversación que amaba, la belleza que disfrutaba, la sociedad en que vivía. Para mí no había nada más natural ni amistoso. Yo era un criado generalmente sin empleo fijo. Era lo que me convenía. ¡Ah, la deliciosa y ensoñadora melancolía, el dulce temor, la hermosa y celestial desgana, la afable tristeza, la encantadora austeridad! Amaba los suburbios con sus aisladas figuras de obreros. Los campos nevados se me dirigían confidencialmente… ¡Me parecía que la luna derramaba lágrimas sobre la nieve fantasmagóricamente blanca: las estrellas! Era magnífico. Yo era tan principescamente pobre y tan majestuosamente libre… En las noches de invierno, de madrugada casi, me ponía en la ventana abierta y dejaba que el rostro y el pecho cubierto apenas con el pijama respiraran su gélido aliento. Y entonces tenía la extraña sensación de que todo ardía a mi alrededor. Habitualmente, en aquella remota habitación en que vivía, me postraba de rodillas y pedía a Dios por un verso bonito. Después salía por la puerta y me perdía en la naturaleza.
Robert Walser.
Poemas. Blancanieves
Traducción de Carlos Ortega.
Icaria. Barcelona, 1997

11 julio 2017

Los poemas de Horacio E. Cluck



Ha tomado un libro de la mesa
y lee en voz muy baja, pretendiendo recuperar
la costumbre de hablar consigo a solas
y de contarse mentiras, atreviéndose
a mirar en las páginas gastadas
un mundo que le arrancó una vez las manos.
Dicen que la bruma envuelve el recuerdo
con guantes de charol y vino turbio.
Lee palabras abruptas
como maldiciones, dulces
como muchas noches de deseo impostergable.
—Ese soy yo, el que ya no es yo
y sin embargo se mutila ferozmente
porque trata de asirte con su cuerpo ajado.
Afuera se oye el trepidar confuso
de la tarde y él bosteza,

y tiene miedo. 

Es uno de Los poemas de Horacio E. Cluck, el libro que Luis Miguel Rabanal publica en Huerga & Fierro.
Uno de los poemas, en verso o prosa, en los que el poeta proyecta su intimidad en un complementario que, entre la distancia y la emoción, expresa su contención ante un pasado de pérdidas y un futuro de naufragios, “la belleza, o su reverso, la enfermedad y la muerte consiguiente, el dolor, el propio dolor de las palabras, esto es, un cuerpo y otros cuerpos", como señala en el prólogo Andrés González.
El amor, la soledad y la palabra, si no como salvación sí como consuelo.

10 julio 2017

En Libertad 8


09 julio 2017

El único animal que avanza sin moverse



Con todo dispuesto, solo falta ejecutar el crimen. Pasan algunos minutos de las cinco de la tarde cuando un pequeño coche gris se abre pasó en la sede socialista de Ferraz en Madrid. Un hombre con barba y camisa blanca acompaña a una joven de pelo rizado. Aparcan y se disponen a entregar un documento. Son Eva Matarín y Antonio Pradas. Una forma parte del equipo del madrileño Tomás Gómez, otro del de Susana Díaz. Tomás devuelve el golpe de su descabezamiento como líder del PSM. Susana, la traición de la que culpa a Sánchez desde hace dos años. Los tres -Pedro, Susana y Tomás- estuvieron en aquella reunión del AC Hotel La Finca. Pradas y Matarín acaban de llevar a la sede del PSOE el primer puñal: las dimisiones de diecisiete miembros de la Ejecutiva de Sánchez. Junto a las tres bajas que ya había, por renuncias y fallecimiento previos, suman veinte, la mitad más uno de los treinta y ocho integrantes del órgano de dirección del partido.
Los que van a matar a Pedro Sánchez deseaban alguna renuncias más. Al final no han cedido a las últimas llamadas ni el exlíder de Navarra, Roberto Jiménez, ni la consejera valenciana de Sanidad, Carmen Montón. Entre los diecisiete firmantes está la presidenta del PSOE, Micaela Navarro, y dos presidentes autonómicos, Ximo Puig y Emiliano García-Page. Por territorios, la mayoría son de la federación andaluza, en la que renuncian siete; tres de Castilla-La Mancha, dos de Madrid y uno de la Comunidad Valenciana, Extremadura, Aragón, Canarias y Cataluña.
/…/
Lo cierto es que los estatutos del PSOE no recogen de forma expresa que, en caso de que la mayoría de la Ejecutiva presente su dimisión, automáticamente cesen el secretario general y el resto de los miembros. Tampoco que implique la necesidad de que se nombre una gestora. Esto vale para propiciar ceses en las comisiones ejecutivas regionales pero no en la nacional. Todo queda, pues, dispuesto para librar la batalla en el Comité Federal del sábado.
/…/
Ya lo había advertido Felipe González en la entrevista emitida esta mañana en la radio: “Rajoy es el único animal que avanza sin moverse.” Las tropas de Susana continúan su ofensiva hacia Madrid, pero el que espera ganar la batalla sin despeinarse sigue siendo Mariano Rajoy.


Jesús Cintora. 
Conspiraciones. 
¿Por qué no gobernó la izquierda? 
Espasa. Barcelona, 2017.

08 julio 2017

Presentación de Un crimen de Estado


07 julio 2017

Marta Agudo. Historial


06 julio 2017

En Letras, Galoppo freddo


Con traducción de Marcela Filippi, mi Galope frío, de Las sílabas del tiempo, en italiano. En Letras y en Intraduzionisolmar, en compañía del maestro Lezama Lima:
 GALOPE FRÍO
He quedado esta tarde con mis huesos,
con mis doscientos huesos y pico que aún sostengo,
para irlos repasando uno por uno
en el centro del bosque y en silencio.

Para limpiar las huellas que el tiempo ha ido dejando
en su materia frágil, en la médula misma,
en donde duelen más los días que se han ido.
Donde espera la nieve
un gólgota de huesos olvidados:
la escápula, la pelvis, los fémures, las vertebras...

Hay tardes como esta en que me gustaría
vivir en la frontera lateral de mi historia,
abdicar de los días y la carga severa
que arrastra aquel que cumple una condena
a conciencia perpetua del pasado.

Depongo hoy la palabra,
la torpe latitud de la memoria,
el húmero, los libros
bajo la luz escasa de noviembre.

Me quedo para siempre en la herrumbre del signo
que trazan en el cielo,
indiferentes, lentos,
helados, los planetas.

 GALOPPO FREDDO
Son rimasto questa sera con le mie ossa,
con le mie duecento ossa e rotte che ancora sostengo,
per ripassarle una ad una
nel centro del bosco e in silenzio.

Per pulire le tracce che il tempo ha lasciato
nella sua materia fragile, nel midollo medesimo,
dove fanno più male i giorni che sono andati.
Dove attende la neve
un golgota di ossa dimenticate:
la scapola, il bacino, i femori, le vertebre...

Ci sono sere come questa in cui vorrei
vivere nella frontiera laterale della mia storia,
abdicare dai giorni e dal severo carico
che trascina colui che compie la condanna
coscienziosamente perpetua del passato.

Depongo oggi la mia parola,
la goffa lentezza della memoria,
l’omero, i libri
sotto la fievole luce di novembre.

Rimango per sempre nella ruggine del segno
che tracciano in cielo,
indifferenti, lenti,
freddi, i pianeti.


05 julio 2017

La cocina mexicana de Socorro y Fernando del Paso

http://encuentrosconlasletras.blogspot.com.es/2017/06/la-cocina-mexicana-de-socorro-y.html